Aumenta la cantidad de locales comerciales vacíos en la Ciudad: los barrios más afectados por alquileres caros y menos ventas

Ver carteles de “Se alquila”, “Se vende” o cruzarse con persianas bajas en locales es cada vez más común en las zonas comerciales de la Ciudad. Aunque algunos vuelven a ocuparse al poco tiempo y de manera dinámica, otros permanecen cerrados durante varios meses. Según un relevamiento de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), la cantidad de locales vacíos en las principales zonas comerciales porteñas aumentó un 30,7% respecto del mismo período del año pasado.

El informe registró 277 locales en venta, alquiler o cerrados durante marzo y abril de 2026. Aunque el número mostró una leve baja respecto del bimestre anterior, continúa muy por encima de los niveles observados un año atrás.

El pico se observa en distintos puntos de la Ciudad, desde Caballito y Flores hasta Palermo y Recoleta, donde comerciantes, vecinos y especialistas mencionan una combinación de factores: caída del consumo, alquileres elevados, costos operativos cada vez más altos y el avance de las ventas online.

Palermo y Recoleta

Sobre la avenida Santa Fe, entre Ayacucho y Riobamba, tres locales de marcas reconocidas cerraron recientemente sus puertas. En una de esas cuadras funciona un negocio de indumentaria que atraviesa sus últimos días.

Aumentó la cantidad de locales comerciales vacíos en la Ciudad. José María Moreno al 100 y carteles de alquiler. FOTO: GUILLERMO RODRIGUEZ

“Nuestras ventas empezaron a caer en diciembre. En un momento tuvimos un impulso porque incorporamos productos de Shein, que estaban muy de moda y eran accesibles, pero tampoco alcanzó. Estamos cerrando definitivamente”, le dijo a Clarín Sol Martínez, encargada de un local de Santa Fe al 1980 que liquida su mercadería antes de cerrar sus puertas.

Nancy Ahumada, que trabaja en la misma zona, también habló con Clarín sobre la situación que atraviesan varios comercios del barrio: “Hay muchos locales que están cerrando porque los alquileres son impagables y las ventas no acompañan. El local de Santa Fe al 1970 vendía mucho acá, pero cuando llegó el momento de renovar el contrato les pidieron demasiado y decidieron irse”.

La situación contrasta con el movimiento constante de peatones que caracteriza a esa zona de Recoleta. Sin embargo, los comerciantes consultados coinciden en que el flujo de gente no siempre se traduce en ventas y que muchos negocios atraviesan dificultades para sostener alquileres y gastos operativos.

José María Moreno y Rivadavia. Un local de comidas rápidas quedó vacío y hay otros en alquiler en el centro comercial de Caballito. Foto: Guillermo Rodríguez Adami

El escenario también se percibe en Palermo. Sobre la avenida Córdoba, donde abundan los comercios de ropa, decoración y gastronomía, varios locales cambiaron de manos en los últimos meses.

“Algo que influye directamente son los costos y también la facilidad para comprar productos importados por internet. Muchas veces terminan siendo más baratos”, le dijo a Clarín Thamara González, abogada y vecina de la zona.

Lucía Ortiz, venezolana radicada en Argentina desde hace nueve años y dueña de un local de cosméticos sobre Córdoba al 4500, expresó para Clarín que algunos rubros sienten más el impacto. “A los negocios de ropa les está afectando mucho la competencia de productos del exterior. Además, los comercios que no venden artículos de primera necesidad son los que más sufren”, afirmó.

Santa Fe al 2200. Un local con cartel de liquidación que quedará vacío en unos días. Foto: Guillermo Rodríguez Adami.

En distintos tramos de avenida Córdoba se repiten los carteles de alquiler y los locales vacíos. Los comerciantes de la zona consideran que la rotación se aceleró durante el último año y que algunos negocios no logran sostener los costos fijos pese a encontrarse en uno de los corredores comerciales más transitados de la Ciudad.

