Al Di Meola, el virtuoso guitarrista que se quedó con las ganas de tocar con Piazzolla y piensa que Dino Saluzzi es el mejor bandoneonista del mundo
“Estamos en Bogotá, en medio de la gira. Pudimos salir de la humedad de Panamá y pasamos a un lugar más seco. ¿Es verdad que en Buenos Aires hace más frío que lo habitual en esta época del año?”. El zoom con Al Di Meola comienza con un reporte climático de la región, pero enseguida da paso a la vida y obra de un guitarrista clave, que suele ser asociado a la fusión jazz rock de los ’70 de la mano de su paso por Return To Forever cuando era casi un veinteañero, pero que a su modo fue saliendo de las clasificaciones para volverse alguien muy difícil de encasillar y de describir, más allá de su impecable técnica y digitación al momento de encarar las seis cuerdas.
El vínculo entre Al Di Meola y la Argentina tiene un nombre propio con un peso significativo: nada más ni nada menos que Astor Piazzolla. En 1990, el marplatense tenía su futuro claro: terminar su postergada ópera y luego registrar una placa junto a Di Meola, en la que únicamente faltaba ponerse de acuerdo en el formato (orquestal, a dúo, con un grupo de cámara). El accidente cerebro vascular que Astor sufrió en agosto de ese año en París frustró todo, y se lo terminó llevando de ese mundo un par de años después.
Por este motivo, era más que lógico arrancar el diálogo con el estadounidense interesándose por sus cuestiones de salud que lo tuvieron a maltraer hace un tiempo para luego encarar el costado musical. Con ustedes, Mr. Al Di Meola, antes de sus shows en La Trastienda, el 12 y 13 de septiembre.
-Primero que nada: ¿cómo está tu salud luego del ataque al corazón que sufriste en 2023 en Bucarest?
-En la gira en la que tuve el infarto íbamos a tocar en Buenos Aires, pero por este motivo tuvimos que posponer todo. Estoy bien. Debo decir que no comprendo por qué tuve un infarto, porque no tengo lesiones en el corazón. Tuve dolor, sangre en mal estado, todo se solucionó con la colocación de unos stents, y no me tuvieron que abrir el pecho. Fue una experiencia fuera de lo común, ya que fue algo que me ocurrió en el medio de una canción, en medio de la performance. No fue algo que me ocurrió en un hotel o en un auto, sino que fue totalmente inusual.
-¿Y qué nos podés contar sobre este show en particular y su dinámica? Te presentás con una formación de dos guitarras y percusión…
-En este show me propuse interpretar composiciones de lo que denomino mi “período medio”. Hice un montón de discos, pero incluso quienes se dicen fans de mi música sólo recuerdan mis primeros álbumes. Pero luego grabé muchísima música muy distinta entre sí. Entonces me meto en otras áreas en las que puedo ganar o perder fans. Por ejemplo, en Europa adoran la música de Astor Piazzolla y les gusta ese movimiento que hice. Hay varios discos que tienen composiciones completamente intrincadas que nunca había tocado antes, y entonces alterno esos temas con los más nuevos.
Al Di Meola sufrió un ataque al corazón en pleno concierto en Bucarest, en 2003. Ahora está recuperado. Foto: Prensa (1).jpg Un eléctrico, con la acústica
-En esta gira, ¿tocás guitarra eléctrica, acústica, o ambas?
-Toco guitarra acústica. Con la eléctrica, el sustain es muy distinto al de la acústica. Hay fraseos que sólo puedo lograr con la eléctrica y amo ese sonido, pero tocar guitarra eléctrica en una gira implica una banda con bajo, batería, teclados, más volumen y todo eso. Tengo mi banda eléctrica, pero hoy el 70% de mis tours son acústicos. Puedo tocar músicas mucho más intricadas con la acústica. A veces, las melodías en particular me remiten a motivos vocales. Cuando compongo, las primeras partes suelen ser las arpegiadas y las armónicas, que son las más duras y difíciles. Luego agrego la melodía. Entonces, la unión de los dos elementos principales de la composición me resulta más simple de hacer con la guitarra acústica.
-Es interesante cómo lo planteás, porque muchísima gente te asocia sólo con la velocidad de tu técnica al momento de tocar y no con toda esta parte más cerebral que describís…
-Muchas veces ves a los guitarristas más jóvenes tocando de una manera fenomenal, pero todo lo que muestran es a partir de la técnica, la velocidad, y nada más. Son muy buenos, pero no hay composición: lo único que muestran son sus destrezas al tocar.
