El misterio de Carolina Fal, la actriz que después de conocer a Santo Biasatti cambió su vida para siempre
Hace casi 20 años. En 2007, Carolina Fal hacía La persistencia en el Teatro San Martín y esa sería su última gran aparición pública. La actriz de la que todos hablaban, la referencia de prestigio y juventud, dejaba de actuar. En realidad no lo avisó, nos fuimos dando cuenta con el tiempo. Había ganado un Martín Fierro por su papel en la tira Resistiré, había hecho en teatro Casa de muñecas y todas las obras clásicas.
Es como si se hubiera conformado con los 15 minutos de fama que Andy Warhol consideraba un salario mínimo. Se retiró a los 33. Igual que Cristo.
Y nadie se sorprendió más de la cuenta. Nunca se la homenajea ni se la recuerda ni se la menciona. Es casi el argumento de La omisión de la familia Coleman. Como si toda la colonia artística guardara un secreto inescrutable. Joaquín Furriel -juntos trabajaron en La Malasangre– nos dijo que era médica, pero no recordaba la especialidad. Tampoco sabía qué era de su vida.
La persistencia estuvo dirigida por Cristina Banegas. Se sabe que la obra de Griselda Gambaro fue un parto para la actriz. En una de sus últimas notas periodísticas, coincidiendo con el estreno, Carolina -que parecía más rara de lo que uno podía imaginar- reconocía un descomunal esfuerzo para representar el dolor.
“Lamento que haya dejado de actuar”
Ahora, en las oficina de prensa del Teatro San Martin recuerdan: “Sinceramente a nadie se le hubiera ocurrido que Carolina iba a dejar de actuar. Estaba hecha para eso”.
Carolina Fal en “La persistencia”. Su última gran aparición en el Teatro San Martín.“Yo sé que después de La persistencia hizo una obra más en el San Martín, Las tres hermanas, de Chéjov. Y después se retiró. Se fue a vivir a un country con Santo Biasatti, que era -o es- su pareja. Tuvo dos hijos, estudió Medicina. No tuve más noticias de ella, no sé nada, no tengo ningún dato”.
-¿Estabas al tanto de su vocación paralela?
-Nunca me contó que tuviera interés o vocación por estudiar Medicina. Siempre fue una persona muy reservada. Le pregunté a Belén Blanco, que de chicas habían sido amigas, Belén tampoco sabía nada. Carolina fue alumna mía en El Excéntrico, mi teatro, pero desapareció del mapa.
-Más que extrañarla, lamento que haya dejado así, tan radicalmente, algo en lo que era tan buena. Me parece bastante misterioso todo lo que hizo con su vida. No sé si la extraño, más bien me sorprende.
Cristina Banegas la dirigió y la tuvo como alumna. “Nunca me contó que le interesaba la medicina”.Como si de veras esto fuera un misterio, hay actores que hablan con Clarín, pero en off the record. “Para mí, se hartó de la profesión. Quizás dijo: ya hice todos los clásicos, ya hice lo que quería. Se dedicó a la medicina porque se pudrió“.
En la Asociación Argentina de Actores informan que “de Carolina Fal no hay registro de teléfonos en el sistema”. Ex compañeros de ella la recuerdan como si fuera alguien lejano. “Estuvimos juntos con el maestro Carlos Gandolfo. Cuando la frecuentaba, hace miles de años, todavía era la novia de Walter Quiróz. En el mismo año, mediados de los ’90, Caro estaba en el esplendor, En un misma temporada estuvo nominada al ACE, al Cóndor por El Caso María Soledad y en la televisión por un programa que se llamaba Zona de riesgo. Era la promesa total”.
“Una bestia del escenario”
Santo Biasatti se casó con Carolina Fal en 2019, después de años de relación.Carolina Fal debutó en la TV en 1990 con Clave de Sol. Participó también de La Banda del Golden Rocket. En teatro, se la pudo ver en Ana y Haroldo, La casa de Bernarda Alba y La Venus de las pieles. En 2007 comenzó a estudiar medicina y se recibió en el 2014 en la Universidad Austral. Trabajó en el Hospital Muñiz.