Caballito y Flores

En Caballito, el cierre reciente del local de Mostaza ubicado en Rivadavia y José María Moreno llamó la atención de muchos vecinos de la zona. “Están cerrando bastante. Acá enfrente había oficinas que también cerraron y un local bastante conocido a la vuelta hizo lo mismo. Después aparecen otros nuevos. Es un constante ida y vuelta”, le dijo a Clarín Valentín Gómez, vecino del barrio.

La avenida Santa Fe, en Recoleta, es una de las que suma locales vacíos. Foto: Guillermo Rodríguez Adami

A pocas cuadras, Stefy Araujo, empleada de un local de indumentaria de José María Moreno al 24, habló con Clarín sobre los cambios que observa en la zona. “Trabajo hace ocho años acá. Es una zona comercial cara y eso seguramente influye. Igual, así como algunos cierran, otros abren”.

Más hacia el oeste, sobre avenida Carabobo, Delfina Oggiel, dueña de un local de decoración, le dijo a Clarín que sostener la actividad se volvió cada vez más complejo: “La situación económica no ayuda. Tenemos que poner precios accesibles y al mismo tiempo llegar a cubrir el alquiler. Muchos propietarios piden contratos en dólares y no alcanza. Además veo una caída en las ventas respecto del año pasado”.

En Flores, se puede ver el mismo panorama. Sobre Rivadavia al 6600, varios locales permanecen vacíos. Una tradicional zapatería exhibe un cartel de alquiler donde antes destacaba su marca. “Fijate que hay tres locales cerrados en una sola cuadra”, expresó Ramiro Ovadilla mientras recorría la zona.

La avenida Rivadavia fue una de las zonas donde la CAC detectó una mayor presencia de locales vacíos. En varios tramos se observan persianas bajas, vidrieras vacías y carteles de alquiler que permanecen desde hace meses. Un caso aparte es el de la avenida Avellaneda, el polo textil que desde el año pasado viene sufriendo cierres por la caída de la actividad.

Menos consumo y más ventas online

Para Lautaro López, socio de la dietética Yuca, ubicada cerca de Rivadavia y Fray Luis Beltrán, el problema pasa por una combinación de costos y cambios en los hábitos de compra.

“Tuvimos que reducir horarios de empleados para mantener a todo el personal. Las cargas sociales, impuestos y otros gastos hacen muy difícil sostener un negocio. Además vemos que clientes que antes compraban muchos productos ahora se llevan bastante menos”, le dijo a Clarín.

Desde la Cámara Inmobiliaria Argentina coinciden en que el comercio atraviesa una transformación profunda. “Hay una parte que tiene que ver con la situación económica, pero el factor más importante es el crecimiento del comercio electrónico”, contó a Clarín Damián Caffarella, secretario general del organismo.

Según explicó, muchos emprendedores optan por vender exclusivamente por internet porque les permite evitar alquileres elevados, gastos de habilitación y otros costos fijos. “Hoy una persona puede vender desde un depósito, llegar a clientes de todo el país y hasta devolver productos con facilidad. Eso cambió completamente el mercado”.

Poniendo la situación en cifras, agregó: “El e-commerce avanzó tanto desde el 2020 hasta fines de 2023 que hubo un cierre de locales comerciales que se incrementó en un 18%. Entre el 2024 hasta la fecha, este número se elevó a un 45%“.

Caffarella también afirmó que algunos propietarios mantienen valores de alquileres difíciles de sostener. “Hay dueños que prefieren mantener el local vacío antes que bajar el precio. Eso también explica por qué algunos espacios pasan meses sin ocuparse”, indicó.

El relevamiento de la CAC indica que la cantidad de locales vacíos sigue por encima de los niveles registrados el año pasado y que el fenómeno se extiende a distintos barrios porteños. Impulsado por el alto costo de los alquileres, los cambios en los hábitos de consumo y el crecimiento del comercio electrónico, la situación, según comerciantes y vecinos, es un proceso de cambio permanente. “En un punto los locales tendrán que adaptarse y los propietarios tendrán que adecuar sus precios a la competencia“, concluyó Caffarella.

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