Tom Cruise suma otro proyecto: quién dirigirá la esperada secuela de “Días de trueno”, la película en la que conoció a Nicole Kidman

Apenas días después de que Tom Cruise deslumbrara con su aparición en la ceremonia de apertura de la final del Mundial de fútbol, donde ingresó al escenario para presentar el trofeo y pronunció un breve discurso, Paramount volvió a las negociaciones que giran en torno la secuela de Días de trueno, el clásico sobre automovilismo que protagonizó en 1990.
Según informó The Hollywood Reporter, Jonathan Levine, director de películas como 50/50 y Long Shot, está en tratativas para dirigir la producción. Cruise volvería a ponerse en la piel de Cole Trickle, el joven piloto de NASCAR que lanzó una de las películas deportivas más recordadas de la década del ’90. El guion quedó en manos de Will Staples y Jerry Bruckheimer regresará como productor junto con el propio actor.
Estrenada en 1990 y dirigida por Tony Scott, Días de trueno narró la historia de un talentoso piloto que intenta abrirse camino en la NASCAR bajo la tutela de un experimentado jefe de equipo interpretado por Robert Duvall.
Aunque todavía no trascendieron detalles de la trama de la secuela, el proyecto busca revivir una franquicia que con el paso de los años ganó estatus de película de culto entre los fanáticos del automovilismo.
Además de convertirse en uno de los títulos más populares de la filmografía de Cruise, Días de trueno marcó un antes y un después en su vida personal. Durante el rodaje conoció a Nicole Kidman, quien interpretó a la neurocirujana Claire Lewicki. La relación entre ambos comenzó poco después del estreno y terminó en matrimonio ese mismo año.
Permanecieron casados durante más de una década, hasta su separación en 2001. Juntos adoptaron a dos hijos, Isabella y Connor, y aunque parecía el matrimonio perfecto, después de la ruptura no todo sucedió de la mejor manera.
“Me casé muy joven, pero aquello no me dio poder, me dio protección. Me casé por amor, pero estar casada con un hombre extremadamente poderoso evitó que fuera acosada sexualmente”, declaró la actriz en 2018 para la revista New York Magazine.
No era la primera vez que Cruise se casaba. En 1987, contrajo matrimonio con Mimi Rogers, pero tres años más tarde se divorciaron y fue ahí cuando el actor estadounidense conoció a Kidman.
Ni Cruise ni Kidman brindaron jamás declaraciones sobre sus años de convivencia o sobre la gran influencia que tiene él sobre sus hijos. Y es que, cuando se divorciaron, él quedó bajo la custodia de los dos y los educó bajo sus creencias, que están arraigadas a la Iglesia de la Cienciología.
Pero Nicole sí expresó su pesar por el fin de la relación: “Me enamoré loca y apasionadamente. Habría ido hasta los confines de la tierra por él… Tardé mucho tiempo en superarlo”.
Sin embargo, las decisiones que el protagonista de Misión imposible tomaba repercutían en Kidman y sus hijos haciendo que se distanciaran aún más. Como consecuencia, ella no estuvo invitada a la boda de su hijo Connor, en 2019.
Según la prensa estadounidense, el propio padre fue quien estuvo detrás de la negativa para que su ex asistiera a la boda, ya que la consideraba una mujer “supresora”. Además, el mismo medio confirmó que “Connor besa el suelo por el que camina su padre y jamás le desobedecería”.
A pesar de esto, la estrella australiana no presta testimonio con respecto a las acciones de su exmarido porque “sentiría que se estaría traicionando a ella misma y a sus hijos”.