Con el reconocido periodista Santo Biasatti se conocieron por amigos en común en un evento, cuando él todavía estaba en pareja con Ana Petrovic. Se publicó que “la conexión fue fulminante”, a tal punto que poco tiempo después él se divorció de su esposa y se mudó a Puerto Madero para comenzar una historia de amor que sigue hasta hoy.
Cuando se habla de Carolina Fal, inmediatamente se habla de Santo Biasatti. El año pasado se dijo que estaban separados, pero una fuente cercana al matrimonio lo desmiente.
“Era una bestia del escenario. Le vi hacer la mejor enferma psiquiátrica que vi en mi vida”, aporta el colega que estudió con ella en lo de Gandolfo.
Da un poco de fastidio la idea del artista que se aleja. No estar es casi tan perturbador como estar. Encima, desaparecer de la faz de la fama. La duda sobre el personaje se impone porque uno pierde la dimensión y no sabe si lo que importa es ella o que ella se haya transformado en un artista de clausura tipo el de Pink Floyd o escritores como Salinger. ¿Hubiéramos leído a J. D. Salinger sin antes saber que vivía recluido y merendaba su propia orina?
“Mi vida privada”
Carolina Fal se casó con Santo Biasatti por civil el 28 de mayo de 2019. La pareja llevaba aproximadamente 14 años de relación y ya tenía dos hijas cuando formalizó el matrimonio. El periodista ahora tiene 82 años.
Santo Biasatti y María Laura Santillán fueron los conductores de “Telenoche”. “Les contaría más cosas, pero no puedo porque Santo se enoja”.El nacimiento de Sofía, una de las hijas del matrimonio, tuvo su momento en vivo cuando María Laura Santillán dio la noticia mientras Biasatti, serio como de costumbre, no se hacía eco del entusiasmo. “Para nosotros fue el mejor día”, dijo la periodista el 24 de febrero de 2011. “Les contaría más cosas, pero no puedo porque Santo se enoja”, agregó Santillán. “Mi vida privada me pertenece”, dijo Santo en otra oportunidad.
Le escribimos a Santo por WhatsApp para saber si habría alguna posibilidad de hablar con ella. “Puede que no te responda”, nos aclaran. Sin embargo Santo responde. Aprovechamos para decirle que nos encantaría hacer una entrevista con él, pero le contamos de nuestro interés por Carolina. ¿Habrá alguna chance? “LE PREGUNTO”, responde Biasatti en mayúsculas.
Un mensaje de Carolina
Si lo de Ada Falcón, cantante de tango, estrella enorme de los años ’30 que abandonó abruptamente su carrera y se recluyó en un convento, es un documental, lo de Carolina Fal -infinitamente más conocida- estaría para un estreno bombástico en Netflix.
Conforme su lejanía polar, Fal nos gusta cada vez más. Hay colegas que hablan de ella para mostrar devoción absoluta. Carlos Rottemberg, el empresario multiteatral, suena más equilibrado. A la pregunta de si no le dan ganas de convocarla, repregunta en qué rol, para qué. Tampoco recuerda si estuvo en alguna de las obras que él produjo.
Carolina Fal en “La persistencia”, de Griselda Gambaro. Un jefe de prensa, famoso por su clientela ABC1, se queda pensando. “Ni siquiera pide entradas para ir al teatro. Dejé de tenerla entre mis contactos hace décadas”.
Llega un WhatsApp. Es Carolina Fal desde el número de Santo Biasatti. “Soy Carolina. Mirá, yo no estoy interesada en nada que tenga que ver con los medios. Es un lugar al que no pertenezco y al que no quiero regresar. Ya no disfruto de que se publiquen cosas sobre mí, es más no me gusta ni siquiera que suceda, así que no puedo ayudarte con esto. Cariños”.



