Se cumplen 40 años de la última gira de Queen: el histórico tour que marcó la despedida de Freddie Mercury de los escenarios

El 11 de julio de 1986, Queen dio el puntapié inicial de una gira que, con el paso del tiempo, adquiriría un significado mucho más profundo que el que cualquiera podía imaginar. Ese día, la banda británica se presentó en el Rasunda Stadium de Estocolmo, Suecia, para inaugurar el Magic Tour, una serie de 26 conciertos por Europa que hoy, 40 años después, es recordada como la última gira de Freddie Mercury junto a Brian May, Roger Taylor y John Deacon.
En aquel momento, nada hacía pensar que esos shows marcarían el final de una era. Queen atravesaba uno de los momentos más sólidos de su carrera, impulsado por el éxito de A Kind of Magic, su duodécimo álbum de estudio, publicado pocas semanas antes.
El disco, inspirado en la película Highlander – El inmortal (1986), había devuelto al grupo a los primeros puestos de las listas y ofrecía nuevas canciones que rápidamente encontraron un lugar en los conciertos.
El Magic Tour fue concebido como una gira exclusivamente europea. Entre julio y agosto de 1986, la banda recorrió Suecia, Alemania, Francia, Bélgica, España, Austria, Hungría y el Reino Unido, reuniendo a más de un millón de espectadores que llegaban con locura a escucharlo cantar al Freddie de campera amarilla y pantalones casi siempre ajustados.
Uno de los momentos más recordados llegó con los dos conciertos en el estadio de Wembley, en Londres, los días 11 y 12 de julio. Frente a unas 72.000 personas por noche, Queen ofreció actuaciones que más tarde serían inmortalizadas en el álbum y la película Live at Wembley ’86.
Aquellos shows ofrecían a un Mercury recorriendo el escenario con su clásico micrófono de pie sin base, Brian May desplegando largos solos de guitarra con su inseparable Red Special, Roger Taylor dominando la batería y John Deacon sosteniendo el pulso de la banda mientras miles de fanáticos acompañaban cada canción gritando y saltando.
El tour combinaba los nuevos temas de A Kind of Magic con clásicos que ya formaban parte de la historia del rock. Canciones como One Vision, Tie Your Mother Down, Under Pressure, Who Wants to Live Forever, Radio Ga Ga, Bohemian Rhapsody, Hammer to Fall, Crazy Little Thing Called Love, We Will Rock You y We Are the Champions convertían cada concierto en una celebración.
Sin embargo, el cierre del Magic Tour tendría un peso simbólico inesperado. El 9 de agosto de 1986, Queen actuó ante unas 120.000 personas en Knebworth Park, Inglaterra. Fue un recital multitudinario, con el público cantando cada canción de principio a fin. Nadie entre los asistentes sabía que estaba presenciando la última actuación en vivo de Freddie Mercury con la banda.
Después de ese concierto nunca volvió a organizarse otra gira. Aunque durante años circularon distintas versiones, Brian May y Roger Taylor explicaron posteriormente que Mercury ya no tenía interés en afrontar las exigencias físicas que implicaba un tour de varios meses.
El cantante prefería concentrarse en grabar música nueva junto al grupo. Recién en 1987 se conocería públicamente que había sido diagnosticado con VIH, una enfermedad que en aquella época todavía estaba rodeada de un enorme desconocimiento y estigma.
Lejos de despedirse de la música, Queen aprovechó los años siguientes para refugiarse en el estudio. Allí nacieron discos como The Miracle (1989) e Innuendo (1991), mientras Freddie continuaba grabando prácticamente hasta sus últimos días.
Su muerte, el 24 de noviembre de 1991, apenas un día después de hacer pública su enfermedad, transformó definitivamente a la gira en el último gran capítulo de su carrera sobre los escenarios.
Cuatro décadas después de aquel comienzo en Estocolmo, la gira sigue ocupando un lugar privilegiado en la historia del rock. No solo porque mostró a Queen en uno de sus mejores momentos artísticos, sino porque capturó la última vez que Freddie Mercury desplegó en vivo esa combinación irrepetible de voz, presencia y conexión con el público.
Sin saberlo, quienes estuvieron allí asistieron al cierre de una de las carreras más extraordinarias que haya dado la música popular.