Pero yo creo que la cosa que mantiene la atención de la audiencia es la composición. Porque escuchar un solo de quince minutos, y luego otro similar, y así, es la cosa más aburrida que hay en el Planeta Tierra (risas). Pensá que a los diecinueve años yo estaba tocando con Chick Corea en Return To Forever. Chick no es técnicamente un gran improvisador, aunque lo sea: es mucho mejor como compositor. Años después, y al mismo nivel, mi asociación con Piazzolla fue muy importante.
Al Di Meola dará dos show, 12 y 13 de diciembre, en La Trastienda. Foto: Prensa-Piazzolla solía decir que no trabajaba con personas que no supiesen leer música.
-Eso fue lo que me llevó primero a tocar con Corea y luego a planear el disco que íbamos a hacer con Piazzolla antes que tuviera su derrame cerebral. Cuando fui al primer ensayo con Corea eran páginas y páginas de hojas pentagramadas (risas). Aprendí a leer música a los nueve años, mi profesor era un jazzero, pero yo al mismo tiempo crecí con los Beatles, que no leían música. Hoy diría que mis influencias principales son Chick, los Beatles y Astor, tanto en mi vida como en mis conciertos.
Otro argentino en la lista
Ensimismado. Al Di Meola llega a la Argentina con un formato acústico, de dos guitarras y percusión. Foto AP/Dragos Cristescu-En Di Meola Plays Piazzolla (1996), el disco que no pudiste grabar con Astor, toca Dino Saluzzi. ¿Qué nos podés contar de él?
-Dino Saluzzi es alguien sorprendente, y te diría que hoy es el más grande bandoneonista del mundo. Viene de una escuela distinta, con otra expresión, otro modo, que hace que no quiera ser visto como un clon de Piazzolla, y eso lo hace único. Él creció en Salta, y es muy interesante y hermoso como trae esa educación musical folclórica argentina a su estilo de tocar el bandoneón, que difiere de los modos europeos de Piazzolla. Es un gran improvisador que se apoya en una técnica muy fuerte y creativa. Amo tocar con él y te diría que lo extraño mucho.
Cuando hablamos sobre Piazzolla, siempre se mostró muy apasionado de haber crecido amando su música, y nunca olvidó todo lo que Astor lo quería. Estábamos juntos en el momento que escuchamos que Piazzolla había muerto, y nunca vi a un hombre llorar tanto como a Dino en ese momento.
Al Di Meola dice que Chick Corea, Los Beatles y Astor Piazzolla son sus mayores influencias, tanto en la música como en la vida. Foto: AP/Dragos Cristescu-Yendo más atrás aun en el tiempo, ¿es verdad que Friday Night in San Francisco (1981), el famoso disco que grabaron con Paco de Lucía y John McLaughlin, en un principio iba a contar con la presencia del guitarrista folk Leo Kottke en lugar de McLaughlin?
-La historia es que en un principio me contactó Barrie Marshall, una persona que comenzó a trabajar con nosotros y que ahora es el manager de Paul McCartney, para grabar un trío conmigo, Paco y Leo Kottke. Yo le respondí que me parecía interesante, soy fan de Leo Kottke, pero al mismo tiempo me daba la sensación de ser una propuesta extraña, pero acepté. Unas semanas después Barrie me volvió a llamar, y me preguntó que me parecía John McLaughlin en lugar de Leo. Mi respuesta fue que si conseguía a John teníamos un éxito entre manos. Y así fue.
-¿Había competencia artística entre la Mahavishnu Orchestra de McLaughlin y Return To Forever?
-No creo que hubiese rivalidad. La Mahavishnu se formó antes que Return To Forever, más que nada en su primera formación. Era un grupo muy excitante, porque su propuesta era novedosa, pero más que nada desde lo técnico. Era el comienzo del sonido fusión, sé que Chick Corea los escuchó y que ahí tomó la decisión de tener una banda eléctrica. Pero creo que Return To Forever fue un grupo mejor, porque Chick era un mejor compositor, y la Mahavishnu se basaba más en la improvisación y en una técnica inimitable. Fui un afortunado en tocar con Chick en ese estado de inspiración en ese momento.



