El extraño árbol que varios animales de la selva usan como baño

En los densos bosques de Costa Rica, un equipo de científicos descubrió un extraño fenómeno que ocurre a decenas de metros sobre el suelo: existen “baños” comunitarios en las copas de los árboles que son compartidos por múltiples especies de mamíferos.

Este hallazgo no sólo revela un comportamiento social previamente desconocido en el ámbito forestal, sino que también identifica a un protagonista vegetal inesperado.

Tras un exhaustivo estudio en el que se escalaron y examinaron 169 árboles de 29 especies diferentes, los investigadores Jeremy Quirós-Navarro, Tim Chamberlain y Deiver Espinoza encontraron algo sorprendente: estas letrinas no estaban repartidas al azar.

De manera exclusiva, las letrinas multiespecie se localizaron en una sola especie de árbol: el higuerón (Ficus tuerckheimii)

Mientras que ninguno de los otros 154 árboles de especies distintas mostró signos de este comportamiento, el 73% de los ejemplares de Ficus tuerckheimii analizados funcionaba como un baño público para la fauna.

Según el estudio, “las letrinas multi-especie de dosel solo se encontraron en 11 individuos de una única especie de árbol, Ficus tuerckheimii“. Estas áreas de defecación se ubican generalmente en la bifurcación principal de las ramas, donde se forman plataformas planas cubiertas de musgo, suelo y detritos orgánicos.

El sitio especializado Mundo Forestal señala que también se lo puede llamar chilamate blanco y es, “probablemente, el árbol de Costa Rica que desarrolla la copa más amplia y extendida”.

Gracias a cámaras trampa instaladas a 30 metros de altura, se registraron 181 visitas de 17 especies de mamíferos en apenas 60 días.

Entre los usuarios más frecuentes se encuentran el puercoespín, que resultó ser el visitante más asiduo, seguido por la guatusa y el martilla.

Sin embargo, el descubrimiento más impactante involucra al perezoso de dos dedos. Durante décadas, se creyó que los perezosos descendían al suelo exclusivamente para defecar, una conducta que los expone a depredadores, pero el estudio desafía esta teoría. Curiosamente, se observó a hembras con crías utilizando estas letrinas, lo que sugiere que podría ser una estrategia de supervivencia para evitar bajar al suelo durante el cuidado materno

¿Por qué tantos animales eligen el mismo árbol para hacer sus necesidades? Los científicos sugieren que estas letrinas funcionan como “centros de comunicación” o puntos de encuentro.

En lugar de ser solo un lugar de desecho, actúan como sitios donde los animales intercambian información a través de señales químicas, como el olor. Por ejemplo, se observó al margay, un felino arbóreo, marcando el sitio con orina, posiblemente con fines territoriales.

Además de la comunicación, estas letrinas juegan un papel vital en la dinámica de nutrientes del bosque, concentrando nitrógeno y semillas en puntos específicos que benefician al ecosistema del dosel. Este descubrimiento resalta la importancia crítica del Ficus tuerckheimii como una estructura clave en la selva.

No obstante, los autores advierten que actividades como el turismo de escalada recreativa en estos árboles específicos podrían interrumpir estos núcleos de interacción animal, subrayando la necesidad de proteger estos “baños” naturales para preservar el delicado equilibrio de la vida en las alturas.

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