Cuándo fue el último año que se hizo el servicio militar en Argentina y por qué

Durante casi un siglo, miles de jóvenes argentinos debieron cumplir con el Servicio Militar Obligatorio, conocido popularmente como la “colimba”.
Sin embargo, en la década de 1990 un hecho conmocionó al país y marcó un antes y un después en la historia de las Fuerzas Armadas.
El Servicio Militar Obligatorio surgió en 1901 mediante la Ley N.º 4.301, conocida como el Estatuto Militar Orgánico, impulsada por el entonces ministro de Guerra Pablo Riccheri durante la segunda presidencia de Julio Argentino Roca.
En sus primeros años, los ciudadanos eran convocados entre los 20 y 21 años y permanecían en servicio entre 18 y 24 meses.
Con el paso del tiempo, tanto la edad de incorporación como la duración fueron modificándose.
Finalmente, el sistema pasó a convocar a jóvenes de 18 años mediante un sorteo que determinaba quiénes debían incorporarse al Ejército, la Armada o la Fuerza Aérea.
El nombre “colimba” surgió como una expresión popular que, según algunos relatos conocidos, proviene del acrónimo de tres tareas habituales que realizaban en aquel entonces:
Aunque nunca fue un nombre oficial, el término se convirtió en la forma más conocida de referirse al Servicio Militar Obligatorio en Argentina.
El hecho que puso fin al Servicio Militar Obligatorio ocurrió en 1994. El 3 de marzo de ese año, Omar Carrasco, un joven de 19 años, ingresó al Grupo de Artillería 161, en la ciudad de Zapala, provincia de Neuquén, para cumplir con el servicio militar.
Tres días después fue visto con vida por última vez. En un primer momento, las autoridades militares informaron que había abandonado el cuartel.
Sin embargo, el 6 de abril de 1994, tras varias semanas de búsqueda, su cuerpo fue encontrado oculto dentro del propio predio militar.
La investigación determinó que Carrasco había muerto como consecuencia de una brutal golpiza recibida durante los llamados “bailes”, castigos físicos aplicados por superiores o soldados más antiguos como forma de disciplina.
El caso dejó al descubierto una trama de encubrimientos e irregularidades dentro del Ejército Argentino y generó una enorme repercusión en la opinión pública.
La presión social y política llevó al entonces presidente Carlos Menem a impulsar el fin de la “colimba”.
El 31 de agosto de 1994, el Poder Ejecutivo decretó la suspensión del Servicio Militar Obligatorio.
Meses más tarde, a comienzos de 1995, se sancionó la Ley 24.429, que estableció oficialmente el Servicio Militar Voluntario, reemplazando definitivamente al sistema de conscripción obligatoria.
Desde entonces, el ingreso a las Fuerzas Armadas quedó reservado para quienes deciden incorporarse de manera voluntaria.



