película endemoniada y con momia incluida

Hagamos un ejercicio con La posesión de la momia, esta película de horror que estrena este jueves en la Argentina, que tiene entre sus casas productoras nada menos que a Blumhouse y Atomic Monster, debidas a Jason Blum y a James Wan, nada más y nada menos.

Partamos del título antes que la trama, aunque el título en castellano ya nos dice bastante acerca de la historia que nos van a contar. El original, La momia, no nos spoilea que el personaje va a estar endemoniado, de ahí presumimos lo de la posesión. El público argentino entrará a los cines más alertado que el estadounidense, y encima recién podrá verla a partir de mañana viernes.

Ahora sí, vayamos a la trama. Un matrimonio estadounidense vive en El Cairo, donde Charlie (Jack Reynor, de Midsommar) es un periodista. Justo el día en el que le ofrecen regresar no solo a su país, sino hacerse cargo de la mañana en un canal de noticias en Nueva York, pasa lo que pasa.

¿Qué pasa? A Katie, la hija del matrimonio, la rapta en el jardín de la casa una “maga” (Hayat Kamille, de Vikingos: Valhalla). No habrá rastros de ella hasta ocho años después, cuando Charlie y Lari (Laia Costa) estén viviendo con el otro hijo (Sebastián) y la niña de la que Lari estaba embarazada en Egipto (Maud) cuando reciben una llamada.

Una llamada esperanzadora.

Encontraron a Katie. Viva.

Bueno, hay que ver en qué estado quedó la pobre nena ocho años después.

Lo cierto es que llevan a Katie (la momia poseída, digámoslo de una vez) a convivir con ellos en la casa en Nueva México donde vive la abuela Carmen (la mexicana Verónica Falcón).

Y claro, las cosas, como en el 99,9% de las películas de terror, se desmadra.

Katie, que es interpretada por Natalie Grace, no solo no habla, sino que tiene las uñas más largas que Drácula, está toda rasguñada y está como entumecida. Sí, casi como una momia.

Pero ya sabemos que está poseída, porque cuando compramos la entrada el título nos avisaba eso.

Ahora, va una pregunta para los fanáticos del género: en una película de terror, ¿los niños mueren? Les puede pasar de todo, pero ¿algún guionista se atreve a aniquilarlo?

Con ese panorama en mente, y con tan pocos personajes en la pantalla, la película del irlandés Lee Cronin, director de Evil Dead: El despertar, nos tiene más o menos resuelta la trama: Katie, Sebastián y Maud son menores. Mos queda mamá -madre hay una sola, y como decía Pappo, que nadie se atreva a tocarla-, papá y la abuela, que ya debe haber vivido mucho tiempo.

Hay otro personaje, una investigadora egipcia (May Calamawy, de Moon Knight, de Marvel) a la que el matrimonio conoce cuando la policía de El Cairo no hizo nada por encontrar a Katie.

La posesión de la momia conjuga entonces varios subgéneros dentro del cine de terror. Hay momia, hay un ser endemoniado, hay rituales perversos y hay bastantes imágenes con cuerpos que se deshacen, sean perdiendo la piel, sacándose las uñas, con ojos clavados, vómitos varios y mucha, pero mucha sangre.

Lo bueno de La posesión de la momia es que, así, son dos películas en una. Y dura tanto (135 minutos) que parecen dos.

Lo malo es que todo resulta bastante previsible, y lo que arrancaba como prometedor termina siendo algo que vimos muchas veces. Muchas.

“La posesión de la momia”

Terror. Estados Unidos, 2026. Título original: “The Mummy”. 133’. De: Lee Cronin. Con: Jack Reynor, Laia Costa, Natalie Grace, Billie Roy, May Calamaway. Salas: IMAX, Cinemark Unicenter, Palermo, Puerto Madero y Dot, Cinépolis Recoleta, Pilar y Avellaneda, Showcase Belgrano, Quilmes, Haedo y Rosario.

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