Trump amenaza con recortes a programas de conservación: científicos alertan por los mínimos históricos de los embalses del río Colorado

El cambio climático y los desacuerdos entre los gobiernos están poniendo en riesgo el abastecimiento de agua en varios estados de la cuenca del río Colorado. Los principales embalses de la región alcanzaron mínimos históricos de llenado y la administración Trump amenaza con recortes drásticos.

El Colorado es una fuente de vida para la región y la línea que divide los estados de la cuenca alta (Colorado, Wyoming, Utah y Nuevo México) y los de la cuenca baja (California, Arizona y Nevada).

Con dos grandes embalses, el Mead y el Powell, el sistema hídrico abastece a cerca de 40 millones de personas en los siete estados, además de decenas de comunidades tribales y parte del territorio de México.

El agua del río Colorado proviene de la nieve acumulada en las Montañas Rocosas, pero el calentamiento global ha provocado una menor acumulación de nieve y, por consiguiente, una menor cantidad de agua de deshielo explica un informe de CBS News.

La central hidroeléctrica Glen Canyon forma el lago Powell, entre Utah y Arizona. En julio de 2026, solo presentaba un 23% de su capacidad con agua. Aunque en 2023 alcanzó un nivel similar durante algunos meses, aquella caída ocurrió en invierno, cuando suele registrar su nivel más bajo. Pero ahora no hubo un repunte al llegar la primavera.

Aguas abajo, la central Hoover forma el lago Mead, entre Nevada y Arizona. A mediados de 2026 registraba solo el 27% de su capacidad. El agua debe estar por encima de cierto nivel para poder pasar por la presa Hoover, para facilitar su distribución y generar energía.

Luego de años de negociaciones fallidas entre los estados para regular el uso del río Colorado, la administración Trump está dispuesta a imponer recortes drásticos.

Los estados de California, Arizona y Nevada ofrecieron a reducir su consumo en unos 500.000 millones de galones al año hasta 2028. Pero el gobierno federal podría exigir recortes que duplican ese volumen.

Según CBS News, “estos recortes probablemente implicarían mayores costos para las ciudades que intentan garantizar el suministro de agua, restricciones más estrictas para el uso del agua y cambios significativos para los agricultores”.

Otro problema es que, si bien California y otros estados de la cuenca alta han reducido el consumo en un 20% desde 2015, los estados de la cuenca alta hacen lo contrario.

Kelly Shannon McNeill, directora general de LA Waterkeeper, le dijo a CBS News que “solo en el último año, los estados de la cuenca alta aumentaron el uso en comparación con el mismo período y dicen que no harán recortes; en realidad, aquí se trata de voluntad política”.

Los expertos coinciden en un punto: el futuro de los lagos Powell y Mead seguirá marcado por niveles bajos de almacenamiento. Frente a ese escenario, la única alternativa sostenible consiste en reducir el consumo de agua para evitar que la crisis continúe en los próximos años.

Mostrar más

Artículos relacionados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *