Acalorada puja en España: la isla habitada más pequeña del país, con solo 59 personas, busca mayor independencia

Tabarca, la isla habitada más pequeña de España, tiene una población estable de 59 personas. En esta ocasión no es noticia por su enorme atractivo turístico, sino por un mayoritario reclamo vecinal: el inicio de la solicitud del reconocimiento como Entidad Local Menor.

Esta figura les permitiría asumir parte de la gestión de los servicios públicos y acceder directamente a subvenciones y fondos.

Es que este singular enclave del Mediterráneo depende administrativamente del municipio de Alicante, y su pedido está más latente que nunca. El mismo se basa en las dificultades relacionadas con el transporte, la limpieza, la atención sanitaria y el mantenimiento de su patrimonio histórico.

En busca de mayor autonomía

La iniciativa -que contempla en su manifiesto la habitabilidad de la isla durante todo el año, no solo durante el verano-, es impulsada por la Asociación Tabarca Isla Plana. Tal grupo fue creado hace poco más de una década en el sitio ubicado a 22 kilómetros de la ciudad de Alicante.

Finalmente los vecinos decidieron iniciar formalmente el procedimiento para convertirse en una Entidad Local Menor.

La isla de Tabarca cuenta con una población estable de menos de 60 personas. Foto: Adobe

Según explicó la presidenta de la asociación, Carmen Martí, el proceso recién comienza. “Estamos en la primera fase, es solo un pequeño paso de muchos porque llevamos 11 años reclamando mejoras que no llegan”, anunció a Telecinco en abril de este año.

En ese mismo mes integrantes de la destacada asociación participaron de encuentros con responsables de entidades locales menores ya consolidadas. Aquello tuvo como objetivo conocer cómo funciona este modelo y cuáles son sus competencias reales en la administración cotidiana, señaló el medio Información.

Si la petición prospera, Tabarca podría contar con una junta vecinal propia, un alcalde pedáneo -encargado de la pedanía, es decir una entidad inframunicipal– y gestionar determinadas competencias con presupuesto específico.

La intención, sostienen desde la asociación, es agilizar decisiones que hoy dependen de distintos niveles administrativos.

Qué es una Entidad Local Menor en España

La legislación española define a la Entidad Local Menor como una entidad territorial inferior al municipio, con personalidad jurídica propia para ejercer las competencias que le sean atribuidas.

Su regulación se encuentra principalmente en los artículos 24 y 24 bis de la Ley Reguladora de las Bases del Régimen Local.

El objetivo de esta figura es favorecer la participación ciudadana y acercar la gestión pública a aquellos núcleos de población que presentan características particulares.

Cada ayuntamiento determina las funciones y competencias que puede asumir la entidad, manteniéndose la unidad administrativa del municipio. A modo de ejemplo, en la comunidad de Castilla y León existen más de 2.000 entidades de este tipo.

Por qué se quiere ser una Entidad Local Menor

Uno de los principales argumentos de la asociación es que la gestión actual depende simultáneamente del Ayuntamiento de Alicante, la Generalitat Valenciana y el Estado.

Esa superposición administrativa, afirman, ralentiza cualquier decisión.

Los vecinos aseguran que solicitaron reiteradamente la creación de una mesa conjunta entre las administraciones implicadas, pero nunca obtuvieron una respuesta satisfactoria.

También recuerdan que existía una comisión específica entre la isla y el Ayuntamiento, aunque dejó de reunirse desde 2024.

Por ese motivo consideran que convertirse en Entidad Local Menor permitiría resolver cuestiones básicas sin depender de largos procedimientos administrativos.

Los problemas que denuncian en Tabarca

Los habitantes aseguran que las características geográficas de la isla agravan situaciones que serían más sencillas de resolver en otros lugares. El principal reclamo está relacionado con el transporte.

Como el acceso solo puede realizarse por mar, consideran imprescindible arreglar un “grave problema” con el servicio público regular, el cual ya está solicitado a las Cortes Valencianas.

A esa situación se suman otros problemas que afectan tanto a los residentes como a los miles de visitantes que llegan cada temporada.

Entre ellos mencionan las deficiencias en la limpieza, una infraestructura insuficiente para atender el volumen turístico, la escasez de atención médica, y la falta de mantenimiento del patrimonio histórico.

La isla alicantina cada año atrae a miles de turistas. Foto: EFE/Pablo Miranzo

En la entrevista a Telecinco anteriormente mencionada, Carmen Martí expresó su preocupación por el estado de conservación del recinto fortificado levantado durante el reinado de Carlos III.

“Hay problemas de limpieza, de infraestructuras para atender a toda la gente que nos visita, tenemos falta de médico, no hay un adecuado mantenimiento de nuestro patrimonio como la isla fortificada que data de Carlos III y que se cae a trozos”, señaló meses atrás al periodista Carlos Plá.

Por la otra parte, desde el Ayuntamiento de Alicante, en declaraciones a Europa Press, se aseguró que la isla no se encuentra desatendida y que se está trabajando en mejorar sus condiciones.

El reconocimiento legal que buscan en Tabarca

La creación de una junta vecinal y la elección de un alcalde pedáneo permitirían gestionar directamente determinadas áreas de la administración local.

Tabarca recibe a una numerosa cantidad de bañistas durante el verano. Foto: EFE/Pablo Miranzo

Además, la isla podría acceder a ayudas económicas procedentes de organismos como la Diputación y también a fondos europeos sin que todos los trámites deban canalizarse exclusivamente a través del Ayuntamiento.

La isla que combina patrimonio, turismo y una reserva marina pionera

El reclamo de los vecinos llega en un año simbólico para dicha isla. La reserva marina que la rodea cumple cuatro décadas convertida en uno de los principales modelos españoles de colaboración entre la administración pública y el sector pesquero para proteger los ecosistemas marinos.

Es que en 1986 fue declarada en Tabarca la primera reserva marina de España, un reconocimiento que marcó un antes y un después en la conservación de estas aguas mediterráneas. Actualmente el país europeo cuenta con doce reservas marinas que protegen más de 105.000 hectáreas.

Gracias a la transparencia del agua y a la riqueza de sus fondos, Tabarca se consolidó como uno de los destinos más apreciados para practicar snorkel y buceo en la costa peninsular.

Una pequeña isla con una historia marcada por piratas y reyes

Situada entre la península ibérica y las costas del norte de África, durante siglos Tabarca ocupó una posición estratégica para navegantes, comerciantes y, especialmente, piratas berberiscos. Los mismos utilizaban el lugar como base para atacar embarcaciones y poblaciones del litoral alicantino.

Existen evidencias de ocupación desde la época romana, aunque el gran cambio llegó en el siglo XVIII. Con el objetivo de poner fin a los ataques piratas, el rey Carlos III ordenó fortificar la isla y promover su repoblación.

Así nació el actual recinto amurallado, que todavía conserva sus tres puertas barrocas históricas: San Rafael, San Gabriel y San Miguel. El trazado urbano prácticamente no cambió desde entonces.

El pequeño pueblo continúa organizado alrededor de dos calles principales, seis callejuelas y una plaza central, una singularidad que convierte a Tabarca en uno de los lugares donde mejor se preserva la estructura urbana histórica de España.

Qué ver en Tabarca

Dentro del recinto amurallado se concentran algunos de los edificios más emblemáticos de la isla.

Entre ellos se destacan la Iglesia de San Pedro y San Pablo, levantada a finales del siglo XVIII; la antigua Casa del Gobernador, hoy convertida en hotel; el Museo de Nueva Tabarca, dedicado a la historia del enclave; y la Torre de San Juan, que recuerda el uso carcelario que tuvo la isla durante el siglo XIX.

Fuera de las murallas aparecen otros dos puntos destacados. La Torre de San José, construida entre los siglos XIV y XV, puede visitarse mediante senderos que recorren el perímetro de la isla.

Más al norte se encuentra el faro de Tabarca, inaugurado en el siglo XIX y considerado uno de los mejores lugares para contemplar el atardecer sobre la costa alicantina.

Cómo llegar a la isla habitada más pequeña de España

Como se mencionó, Tabarca solo puede alcanzarse por vía marítima.

Durante todo el año operan catamaranes y barcos-taxi desde Alicante, Benidorm, Torrevieja y Cartagena.

Sin embargo, el punto de salida más utilizado es el puerto de Santa Pola, ubicado a apenas ocho kilómetros de la isla, desde donde parten la mayoría de las embarcaciones que conectan diariamente este histórico enclave mediterráneo con el continente.

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