Argentina 78, México 86 y Qatar 22: cómo fue el último día de espera de las tres selecciones campeonas del mundo

Este miércoles 10 de junio de 2026 cierra esta serie de Retro Mundial, la cuenta regresiva. Falta apenas un día para el comienzo de la 23ª Copa del Mundo de la historia, la cuarta que defenderá Argentina como campeón del mundo. El plantel argentino está concentrado en Kansas City, Estados Unidos, viene de jugar un amistoso el martes por la noche con Islandia en Alabama y durante el día volverá a la base de operaciones, ya esperando el debut del martes 16 de junio ante Argelia. Quedará en la historia esta previa por haber jugado un amistoso internacional a apenas dos días del comienzo del torneo y recién debutar en el sexto día de competencia. Si la Scaloneta llega a ganar la cuarta estrella, serán pequeños detalles en el camino hacia la conquista.

El 31 de mayo de 1978, a un día del comienzo del único Mundial que se jugó en la Argentina, el seleccionado estaba concentrado en la quinta Natalio Salvatori, en José C. Paz, y tuvo una jornada relajada. La intimidad se abrió para periodistas y fotógrafos de todo el mundo durante la mañana y los jugadores hicieron apenas tareas recreativas —vóley con los pies y trabajos diferenciales para los arqueros—. Hubo muchos reportajes y, después del almuerzo y la siesta, un partido liviano entre delanteros y defensores.

Oscar Ortiz resumió así todo el trabajo realizado hasta ese momento: “El trabajo que hemos realizado con Menotti es único, no tiene parangón en la historia de nuestro fútbol. Había que estar dentro de él para poder opinar a conciencia. Hubo buenos y malos momentos. Todos se enfocaron con el mismo prisma, el de la sinceridad, por sobre todas las cosas. Eso vale mucho…”. Hubo 48 horas de espera hasta el debut con Hungría en el Monumental, el 2 de junio.

A un día del inicio de la Copa del Mundo en México, el 30 de mayo de 1986, también hubo puertas abiertas para la prensa, con Diego Maradona como imán para los micrófonos del mundo. Pero en Clarín se destacó la arenga de Carlos Bilardo, que a la distancia duplica el momento histórico. “A veces, de tanto hablar, las palabras se van gastando y pierden su verdadero contenido”, empieza la crónica de Miguel Ángel Vicente, y agrega: “En el circuito cerrado que gira en torno a la Selección siempre abundaron las palabras, y también varió el contenido. Se las usó como escudo protector, formaron parte de la pirotecnia agresiva y, a veces, por qué no, fueron encauzadas por el camino de la sensatez”.

Luego, resalta la charla del entrenador: “Carlos Bilardo reunió al grupo antes del entrenamiento y habló por espacio de quince minutos. Para varios jugadores esta fue la mejor charla que dio el técnico desde que iniciaron esta aventura. Fue sencilla, pintó el panorama que debían afrontar con claridad y solicitó el máximo esfuerzo de sus dirigidos. Fue una charla sin confusiones, sin elementos futbolísticos, simplemente de ubicación a lo que se avecina y qué es lo que pretende de sus hombres”.

El hombre de Clarín continuó resumiendo esos 15 minutos clave: “Bilardo les aclaró a los futbolistas que en el partido frente a Corea tendrán al público en contra. Que el mexicano se volcará a favor de los coreanos, no solo porque son más débiles sino porque la imagen de los argentinos en estas tierras no es precisamente de lo mejor. También habló de la importancia del Mundial, de la trascendencia que tiene y de lo que se vive en nuestro país, tratando de brindarles a los jugadores una composición de lugar, ya que el tiempo y la distancia hicieron que el plantel no estuviera empapado de lo que se siente en la Argentina y de la expectativa generada por el Mundial. También destacó en la reunión la importancia que tendrá el primer partido frente a Corea. El valor de un resultado positivo y de entregar una imagen alentadora para dar con mayor seguridad los siguientes pasos”.

Finalmente, reproduce una frase al mejor estilo Bilardo: “Si nos tenemos que ir antes del final, piensen que no hay nada peor que ver la definición del campeonato en Buenos Aires y por televisión”. También la espera era de 72 horas: Argentina debutó en el estadio Olímpico del DF mexicano ante Corea del Sur el 2 de junio de 1986.

El 19 de noviembre de 2022, en Doha, faltaba un día para el partido inaugural entre Qatar y Ecuador y tres para el estreno de Argentina ante Arabia Saudita. Ya había pasado el temblor por las bajas de Nicolás González y Joaquín Correa y las incorporaciones de Ángel Correa y Thiago Almada. Los 26 jugadores y el cuerpo técnico se hicieron la foto oficial y estuvieron un rato escuchando las instrucciones de los árbitros.

Hubo entrenamiento y, por primera vez desde que llegó a Doha, se pudo ver al capitán Lionel Messi, ausente en las prácticas anteriores porque arrastraba una sobrecarga muscular en los gemelos. Igual, el rosarino no se entrenó a la par de sus compañeros, sino que lo hizo en el segundo campo con el kinesiólogo Luis García.

Argentina participó en 18 de las 22 ediciones que se jugaron hasta ahora desde 1930. Cada previa tuvo su particularidad, sus pequeñas y grandes historias, conocidas y no tanto, como estas tres del último día de las tres estrellas. La cuenta regresiva ha terminado.

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