su ex novio la demandó por robarle el auto

Agustina Páez se equivocó en Río de Janeiro, cuando como respuesta a una agresión de dos hombres contestó haciendo los gestos de un mono. Estuvo presa, primero tras las rejas y luego con domiciliaria y tobillera. Así pasó casi tres meses sin poder salir de Río de Janeiro, donde debería volver para enfrentar un juicio por injuria racial.

El mismo día en que Páez llegó a Buenos Aires, su papá Mariano (que la acompañó en el vuelo de regreso) protagonizó otro escándalo: fue filmado en un boliche de Santiago del Estero haciendo el mismo gesto de chimpancé que hizo su hija en Brasil.

Ahora, diez días después, la abogada santiagueña recibió otra demanda judicial, pero en sus propios pagos. Un ex novio, Javier Zanoni, con el cual convivió la denuncia por haberle robado el auto.

La denuncia penal es en La Banda, la segunda ciudad más importante de la Provincia. La acusación es por retención indebida y abuso de confianza, vinculada a un automóvil que Páez usó, aunque no era suyo, durante la relación de tres años con Zanoni.

Tras separarse, varios meses antes del viaje de la joven a Brasil, Páez no devolvió el coche. Su ex novio sostiene que le prestó un Citroën Cactus durante su relación. Nunca le fue devuelto, a pesar de varios pedidos realizados en forma personal, por comunicación telefónica y mensajes de texto.

Según sus abogados, el demandante (pidieron no publicar su nombre) buscó que Agostina Páez cumpla con una primera promesa de restituirle el rodado, “pero luego fueron todas evasivas”, sostuvieron los letrados Elizabeth Maldonado y Franco Garnica, en entrevistas radiales y de streaming de Santiago del Estero.

“Le enviamos una carta documento para que haga la entrega voluntaria del vehículo y no hubo ningún tipo de respuesta”, afirmó Maldonado en diálogo con el medio Nuevo Diario. Y agregó “Él hizo una espera por la situación que ella atravesaba, pero ya había pedido la devolución de buenas maneras”.

Clarín habló con allegados de Agostina y Zanoni. La versión que sostienen es diametralmente opuesta a la que asegura la abogada Maldonado. “Es una mentira más grande que una casa. Todos acá, en La Banda, lo saben. El pibe (por Zanoni) estuvo muy mal porque Agostina decidió romper la relación, que hasta hace poco venía com para casamiento”, asegura una fuente que conoce mucho y bien a los dos.

La historia del Citroen Cactus, según los que dicen saber cómo fue en realidad, arrancó en 2024 cuando Agostina Páez terminó de recibirse de abogada en Córdoba. Su familia viajó para acompañarla, antes de rendir su última material. El padre de Agostina, Mariano Páez, habría señado el auto en Santiago del Estero. Lo hizo a través de una prenda y lo puso a nombre de su yerno, Zanini, que tiene 32 años y es dentista.

Cuando retornaron de Córdoba a La Banda, le regalaron de sorpresa el vehículo. Hay quienes insisten que Zanini habría denunciado a Agostini por despecho pero que en los próximos días podría levantar la acusación.

Mostrar más

Artículos relacionados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *