De Parque público a polideportivo: la audiencia pública récord que discute el futuro de la manzana donde funcionó el Instituto Rocca

Ya se hicieron dos de las cuatro jornadas de audiencias públicas que se llevan a cabo en la Legislatura porteña y en las que se debate el destino de las tierras en donde funcionó el Centro Socioeducativo de Régimen Cerrado Dr. Manuel Rocca, que dejó de funcionar en 2016. Más de mil vecinos, vecinas, organizaciones no gubernamentales, legisladores, socios, hinchas y funcionarios formarán parte del debate en torno al destino de estas tierras, ubicadas justo en el límite entre los barrios de Monte Castro y Floresta.
La agenda legislativa prevé que los debates y exposiciones de las 1.036 personas inscriptas continúen hasta el lunes. Esta audiencia pública se da en el marco de un proyecto de ley impulsado por el Club Atlético All Boys, que busca desarrollar un polo educativo, cultural y social en el ex Rocca. Este proyecto de cesión de tierras por 20 años ya pasó por el recinto y tuvo un fuerte apoyo legislativo: 41 votos a favor, sólo 2 en contra y 6 abstenciones.
Como se trata de un proyecto de ley que desafecta inmuebles de dominio público, se requiere una primera lectura, audiencia pública -lo que garantiza participación vecinal-, y segunda lectura. La audiencia no es vinculante, pero será una demostración de que son muchas las voces a favor del proyecto; pero que también hay manifestaciones en contra.
Entre estas últimas, la presidenta del Consejo de Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes de la Ciudad, Victoria Morales Gorleri: “Este predio es uno de los recursos más importantes que tiene el Consejo para financiar los 56 dispositivos con los que contamos. Hay 1.400 chicos con medidas excepcionales (N. de R.: alejados de sus entornos familiares) y 25.000 intervenciones abiertas para evitar las medidas excepcionales. Además, con el cambio del Régimen Penal Juvenil, que contempla la baja de edad de imputabilidad, estimamos que vamos a incrementar hasta en un 80% nuestra intervención. Necesitamos el predio como capital”, reafirmó. Indicó que el Consejo tiene 2.500 trabajadores y es titular de estas dos hectáreas delimitadas por las calles Segurola, Juan Augusto García, Sanabria y Elpidio González.
La funcionaria aclaró que el lugar no está vacío ni en desuso: “Es el centro de logística y depósito de todos los dispositivos. Camas, ropa, leche, todo lo que necesitamos también para los hogares convivenciales”.
Morales Gorleri destacó la importancia de los clubes en su rol social y no le cerró la puerta a All Boys para hacer un trabajo en conjunto, pero aclaró que no fueron consultados sobre el proyecto que el club presentó en la Legislatura.
Entre los oradores extraordinarios (los primeros, con 15 minutos para exponer) también estuvo presente el presidente del club, Christian Giménez. Dejó en claro con su intervención que hay una preocupación que atraviesa a la comunidad de All Boys y fue muy contundente al dirigir su ponencia a los legisladores presentes: “Sabemos que los números dan (N. de R.: en relación a la cantidad de votos posibles para lograr que se vote positivamente en segunda lectura). No importa de donde venga el llamado. Siempre es mejor entrar en la historia que quedar bien con alguien”, haciendo obvia referencias a las presiones políticas que pueda haber.
Por un lado ocurre que cambió la conformación de la Legislatura; luego de las elecciones legislativas de mayo, el recambio se concretó en diciembre, después que se votara en primera lectura la ley de cesión de tierras para All Boys. Es decir, no son los mismos legisladores y legisladoras.
Otra preocupación es la voz del Consejo, que antes no había sido escuchada en la conversación pública. Como titular del predio, el Consejo estaría proponiendo ceder al club una parte de las tierras para actividades deportivas y recreativas; y conservar la mayor parte del predio para habilitar concesiones gastronómicas y emprendimientos culturales, sociales y comerciales. En off the record, desde el gobierno porteño, dicen que hay charlas y reuniones para llegar a un acuerdo.
Giménez destacó que el club juntó 25.000 firmas para darle un marco de apoyo a su proyecto, no sólo de vecinos y socios, sino también de otras instituciones deportivas, incluso de la AFA.
En concreto al club se le otorgó un “permiso de uso precario y gratuito por el término de 20 años”. Los usos deben estar destinados a la finalidad que expresa en su estatuto el club: actividades deportivas, educativas, culturales y de recreación. No puede modificar el destino y no puede ceder ni transferir el permiso, ni de manera gratuita, ni de manera onerosa. Debe ofrecer espacios de recreación para los chicos de las escuelas públicas del distrito y para los clubes inscriptos en el Registro Nacional de Clubes de Barrio de la Comuna 10.
Luego de las ponencias extraordinarias, comenzó la exposición de los vecinos y las organizaciones sociales. Fue una mixtura interesante porque hubo miradas a favor y en contra que sumaron al debate público.
En cuanto a la positiva, la posibilidad de ampliar los usos del club y abrirlos a la comunidad y al barrio. Y por supuesto, colocaron el acento en la masiva juntada de firmas que se llevó a cabo para darle respaldo al pedido del club.
Recordaron la fuerte presencia que tuvo All Boys durante la pandemia de Covid y cómo se pusieron a disposición las instalaciones; además informaron que sobre otros terrenos cedidos con anterioridad, se cumplió con la manda de la construcción de un jardín de infantes. Un joven deportista y socio manifestó que el club necesita urgente ampliar sus instalaciones porque las actividades están detonadas de cantidad de chicas y chicas, que muchas veces terminan haciendo sus prácticas en una plaza.
Y en cuanto a las voces que se manifestaron en contra de que All Boys obtenga la cesión de las tierras, quedó de manifiesto que el reclamo fue dirigido sobre todo al Estado. Muchos vecinos y vecinas reclamaron que se transforme en una parque público, en una plaza verde y en un polo educativo. Que las tierras no queden en manos de un club, sino que sea administrado, mantenido y abierto al público a través de la gestión porteña.



