Argentina subcampeón: pagó caro el desgaste físico y la final contra España fue siempre cuesta arriba

Esta vez no se pudo dar, como hace poco más de tres años y medio atrás, cuando en el Estadio Lusail de Qatar, Gonzalo Montiel clavó un derechazo a ras del piso junto al palo derecho del arquero Hugo Lloris para darle el triunfo a la Argentina por 4-2 en la definición por penales ante Francia, permitiéndole a la Argentina levantar por tercera vez la Copa el Mundo.

También era la primera que levantaba Lionel Messi en su extensa y gloriosa carrera. Los 47 millones de argentinos eligió seguir creyendo una vez más, porque sabía que esta Selección, parafraseando a su técnico Lionel Scaloni “no iba a dejar tirada a su gente”. Y fue así, no la dejó, porque se entregó hasta lo último, pero cayó ante una España que, además de llegar como número 1 en el ranking de la FIFA, acumulaba una marca de 38 partidos sin perder, el último había sido hace más de dos años, el 22 de marzo de 2024 al caer ante Colombia por 1 a 0 en un partido amistoso, y en los 8 partidos jugados en este Mundial recibió tan solo un gol en contra.

Es verdad que esta derrota duele y lacera el alma de todos y cada uno de los 47 millones de argentinos. Sin embargo, hay formas y formas de caer derrotados y esta Selección cayó con las botas puestas. Perdió pero entregando todo, con el corazón a flor de piel, dejando cada gota de sudor y sangre en el campo de juego en cada uno de los ocho partidos.

Dolió ver el rostro de Lionel Messi en su seguro último partido mundialista, masticando la bronca. Dolió ver la imagen de ese comandante de un ejército que llegó a la final de la batalla con sus soldados agotados y que resistió los 90 minutos y los dos tiempos adicionales padeciendo lesiones y la expulsión de Enzo Fernández.

Se enfrentaban dos selecciones de las más lentas del Mundial, pero también las dos que manejan más y mejor la pelota durante los partidos y que hacen de la posesión del balón un camino para llegar al gol.

Se dio un partido de ajedrez y la partida táctica se la terminó ganando Luis de la Fuente a Lionel Scaloni. El técnico argentino apostó por Nicolás González desde el inicio en reemplazo de Paredez para cubrir la banda izquierda y, asi, junto a Nicolás Tagliafico anular a Lamil Yamal.

Si bien lo consiguió, perdió totalmente el mediocampo, que pasó a ser un sector hegemónico de los españoles. Con un gran trabajo de Rodri y Dani Olmo, con Cucurella como un extremo incansable por la izquierda España se adueñó absolutamente del trámite del encuentro ante una Argentina que, sin la pelota en los pies fue un equipo largo y ancho, y que no pudo llegar nunca -salvo los últimos minutos del segundo suplementario- con peligro hasta Unai Simón.

En una tarde donde nada venía saliendo como pretendía Scaloni, Argentina tuvo que hacer tres cambios obligados por las lesiones de Lisandro Martínez, de Gonzalo Montiel y el Cuty Romero.

Si bien España dominó todo el partido en todos los sectores del campo, en el primer tiempo el “Dibu” Martínez sólo tuvo que intervenir en un remate de Lamil Yamal.

El segundo tiempo parecía que la historia iba a cambiar, porque después de los 25 minutos de entretiempo que tuvo el partido, y con el ingreso de Leandro Paredes, Argentina se adelantó y le quitó por unos minutos la pelota a España.

Sin embargo fue un espejismo, los españoles volvieron a manejar el trámite a voluntad y de a poco fue convirtiendo en gran figura al “Dibu” Emiliano Martínez y a un inmenso Nicolás Tafliafico que, no solo terminó “borrando” de la cancha a Lamil Yamal, sino que fue la otra gran figura de la Argentina.

Argentina no gestionó bien las tensiones en esta final ante España y, especialmente, en el complemento fue cuando se desestabilizó emocionalmente, con las innecesarias amarillas de Leandro Paredes y Enzo Fernández, que resultaron una clara imagen de impotencia y desesperación.

Y finalmente, la expulsión de Enzo Fernandez, por una fuerte entrada a Pau Cubarsí cuando finalizaba el encuentro terminó arruinando cualquier tipo de orden táctico para el alargue.

A partir de ahí Argentina fue pura resistencia, esperó y se abroqueló muy cerca del área y con el ingreso de Senesi por Julián Álvarez a los 10 minutos del primer suplementario era ilusionarse con llegar al arco español a través de una inspiración de Lionel Messi o un pelotazo para Giuliano Simeone.

En contrapartida, los cambios de Luis de la Fuente fueron ofensivos con los ingresos de Ferrán Torres, Pedri, Nicholas Williams, Erik García y Martín Zubimendi.

Siguió insistiendo y acorralando a la Selección Argentina hasta que, al minutos del segundo suplementario, con un centro cruzado de derecha a izquierda, Williams se la bajó de cabeza a Ferrán Torres que con un zurdazo venció al que, hasta ese momento, parecía un invencible “Dibu” Martínez.

En los últimos minutos del partido, Argentina salió decidida a “quemar las naves”. Se adelantó y, aunque estuvo a punto de recibir otro gol más en contra de no haber sido por una “canchereada” de Williams, aprovechó que España retrocedió para cuidar la ventaja y el “Cholito” Simeone tuvo dos oportunidades como para llevar el partido a la definición por penales

Hubiera resultado injusto, porque Argentina jugó poco y peleó mucho en la final, pudo estirar el partido hasta los 120 minutos, pero finalmente se quedó sin la gloria y sin el título conquistado en Qatar 2022.

Fue seguramente el fin de muchos jugadores de una generación de oro comandada por Lionel Messi, que durante más de dos décadas se cargó a la selección sobre su hombro, llevándola a levantar la Copa del Mundo en Qatar 2022, a ganarle ese mismo año la Finalísima a Italia, a coronarse campeón de la Copa América en 2021 y 2022, y a quedarse con dos subtitulos mundiales en Brasil 2014 y ahora en 2026.

Hay historias que nunca parecen tener fin y, que como una remaker sólo cambian de protagonistas. Como cuando Diego Maradona se coronó campeón del Mundo en el mítico Estadio Azteca y, cuatro años después se tuvo que conformar con el sabor amargo del subcampeonato en el Mundial del ’90.

Messi seguramente se retirará y será con varios títulos mas que Maradona, pero el Diego desde el cielo seguramente estará orgulloso del “messias” que dejó en la tierra.

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