Murió Emilio Basaldúa, escenógrafo, arquitecto y ex director del Teatro Colón

Emilio Basaldúa, que dirigió el Teatro Colón entre 2001 y 2002, falleció a los 83 años.
Basaldúa egresó de la UBA como arquitecto y fue diseñador de escenografía y vestuario para teatro, televisión, cine y ópera.
A los ocho años, Basaldúa veía los ensayos en el Teatro Colón como un acompañante secreto de su padre, el pintor Héctor Basaldúa (1894-1976), quien fue director de escenografía allí entre los años 1933 y 1964.
“No soy un político”, decía cuando le llegó el cargo del Colón entre los años 2001 y 2002. “Es mi primer cargo público y espero que sea el último. Pero me gustaría darle una mano al Colón”. Reconocía que lo abrumaba la burocracia administrativa y solía tener un estilo distendido. “No sé bien qué estoy haciendo en este puesto, hay tantos problemas que no son de índole artística que me pregunto si soy la persona adecuada para resolverlos”.
Se lamentaba no poder hablar mucho de lo artístico y estar demasiado pendiente de lo económico. “No me interesa transformarme en un terrorista de la ópera: querría intensificar la presencia de lo contemporáneo, pero me importa el equilibrio”, señalaba en ese entonces. “Sé que para el público de Buenos Aires y, en particular, para los abonados al teatro, los nombres son importantes y, en la medida de lo posible, trataremos que todos los títulos tengan un atractivo en ese sentido.”
Opinaba así del protocolo y otras cuestiones formales: “Si el teatro fuese mío dejaría que, en las funciones de gala, el público se vistiera a su antojo. En Europa o los Estados Unidos, una señora de traje largo se sienta junto a un zaparrastroso y ni se miran. No sé si quiero solucionarle el problema a alguien, ni soy quién para decidir que nadie venga de esmoquin. Que cada cuál venga como quiera. Yo no me voy a poner esmoquin este año, pero mi gestión consiste en preservar la calidad de las óperas, ballets y conciertos con los artistas de aquí y algunos pocos de afuera”.
Entre sus trabajos teatrales se encuentran La vuelta al hogar, de Harold Pinter, dirigida por Alejandro Maci, Variaciones enigmáticas, de Eric Emmanuel Schmitt, e Incendios, de Wajdi Mouawad, dirigida por Sergio Renán, entre otros. En cine participó en Los viernes de la eternidad (1981), No habrá más penas ni olvido (1982), Una sombra ya pronto serás, El Mural (2010), Cuerpos perdidos (1988), El impostor (1996), El Sur (1990) y Tango (1997), de Carlos Saura, presentada en el Festival de Cannes y que representó a la Argentina y fue nominada al Oscar como mejor película en lengua extranjera.
Algunos de sus trabajos para ópera fueron La Bohème, Norma, La fille du régiment, Falstaff, Andrea Chénier y La vida breve (1993, régie Emilio Sagi), La ciudad ausente (1995, régie David Amitin), Macbeth (1998, régie Jérôme Savary), El Cónsul (1999, régie Gian Carlo Menotti), La Cenerentola (2012, régie Sergio Renán) y L’ Elisir d’ Amore (2015, régie Sergio Renán).
Previamente en el CETC ha presentado Il combattimento de Tancredi y Clorinda, Pierrot Lunaire, El milagro secreto, Noche transfigurada, Trazas sobre trazas y La Rosa. Y recibió los Premios Cóndor de Plata a la mejor escenografía (1994) y mejor dirección de arte en el Festival de La Habana (Cuba, 1996).
También fue distinguido con el Diploma al mérito Konex en Escenografía en 2001 por la Fundación Konex, entidad en la cual fue jurado en el rubro Música Clásica en los años 2009 y 2019. En 2007 recibió el Premio Estrella de Mar por su escenografía de la obra Ella en mi cabeza, del actor, autor y director Oscar Martínez. Además tuvo nominaciones al Premio Ace 2013-2014 otorgado por la Asociación de Cronistas del Espectáculo de la Argentina en el rubro escenografía por su labor en la obra Incendios.



