Knicks ya vencieron a Spurs en la Copa NBA, ahora deben hacerlo en las Finales

GREENBURGH, Nueva York, EE.UU. (AP) — Cuando los Knicks de Nueva York decidieron no colgar un letrero tras ganar la Copa NBA ante los Spurs de San Antonio, lo hicieron porque estaban esperando celebrar algo más grande.
Esa espera ya va por 53 años y solo puede terminar ahora al vencer otra vez a los Spurs.
Casi una semana después de asegurar su primer boleto a las Finales de la NBA desde 1999, los Knicks por fin pudieron entrenar el domingo sabiendo contra quién se estaban preparando, después de que Victor Wembanyama y los Spurs derrotaran a Oklahoma City el sábado por la noche en el séptimo partido de las finales de la Conferencia Oeste.
“Quiero decir, son un equipo especial”, comentó el escolta de los Knicks Deuce McBride. “Obviamente tienen al Jugador Defensivo del Año, obviamente una gran organización y cuentan con muchos jóvenes muy buenos, así que estamos emocionados por este enfrentamiento”.
Es el mismo que la última vez que los Knicks estuvieron en las Finales de la NBA, cuando los Spurs los vencieron hace 27 años y dejaron a Nueva York sin un título desde 1973.
Los Knicks creían que este año tendrían una buena oportunidad de acabar con la sequía y tuvieron un ensayo de lo que es perseguir un campeonato en diciembre, cuando vencieron a San Antonio en Las Vegas para ganar la Copa NBA.
Luego, los Knicks optaron por no unirse a los Lakers y a Milwaukee, los ganadores anteriores del torneo de mitad de temporada, en izar una pancarta en el Madison Square Garden para reconocerlo. Seis meses después, no le dan demasiada importancia a aquella victoria, conscientes de lo diferentes que son ambos equipos.
“Obviamente hubo buena energía alrededor de eso, pero no creo que eso vaya a ser equivalente a cómo será el ambiente o la energía en su cancha, u obviamente en el Garden”, manifestó el alero de los Knicks Josh Hart.
“Técnicamente ese partido no ocurrió, así que no creo que haya nada que podamos aprender de eso”, añadió Hart, bromeando con el hecho de que la final de la Copa, un partido número 83 para ambos equipos, no cuenta en la clasificación ni en las estadísticas.
Los equipos se repartieron los dos partidos que sí importaban, con la victoria de San Antonio en la víspera de Año Nuevo iniciando una espiral a mitad de temporada para un equipo de los Knicks que llegó con marca de 23-9. Luego, después de que los Spurs terminaran invictos en febrero, Nueva York cortó su racha de 11 triunfos con una victoria en casa por 114-89 el 1 de marzo.
El primer partido es el miércoles en San Antonio. Más que Wembanyama y los Spurs, el mayor problema de los Knicks podría ser su falta de ritmo de juego.
Como están arrasando en la postemporada con una racha de 11 victorias, ese será apenas el décimo partido en un lapso de 35 días para los Knicks, que comenzó con el triunfo decisivo del 30 de abril ante Atlanta en el sexto partido de la primera ronda.
Después barrieron a Filadelfia y tuvieron más de una semana libre antes de abrir las finales de la Conferencia Este contra Cleveland. Su inactividad se notó claramente tras ese descanso prolongado, ya que acertaron 4 de 23 triples en tres cuartos y llegaron a estar abajo por 22 puntos al inicio del cuarto periodo antes de reaccionar para ganar en tiempo extra.
“Entendemos lo que pasó la última vez que tuvimos un parón así, así que solo estamos tratando de ser mejores de lo que fuimos la última vez”, señaló el pívot Karl-Anthony Towns.
Ese fue el único problema que tuvieron los Knicks con los Cavaliers, al llevarse con facilidad los siguientes tres partidos y cerrar la serie el lunes pasado. Han superado a sus rivales por 262 puntos durante la racha de victorias, el mayor margen en cualquier tramo de 11 partidos en la historia de la NBA.
Los Knicks no esperan nada tan sencillo contra los Spurs, cuya victoria en el duelo de 1999 fue el primero de sus cinco títulos de la NBA. El entrenador de Nueva York, Mike Brown, estuvo en el banquillo en uno de ellos como asistente de Gregg Popovich, y fue el entrenador derrotado en otro cuando los Spurs barrieron a Cleveland en 2007.
“Tengo vínculos con San Antonio y aprecias a la gente, aprecias el recorrido y todo eso”, expresó Brown, quien aún tiene familiares viviendo en San Antonio. “Pero al final del día, igual que ellos quieren ganarte, tú definitivamente quieres ganarles”.



