De palacio de la comunidad italiana a sede de la Cienciología: la restauración para devolverle el brillo a un edificio histórico de la Ciudad

Quedó al descubierto una parte de la fachada de lo que será la sede central de la Iglesia de la Cienciología, un edificio que es un Monumento Histórico Nacional, que fue proyectado por el arquitecto italiano Virginio Colombo y que está siendo sometido a una obra de restauración y puesta en valor enorme, inédita.

Se trata del edificio que le perteneció a la Sociedad Unión de Obreros Italianos (Societá Unione Operai Italiani). Fue el refugio de miles de inmigrantes; operaba como una sociedad de socorros mutuos, daba asistencia médica, subsidios por enfermedad y también como bolsa de trabajo. Había una escuela y hasta departamentos que se rentaban para el sostenimiento de toda la obra. Una usina solidaria.

Pero como ocurrió con tantas otras asociaciones de inmigrantes, atravesó una etapa de crisis de la que no pudo recuperarse; alrededor de la década del 70 arrancó un declive que llevó al edificio a la ruina.

En los 90 funcionó una bailanta en el salón principal. El edificio estuvo intrusado, fue vandalizado e incluso sufrió un incendio; parte de su estructura entró en colapso. En 2011 tuvo colgado un cartel de venta: “Lote 22 x 59,50 metros. FOT libre. Edificio histórico destruido por derrumbe”.

Después de la devastación, la restauración. Sarmiento 1374, San Nicolás. Foto Santi García Díaz
Los conjuntos de cariátides, devueltas a la vida, por el restaurador Daniel Ramos. Foto Santi García Díaz

Prácticamente con su estructura al borde del colapso, la Comisión Nacional de Monumentos, de Lugares y Bienes Históricos lo nombró Monumento Histórico Nacional en 2022, y en 2024 la Iglesia de la Cienciología inició las obras de restauración y puesta en valor.

El edificio tiene la firma de uno de los arquitectos más relevantes de la Ciudad, el italiano Virginio Colombo: “Un artista integral. No solo proyectaba fachadas, iba más allá, porque diseñaba cada detalle técnico y estético. Desde los herrajes, hasta los vitrales, mayólicas, esculturas y la ornamentación escultórica que define su estilo”, relata para Clarín Alejandro Machado, experto en la obra de Colombo y divulgador del patrimonio porteño (@cronistadetuciudad en Instagram)

Por supuesto ya pasó por Sarmiento al 1300 para ver el avance de la obra: “Estoy impactado por la restauración que se hizo sobre las cariátides, que eran figuras fundamentales en esta fachada. Se ven también conjuntos de ramilletes de flores, querubines que invocan la protección, nautilus que representan el número áureo y expresan la perfección, la carpintería de madera, los paños de ladrillo rojo y la imitación de partes de piedras”, explica. Para Machado, esta fachada es una de las más representativas del estilo Liberty, la adaptación italiana del art nouveau.

Reconstrucción total de la mansarda del edificio. Foto Santi García Díaz
El estado de la mansarda en 2021. Foto gentileza Alejandro Machado cronistadetuciudad

El reconocido restaurador Daniel Ramos -entre decenas de otras obras, tuvo a cargo la puesta en valor de los famosos atlantes del edificio Otto Wulff– trabajó en las cariátides, los querubines y en la reproducción del trencadís (el mosaico ornamental irregular que popularizó el arquitecto catalán Antonio Gaudí). Mientras que el arquitecto Guillermo Spagnuolo se encuentra a cargo del proyecto general de obra.

La usina social

Fundada en 1874, la Societá Unione Operai Italiani (SUOI) colocó la piedra fundamental de su emblemático edificio en 1894. En sus orígenes el Salón Augusteo era el epicentro de la vida social de la comunidad. Esta primera etapa constructiva se levantó bajo el proyecto del arquitecto e ingeniero Benito Panuzzi.

Con el crecimiento vertiginoso de la colectividad -llegaron más de 2 millones de italianos entre 1880 y 1914– se lleva adelante un proyecto de ampliación, que quedó en manos de Virginio Colombo. El arquitecto comprendió de inmediato la relevancia histórica y espacial del Salón Augusteo, así que decidió integrarlo a la remodelación.

Detalles de la fachada. Conjunto de querubines, invocando la protección. Foto Santi García Díaz

Entre otras cosas, se sumaron vivienda para renta; al frente las de mejor calidad, en la parte trasera, las más baratas. Y también se construyó la escuela, cuyo patio tenía una claraboya enorme que iluminaba pero también aireaba esta zona del edificio.

Las dos guerras mundiales, sumada a la gran depresión económica reconfiguraron las migraciones. En Buenos Aires, las asociaciones italianas comenzaron un proceso de fusión para sobrevivir y varias desaparecieron en el camino. Así, la sociedad Unione e Benevolenza asumió la gestión del edificio hasta su venta, en 2011.

A partir de este momento el deterioro del inmueble alcanzó niveles críticos. Entre los daños más graves, se encontró un árbol creciendo en la azotea, cuyas enormes raíces se abrían paso hasta la planta baja. La estructura de madera que sostenía el techo -la cabreada- estaba completamente podrida, poniendo en riesgo el techo ornamentado del salón.

Gustavo Libardi es el director de la iglesia en Argentina y contó que en este momento la obra se encuentra al 50% de avance: “Del 1° al 4° piso la restauración de la fachada está concluida. Pero mucho de lo que no se ve también, como por ejemplo las partes que conforman la estructura de la construcción. Pensemos que es un edificio que la iglesia adquirió después de un importante incendio y con partes que se habían desmoronado”.

El Salón Augusteo, en abril de 2024. Foto Luciano Thieberger
Abril de 2024. Musgo en las paredes del salón, debido a la filtración del agua. Foto Luciano Thieberger

Libardi contó que la gran claraboya que se encuentra ubicada en lo que era el patio de la escuela para mujeres, fue totalmente restaurada y ahora se opera con un motor eléctrico. En este patio se proyecta la construcción de un cafecito que estará abierto al público: “El edificio es parte del acervo cultural de la Argentina. Diría en ese sentido que pertenece a todos los argentinos. No solo se realizarán tours, sino que cualquier persona podrá pasar y disfrutar del edificio y tomar su cafecito a cielo abierto, gracias a la claraboya”, confirmó.

¿Y cómo se sienten los feligreses respecto a esta obra? “El arte, lo estético, es considerado como la más alta expresión de la capacidad espiritual del ser humano. Sabemos que no somos solo individuos separados de los demás. El arte es comunicación del individuo con los demás congéneres y con el entorno. Trasciende el tiempo. En ese sentido, tanto para la Iglesia, como para sus feligreses, el sentimiento es de orgullo por poder “revivir” este edificio para enaltecer la condición humana y compartirlo con todos”, reflexiona Libardi.

La Cienciología es una religión fundada en los años 50 por L. Ron Hubbard bajo la creencia de que los humanos son seres espirituales inmortales que olvidaron su verdadera naturaleza y que deben recuperarla a través de un camino espiritual. En Argentina la Cienciología está inscripta de forma oficial en el Registro Nacional de Cultos desde 2008. Al estar inscripta y oficializada, el Estado argentino le otorga el estatus legal de confesión religiosa.

Es dificil ver el coronamiento desde la vereda, pero así está hoy el edificio. Foto Santi García Díaz
Edmondo de Amicis, la escuela de niñas que funcionaba en el edificio de la Societá Unione Operai Italiani. Foto gentileza Bianca Hambusch
Nota del 16 de abril de 2010 sobre el edificio de la Societá Unione Operai Italiani. Imagen Clarín
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