La histórica fuente que está dividida en distintos lugares de la Ciudad y el paso clave para que vuelva a ser una sola

Sus partes están ahora en el cruce de Avenida de Mayo y 9 de Julio, el MIJU (Museo de la Imaginación y el Juego) y la Plaza República de Serbia. Pero el proyecto para volver a reunirlas avanza y ahora dará otro paso clave. el 1° de septiembre se hará la audiencia pública necesaria para avanzar con el tratamiento de la ley, que ya se votó en primera lectura en la Legislatura.

El objetivo es que el cuerpo superior, que está en el barrio de San Nicolás, dos náyades y un Neptuno joven, ahora en Puerto Madero, y un Neptuno adulto, ubicado en Palermo, vuelvan a conformar la Fuente Monumental Número 19.

El Ministerio de Espacio Público e Higiene Urbana está al frente del proyecto para volver a reunir las partes de esta fuente monumental y emplazarla en un nuevo lugar: en uno de los extremos de la Plaza de la República de Croacia, dentro de los límites del Parque 3 de Febrero. La idea es que sea íntegramente restaurada, incluyendo la reposición de faltantes.

La audiencia pública se realizará en la Legislatura y también podrá seguirse a través de la plataforma digital del cuerpo legislativo. Podrán participar personas físicas o jurídicas con domicilio en la Ciudad que acrediten un derecho o interés relacionado con la propuesta, además del público en general.

El período de inscripción permanecerá abierto desde el 31 de julio hasta el 26 de agosto a las 17. Los interesados pueden anotarse a través del portal de participación ciudadana de la Legislatura o de manera presencial.

Como contó Clarín hace unos meses, el nombre oficial de esta obra de arte no le hace justicia a su belleza, pero así estaba identificada dentro del catálogo de la fundición francesa Val d’Osne. Hay una igual en el Parque General San Martín, en Mendoza, bautizada “Fuente de los Continentes”. Y una tercera en Río de Janeiro (Brasil), llamada “Fuente Monroe”.

Se estima que hay 370 obras de arte -de diferente tamaño e importancia- que fueron realizadas por esta fundición y destinadas a la Ciudad de Buenos Aires. Desde fuentes hasta copones, farolas, mástiles, ánforas y monumentos. Las dos fuentes monumentales de Córdoba y 9 de Julio fueron también realizadas por Val d’Osne. Piezas de arte que terminaron dotando a la Ciudad de una característica que la hizo única: practicamente un museo al aire libre.

“En este caso la fuente es adquirida por la empresa Obras Sanitarias de la Nación como regalo a la Ciudad. Y su primera ubicación fue detrás de la Casa Rosada: luego de la demolición de la Aduana de Taylor se construye una plaza y se coloca la Fuente Monumental Número 19. Esto fue en 1903. En 1921 se desmantela y se le da lugar al Monumento a Cristóbal Colón”, le había contado a Clarín el arquitecto Juan Vacas, subsecretario de Paisaje Urbano y vocal en la Comisión Nacional de Monumentos, Lugares y Bienes Históricos.

Ya desmantelada, las partes de la fuente se trasladaron al espigón de la Costanera Sur. Y a lo largo de los años, las mudanzas continuaron; pasó incluso por Nueva Pompeya. En 1961, el plato superior se colocó en Avenida 9 de Julio y Belgrano y en 1968 -debido a las obras de ampliación de la avenida- llegó a la que fue su ubicación todos estos años.

Los autores de esta obra fueron los escultores Mathurin Moreau y Paul Liénard. “La fuente es un ejemplo de los métodos de reproducción en hierro vaciado, con gran calidad plástica de sus figuras y motivos ornamentales -había detallado Vacas, quien ya en 2009 presentó un proyecto de ley en la Legislatura para solicitar la restauración de la fuentes, en diálogo con Clarín-. Son producto del maridaje entre el arte y la industria. En las últimas décadas del Siglo XIX las fundiciones francesas ofrecían una gama extraordinaria de productos y modelos reunidos en catálogos”.

La ubicación se decidió en función de un dato histórico y vinculado a un nombre fundamental del trazado de la Ciudad: el paisajista francés Carlos Thays. Es que el emplazamiento original de la Fuente Monumental Número 19 fue justamente en uno de los parques proyectados por Thays, el Paseo de Julio (lo que hoy es el inicio de la Avenida Leandro N. Alem). Como una forma de volver a vincular la fuente con el “jardinero mayor de Buenos Aires”, se decidió trasladarla al Parque 3 de Febrero: “El proyecto de ampliación del parque preveía la colocación de una fuente”, según los registros históricos.

En el lugar que actualmente ocupa la fuente, continuará funcionando otra, pero sin figuras ni ornamentos.

El proyecto, a cargo del Ministerio de Espacio Público e Higiene Urbana, contempla la restauración integral de las partes existentes y la reproducción de piezas faltantes a partir de moldes tomados de la Fuente de los Continentes, de Mendoza.

Además, el plan incluye la limpieza y consolidación de las superficies metálicas, la eliminación de elementos no originales, la recuperación de ornamentaciones perdidas y la reconstrucción de sectores corroídos. Además, se colocará un nuevo sistema hidráulico con recirculación de agua, instalación de bombas y sala de máquinas.

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