Vigas de 150 toneladas y otra pasarela peatonal: cómo sigue la obra en Dellepiane y cuándo estará cerrada la autopista

Como parte del proyecto de renovación de la autopista Dellepiane, desde las 15 del sábado, y durante 24 horas, estarán cortadas ambas manos entre Escalada y Avenida Argentina. El cierre será para instalar una nueva pasarela peatonal a la altura de Albariño. Mientras dure la interrupción, el tránsito se desviará por las colectoras.
La obra que lleva a cabo el Gobierno porteño está a cargo del Ministerio de Movilidad e Infraestructura y es ejecutada por Autopistas Urbanas (AUSA).
Como alternativa, todo el tránsito que circule por la autopista será desviado hacia las colectoras. Quienes deseen evitar la zona de obra podrán utilizar la Autopista Perito Moreno para conectar la 25 de Mayo con la General Paz.
Esta restricción es necesaria para avanzar con el plan de obras que AUSA está ejecutando en la autopista Dellepiane. La nueva pasarela que se instalará a la altura de la calle Albariño permitirá conectar ambos lados de la traza y facilitará el acceso a la futura estación del Metrobús que se ubicará en el centro de ambas manos. Contará con rampas para garantizar la accesibilidad de personas con movilidad reducida y cochecitos de bebé.
El operativo previsto consiste en posicionar una grúa de gran porte sobre la autopista para montar las dos vigas principales de la pasarela. Cada una pesa 150 toneladas y tiene 25,80 metros de largo por 4,50 metros de ancho.
Como parte del plan de obras ya se instalaron las vigas para abrir una pasarela peatonal de características similares a la altura de Basualdo. También se habilitó la pasarela peatonal Piedra Buena, el nuevo puente vehicular de la calle Río Negro y se inauguró la nueva colectora Norte, que incorporó un nuevo acceso a la autopista a la altura de Piedra Buena.
La autopista es utilizada por unos 140 mil vehículos todos los días. Además de la zona de la calle Río Negro, también están afectados los cruces de las avenidas Escalada y Larrazábal/Av. Argentina. Es que la Dellepiane es una autopista que, por tramos corre al ras del piso, en otras zonas está debajo de las calles frentistas y también tiene partes del trayecto elevadas, en las que las calles que la atraviesan pasan por debajo de puentes que serán ensanchados.
Con la nueva configuración, además, las rampas de egreso e ingreso desde las colectoras mejorarán la seguridad vial respecto de lo que ocurre ahora, ya que la autopista tenía accesos en los que se accedía con giros de 90 grados.
La obra total abraca 4,6 kilómetros, entre la General Paz y el peaje Dellepiane. Entre las 200.000 personas que usan el corredor se cuentan también los 15 mil pasajeros de colectivo por día. Serán los principales beneficiarios de los carriles exclusivos centrales para transporte público, en donde habrá 4 nuevas paradas a las que se accederá desde 4 de los 7 nuevos puentes peatonales. Según los cálculos oficiales, el ahorro será del 42% en los tiempos de viaje.
Además, y en la etapa final de los trabajos, prevista para mediados de 2027, se construirán 4 kilometros de parque lineal, que incluirá 4 kilómetros lineales de espacios verdes y ciclovías. Y se suman los más de 3 mil vecinos beneficiados de forma directa por la obra hidráulica en la Cuenca Cildañez, que abarca a un total de 63 mil habitantes alcanzados en el área de influencia.
El costo total del proyecto, responsabilidad del Ministerio de Infraestructura y ejecutado por AUSA, es de 75 millones de dólares, de acuerdo con la información oficial. Según los plazos previstos, a mediados de 2026 comenzarán a terminarse las obras hidráulicas y las colectoras. Se espera que en ese momento el tránsito pueda ser desviado hacia las vías laterales para avanzar con los trabajos en el carril central. Una parte de la colectora Norte ya fue habilitada.
El proyecto debería estar completo un año después, a mediados de 2027. Por la complejidad del montaje y extensión de puentes, se trabaja durante las noches y las madrugadas y en diferentes oportunidades se tendrá que interrumpir el tránsito.
Cuando se inaugure la obra, quedará un corredor exclusivo para transporte público que se unirá con el que ya existe sobre la autopista 25 de Mayo. Según pudo saber Clarín, se iniciaron conversaciones con el Gobierno nacional que incluyen la propuesta de extender esos carrilles sobre toda la traza de la Riccheri hasta la terminal aérea, con lo que podría saldarse una deuda histórica de movilidad, que es la de genera una conexión rápida de transporte público entre el centro de la Ciudad y el aeropuerto que es la principal puerta de ingreso al país.
Sin embargo, es un proyecto que depende de la Nación y lo que ocurra con una eventual concesión futura del corredor Ezeiza-Cañuelas, que aún no está definida.



