La historia de Las Primas: el grupo que conquistó los años 80 y todavía suena en todos los cumpleaños

¿Quién no escuchó alguna vez “Saca la mano, Antonio”? Ya sea en un cumpleaños, un casamiento, un carnaval carioca, navidad o un karaoke de madrugada, la canción sigue apareciendo generación tras generación como si nunca hubiera abandonado los parlantes. Detrás de ese fenómeno que sobrevivió a las modas y al paso del tiempo está la historia de Las Primas, el grupo femenino que revolucionó la música popular argentina en los años 80 y convirtió la picardía en una marca registrada.

Ahora, el personaje que Lorena Vega hace con Adrián Suar en la obra Sottovoce las trae de nuevo a escena. En la ficción, Vega fue una integrante de Las Primas, detalle para volver a contar la historia de este grupo femenino.

Es 1986. La democracia todavía es joven. La televisión abierta vive uno de sus momentos de mayor influencia y las canciones se convierten en éxitos nacionales gracias a una aparición en horario central. En ese escenario irrumpen cinco mujeres que parecen entender mejor que nadie qué quiere el público quiere divertirse. Así nacieron Las Primas.

Por iniciativa del productor Oscar Beis, en sociedad con Carlos Gallego, la formación original estaba integrada por Mariana Colombatti, Josefina Stella, Liliana Barovero, Mónica Garimaldi y Daniela Mori, que, en una época dominada por el pop y el rock, apostaron por un grupo femenino que combinaba música bailable, humor y una dosis de picardía que conectara con el público adulto.

“Fuimos transgesoras en un monton de cosas. Desde la ropa, hasta los peinados”, dice Josefina Stella en conversación con Clarín sobre aquella época en la que cuenta que “el éxito llegó de sorpresa“.

Mariana Colombatti, Josefina Stella, Liliana Barovero, Mónica Garimaldi y Daniela Mori: Las Primas. Foto: lasprimas.arg

El debut llegó en enero de 1986 en Sábados de la Bondad, por Canal 9, y desde el comienzo ellas apostaban por canciones que cualquiera podía recordar después de escucharlas una sola vez.

“Desde la primera publicidad en Canal 9, fue todo una locura. No paramos de trabajar y desde ahí nos llamaban de todos lados cuando todavía ni siquiera nos conocían tanto”, cuenta Josefina.

La televisión les abrió las puertas de par en par. Con exclusividad en el canal, comenzaron a aparecer en prácticamente todos los programas de la emisora y se sumaron al elenco de Hiperhumor, uno de los ciclos más exitosos de la época.

Sobre el escenario lucían todos los códigos de los años ’80: vestidos de lentejuelas, minifaldas, calzas de gimnasia, polainas y esos peinados voluminosos construidos a fuerza de secador, brushing y litros de laca. Esa estética, sumada a sus coreografías, las transformó rápidamente en figuras familiares para el público.

“Al principio, el look era osado con medias red negras y en las tapas de los discos posabamos semi desnudas porque el grupo, como tenía un doble sentido, estaba pensado para un público mas adulto. No creíamos que llegaríamos a las familias. Pero como la banda también la empezaron a escuchar los chicos, cambiamos a un look más colorido y alegre”, recuerda la cantante, quien hoy se dedica al canto lírico.

El primer álbum homónimo fue un éxito inmediato. Pero la explosión definitiva llegó con “Saca la mano, Antonio”, hit que atravesó la radio, la televisión y el estribillo se colaba en cualquier reunión donde hubiera ganas de divertirse.

Tapa del primer disco de Las Primas. Foto: Gentileza Jorgelina Stella

La popularidad del tema alcanzó tal magnitud que incluso Alberto Olmedo y Jorge Porcel lo incorporaron en clave de parodia en la película Rambito y Rambón, primera misión, estrenada en 1986. Para cualquier artista de la época, aparecer en el universo de los humoristas equivalía a una consagración popular.

Un año después, las propias Las Primas darían el salto a la pantalla grande junto a ellos en Los colimbas al ataque, donde interpretaron Dame una alegría, luciendo vestidos brillosos. Más tarde volverían al cine con Las locuras del extraterrestre, compartiendo elenco con Emilio Disi, Javier Portales y Gianni Lunadei.

Mientras los discos acumulaban ventas récord y alcanzaban certificaciones de triple disco de oro y doble disco de platino, Las Primas emprendían giras por América Latina e incluso se presentaron en Siempre en Domingo, el histórico programa de Raúl Velasco en México, y ofrecieron conciertos para la comunidad latina en Estados Unidos.

Las Primas en "Los colimbas al ataque". Foto: captura de video

“Llegamos a vender más de un millon de discos, cuando no existían las redes sociales ni las plataformas. Todo lo vendimos de boca en boca. Para esa época era un montón”. recuerda la cantante.

