Cuáles son las mejores cúpulas de la Ciudad: una muestra invita a un recorrido por los “picos porteños”

Adriana Cichero se asomó por primera vez al universo de las cúpulas cuando era una niña. El recuerdo la lleva hasta la casa de una tía, que vivía muy cerquita del Palacio del Congreso. Adriana descubrió en una de esas visitas la dimensión monumental y la belleza de la superficie verde de la “reina madre” de todas las cúpulas de la Ciudad.

Este es su primer recuerdo vinculado a una de las características más destacadas de Buenos Aires: las cúpulas. Mucho más que un elemento constructivo funcional o decorativo; jerarquizan no sólo un edificio en particular, sino su entorno.

Y la Ciudad es practicamente un muestrario, aún cuando muchas de ellas fueron desapareciendo. Algunas arrasadas por las demoliciones, otras por la falta de mantenimiento.

Desde hace años, y como fotógrafa amateur, Adriana viene tomando registro de cada una de las cúpulas que aparecen en su camino. Comenzó como algo intuitivo y se transformó en algo sistemático. Su trabajo se popularizó en redes sociales, desde la cuenta de Instagram @lareinadelascupulas.

Y además de geolocalizar todas las que encuentra -algún día esto se convertirá en el censo definitivo de las cúpulas porteñas y ya tiene documentadas 300- este año montó su propia muestra fotográfica en el British Arts Center.

Justamente de las 300 cúpulas fotografiadas, tiene alrededor de 10.000 imágenes. Después de procesar esta cantidad de información, llegó a la selección definitiva, la que le permitió montar esta muestra: “La Ciudad que habita en las alturas. Historia y arquitectura de las cúpulas porteñas”.

De las redes a una sala de arte, Cichero buscó que la selección de imágenes reflejara su sello distintivo: las tomas desde las alturas (y no con drone). Balcones, terrazas, ventanas e incluso fotos de cúpulas desde las cúpulas a las que logra ingresar, ya que hasta sus seguidores la invitan a conocerlas por dentro.

Por supuesto, en esta muestra no iba a faltar la del Congreso. Esta mega estructura verde -el efecto natural de la oxidación del cobre que reviste la superficie- fue proyectada por el arquitecto italiano Víctor Meano. Su estructura reticulada de hierro se apoya en un basamento de cuatro pórticos; su pico máximo llega a los 80 metros de altura y tiene un diámetro de 20 metros. Y está coronada por una linterna. Es sin dudas la preferida de Cichero, que no sólo la fotografió desde muchos lugares de la Ciudad, sino que la recorrió por dentro.

En un top tres de cúpulas de esta muestra, Cichero suma la del Club Español de Buenos Aires, revestida con cerámica esmaltada color cobre y coronada por “El genio alado”, sosteniendo una corona de laureles en su mano izquierda. Todo el conjunto es Monumento Histórico Nacional.

Finalmente, la cúpula de la Torre Monumental; otra de las verdes, revestida en cobre. “La foto la hice desde un piso 19 de una torre ubicada sobre Avenida del Libertador. Es la cocina de una seguidora en redes sociales, que me invitó para que pudiera hacer la foto. Nunca había visto la torre con el Río de la Plata de fondo con tanta inmensidad”, describió Cichero.

Más allá de las preferencias personales, la muestra es una oportunidad para conocer al detalle -mucho más cerca que desde la vereda- las cúpulas icónicas de la Ciudad.

Con producción de Paula Lemme, curaduría de Nelson Durante y el auspicio de la empresa de restauraciones Art City BA, la muestra permanecerá hasta el 30 de mayo, de lunes a sábados de 14 a 20, con entrada gratuita, en el BAC British Arts Center (Suipacha 1333, Retiro).

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