“Hermosa mañana, ¿verdad?”: Guillermo Francella revela cómo nació su histórica frase y cómo vivió el triunfo de Argentina ante Inglaterra en el Mundial 2026

Lo primero que dice Guillermo Francella al teléfono es “¡Cómo lloré!”. La voz cascada del actor -igual que la del cronista- refleja lo mucho que se gritó anoche la remontada de la Selección argentina ante Inglaterra, un 2-1 histórico que nos pone en la séptima final de un Mundial de fútbol, la segunda consecutiva.

“Y sí, me emocioné mucho con los goles, con los festejos, pero también con las historias de los chicos (por los jugadores), lo que les costó llegar a dónde están, los esfuerzos que hicieron, el hambre que tienen… No sé cómo alguien no podría emocionarse con eso, habría que ser de hierro”.

Guillermo Francella, fanático del fútbol, de Racing Club y de la selección nacional, es de esos hombres que no se avergüenzan por las emociones; todo lo contrario, las reivindica. Y dice que si fuera por él, estaría allá con su hijo, en los Estados Unidos, alentando a Lionel Messi y los suyos. Pero que la obra de teatro que está haciendo aquí (Desde el jardín, en el Metropolitan) lo retiene. Aunque ya haya levantado función el sábado pasado con el Argentina-Suiza y levante también la próximo domingo, por la final contra España.

Su clásica frase “Qué hermosa mañana, ¿verdad?”, con sus anteojos de sol, su camisa estampada y sus pantalones blancos, empezó como un ritual para futboleros dispuestos a gozar al adversario y se instaló en el acervo cultural: ya la usan quienes aprobaron un examen, logran un ascenso laboral o consiguieron ese amor tan buscado.

Los futbolistas también se la apropiaron: desde el goleador de ayer Lautaro Martínez festejando alguno de sus triunfos al irascible brasileño Felipe Melo. Pero cuando decimos que ya es de todos es porque hasta el embajador noruego la hizo suya y subió un video a las redes con esa consigna celebrando las victorias argentinas.

Con naturalidad, Francella cuenta que la frase le surgió de una improvisación para la película Los extermineitors (1989), que al director le gustó y quedó.

Después, con los triunfos de Racing le fue agregando cosas, la sonrisa pícara, las inflexiones características de su voz. Cuando la Academia le ganó a Tigre la Copa de campeones en Mar del Plata, en 2019 la repitió. Y luego, con la obtención de la Copa Sudamericana ante Cruzeiro en 2024 la hizo otra vez. Para entonces ya había explotado.

“Esta mañana fui a una clínica y las chicas de la recepción me pedían que les hiciera ‘Qué hermosa mañana’, ríe Francella, de nuevo en el presente. “Me pasa de hace muchos años y me pone feliz. Ya no te digo que me sorprende, pero me divierte y lo agradezco mucho. Hay una identificación de la gente conmigo desde hace muchísimo y eso para agradecer. Ya me pasaba con Los Benvenuto -un programa que hizo en Telefe entre el ’91 y el ’95- y con Poné a Francella, con “¡A comerla!”. Frases, gestos de picardía, que quedan en la gente y que me las dicen permanentemente cuando me ven por la calle”.

Claro, es la identificación y la complicidad que genera un actor, una persona, que interpreta el sentir popular como nadie. Es como que Francella, más allá del actor exitoso, es uno más de ellos, de nosotros.

“Y sí, debe ser eso -consiente-. Hay muchas de mis frases que han generado stickers, memes. Es agradable, porque las dice todo el mundo. Hay una identificación muy grande conmigo. Y esto de ‘Hermosa mañana’ es una linda manera de exteriorizar un festejo”.

Futbolero analítico (y cabulero), a Guillermo Francella es difícil sacarle un pronóstico para la final del domingo contra España. Sí va a hablar maravillas de Lionel Scaloni, el técnico argentino. De cómo saca lo mejor de cada jugador, de la rotación y de cómo acertó con los cambios en el partido con Inglaterra.

También se hace un tiempo para repasar las críticas a Thomas Tuchel, el DT inglés, por los cambios ultradefensivos que realizó.

“Va a ser un partido chivo, una final brava -dice sobre el partido del domingo-. Ellos juegan muy bien al fútbol, con un medio campo interesante. Pero ninguno descolla”.

“Nosotros también tenemos un muy buen equipo, y que jugó uno de los mejores partidos del Mundial frente a los ingleses. Yo soy optimista por naturaleza. Pero también la Selección argentina tiene ese fuego sagrado, ese hambre, ese no claudicar…”.

Y juega el as de espadas. “Además, tenemos a Leo (Messi), que está con una claridad única, adelantado a todas las jugadas. ¿Viste el centro que tiró con la derecha para la cabeza de Lautaro?”, lo dice y vuelve a emocionarse.

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