Actualmente, Liliana Barovero, Josefina Stella y Mariana Colombatti siguen siendo intimas amigas que suelen reunirse a tomar un café y recordar anécdotas de aquella juventud vertiginosa en la que, con apenas entre 17 y 20 años, vivían de gira en gira y pasaban semanas enteras viajando. Todavía hoy comparten celebraciones familiares y suelen pasar juntas las fiestas de Navidad.

Los cambios que tuvo el grupo

A medida que la popularidad crecía también comenzaron los cambios. En 1987 se produjeron las primeras modificaciones importantes dentro del grupo. La primera en irse fue Liliana y un año después Josefina Stella y Daniela Mori se despidieron públicamente en La noche del domingo, el programa de Gerardo Sofovich, mientras nuevas integrantes se incorporaban al proyecto. Ese mismo año llegaron al Teatro Tabarís con Las Primas del Topo Gigio, un espectáculo infantil.

En el caso de Stella, mientras giraba con Las Primas seguía desarrollando su carrera lírica, y llegó un momento en que la exigencia era demasiado grande. “Decidí dejar el grupo y radicarme en Europa. También prioricé mi salud. Pensé: ‘Esto es una locura, en algún momento tengo que parar”, cuenta sobre una rutina en la que trabajaban de domingo a domingo. “Llegábamos a hacer hasta diez shows por día y, al mismo tiempo, grabábamos discos, participábamos en programas de televisión y viajábamos constantemente”.

"Las primas del Topo Gigio". Foto: lasprimas.arg

La salida posterior de Mariana Colombatti marcó el comienzo de una nueva etapa para el grupo. Con el correr de los años, Las Primas fue cambiando de integrantes, mientras Carlos Gallego apostaba por llevar el fenómeno más allá de la Argentina. Así surgieron distintas formaciones que trabajaron en paralelo: una se instaló durante varios años en México y otra tuvo un paso más breve por España.

“Era tan grande la demanda en aquella época para la venta de los shows, entonces Gallegos armó distintas formaciones para poder hacer presentaciones en Argentina y luego en el exterior. Llegaron a pasar 76 primas después de que las originales nos fuimos“.

Durante los años siguientes siguieron llegando discos. Más divertidas que nunca, Somos terribles, Invencibles junto a Ricky Maravilla, Haceme zaza-zaza, De fiesta y Ponete el sombrero mantuvieron vivo al grupo, aunque con una repercusión menor a la de sus años dorados.

Sin embargo, incluso en esa etapa aparecieron detalles que el tiempo convertiría en curiosidades de la historia de la música argentina. En el álbum De fiesta, editado en 1991, algunas voces de apoyo pertenecían a una cantante llamada Miriam Bianchi, que más tarde el país entero la conocería como Gilda.

La década del ’90 marcó el final de la etapa más exitosa. Mónica Garimaldi, última integrante original que permanecía en el grupo, se alejó en 1993. Hubo nuevos intentos de relanzamiento y distintas formaciones continuaron utilizando el nombre, pero el fenómeno masivo de los años ’80 ya pertenecía al pasado.

Foto actual de el grupo original. Foto: lasprimas.arg

O al menos eso parecía. Porque las canciones de Las Primas nunca desaparecieron. Mientras muchos éxitos de aquella década quedaron encerrados en la nostalgia, temas como Saca la mano, Antonio, Lo nene con lo nene, Tócame el piripipí, Antonio se fue a la guerra o Dame una alegría siguieron circulando por otro camino. Pasaron de la radio a los cumpleaños, de los rankings a los casamientos y de la televisión a los karaokes.

Esa permanencia quedó demostrada en 2013, cuando algunas integrantes históricas volvieron a reunirse para un show en Córdoba ante más de 15 mil personas. La convocatoria confirmó que aquellas canciones seguían despertando el mismo entusiasmo que décadas atrás.

Y volvió a comprobarse en 2020, cuando exintegrantes del grupo grabaron nuevas versiones de sus clásicos adaptadas al contexto de la pandemia como Lava tus manos, Antonio y Lo nene en cuarentena.

“Fue la idea de Fernando Enden. Yo me encargué de toda la parte músical y cuando terminé les mandé mensaje a las chicas por WhatsApp para que graben sus partes. Fue muy divertido”, define sobre esas versiones nuevas de sus hits.

A más de cuatro décadas del nacimiento de Las Primas, Stella recuerda aquella etapa con enorme cariño. Aunque su vida profesional tomó otros caminos, asegura que conserva intacto el afecto por el grupo y por sus compañeras. “Fue todo tan sano, tan lindo. Trabajamos con mucho amor“, reflexiona con una sonrisa.

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