Alerta en Colegiales: la verdadera historia detrás de los carteles que decían que se había perdido una boa de más de 3 metros

Un curioso cartel apareció pegado en las calles de Colegiales. Era tan peculiar que parecía un fake o una broma. Pero, así y todo, generó denuncias por parte de los vecinos. Advertía sobre una familia que buscaba desesperadamente a su mascota perdida, que no es atípico; lo inusual es que “Piti” es una boa de más de tres metros que habría escapado de por la terraza de su casa. Pero la alarma no tenía una razón real.
En esos carteles aparecían un par de datos que sumaban extrañeza, quizá por la falta de información de los vecinos sobre el compartamiento de estos reptiles. Los supuestos dueños aclararon que “‘Piti’ “no es agresiva!!!”, incluso que “responde a su nombre a pesar de ser reptil”. Y que “habituaba tomar sol todos los días pero se escapó de una terraza”.
El papel también dice que se la vio por última vez en Céspedes y Zapiola, y que “Piti” tiene 3 años y está castrada. Otro dato al menos “raro” en los carteles.
Pero todo se aclaró este lunes. Cuando, según pudo saber Clarín, más allá del fake, había una publicidad encubierta. Nunca hubo denuncias concretas sobre la búsqueda la boa, y Lucas, un cuidador de perros, admitió a este diario que se trató de “una publicidad para buscar clientes, pero se salió de control”.
“Ya me estoy comunicando para que los vecinos se queden tranquilos”, dijo el autor de la idea publicitaria.
¿Cuál era el gancho? Después tenía preparado otro cartel que decía: “No querés salir porque dicen que hay una boa suelta. No te preocupes, yo paseo a tus perritos con mucho amor, paciencia y responsabilidad, mientras vos te quedás tranquilo/a en casa”, dice el anuncio por detrás de esta falsa búsqueda.
El Ministerio Público Fiscal de la Ciudad señala expresamente que en la Capital Federal sólo está autorizada la tenencia de animales domésticos. Y que respecto de especies silvestres, autóctonas o exóticas, como es el caso de una boa, está prohibida, salvo autorización expresa del Ministerio de Ambiente de la Nación, en el marco de la Ley 22.421 de Conservación de la Fauna. Por eso, de haber sido cierto que se perdió la boa, la familia que supuestamente la busca debería haber presentado los papeles que habiliten su tenencia.
Según pudo saber Clarín, al menos tres vecinos hicieron la denuncia por la aparición del cartel. Por eso, la Fiscalía Especializada en Medio Ambiente y Maltrato Animal dispuso que la Comisaría Vecinal 13C y Delitos Ambientales de la Policía comenzaran a investigar el caso. Ahora que se supo que la boa no existe, resta saber si al autor puede caberle algún tipo de sanción.
Ninguna boa es venenosa. Matan a sus presas por constricción, es decir, enrollándose alrededor de ellas. Ahora quedará esperar para saber si hay alguna sanción para los autores de los carteles.
Lampalagua o boa de las vizcacheras, es la boa más grande de la Argentina y la única representante del género Boa que vive naturalmente en el país. También se encuentra en el sur de Bolivia y oeste de Paraguay.
Puede superar los 3 metros y, excepcionalmente, acercarse a los 4 metros. Tiene un cuerpo muy robusto y un dibujo negro o marrón oscuro sobre un fondo gris claro.
Vive principalmente en el Gran Chaco y zonas áridas del centro y norte del país. Se alimenta de roedores, aves y otros mamíferos pequeños y medianos. Es una especie amenazada, afectada por la pérdida de hábitat y el tráfico ilegal.
“La lampalagua ha sido fuertemente explotada por su cuero. Actualmente su caza está prohibida, aunque es capturada ilegalmente para mascotismo y por ser considerada una amenaza para los animales de corral”, detalla la web oficial de la Asociación Herpetológica Argentina.
En cuanto a las recomendaciones para su conservación, aclaran que “es necesario controlar eficientemente la deforestación, promover la protección de los remanentes de bosque y el establecimiento de corredores ecológicos para asegurar la conectividad en toda la región del Gran Chaco”.



