La única vez que Suiza le pudo ganar a la Argentina (anulo mufa)
Hoy en Kansas se enfrentan Argentina y Suiza en el Mundial de fútbol, en los cuartos de final. Y fue en los mismos Estados Unidos donde hace 41 años… Suiza le ganó a la Argentina.
Fue el año en que Amadeus, de Milos Forman, arrasó con 8 estatuillas, y todavía las candidatas al Oscar a la mejor película eran solamente 5. El año de Pasaje a la India, Indiana Jones y el templo de la perdición, Los gritos del silencio, Los Cazafantasmas y El Karate Kid, y en el que Glenn Close perdió por tercera vez (luego iba a perder otras cinco veces más). Ese 1985 fue el año en el que una película suiza le ganó a una argentina el Oscar a la mejor película hablada en idioma extranjero.
Y fue una tapada. Nadie daba dos mangos por Juegos peligrosos, cuando la esperanza argentina era Camila, de María Luisa Bemberg, la segunda película en la historia que llegaba a la nominación, tras La tregua, de Sergio Renán, diez años antes, en 1975.
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Escena final de “Juegos peligrosos”
Con la democracia recién recuperada, Camila se estrenó en los cines de la Argentina el 17 de mayo de 1984, una semana antes del feriado por el 25 de mayo -una fecha siempre clave a la hora de estrenar en nuestro país-.
Sin pena ni gloria
Sí, ya sé. Nadie se acuerda de Juegos peligrosos, un título que pasó sin pena ni gloria por todo el mundo.
Y no, no es la película con el mismo título con Madonna y Harvey Keitel, de Abel Ferrara.
Michel Piccoli, de guantes blancos y Maestro del ajedrez en el filme suizo.De qué trataba “Juegos peligrosos”, con Michel Piccoli
Juegos peligrosos (La diagonale du fou) se centraba en dos maestros de ajedrez que se pelean no solo en el juego sino también por sus ideologías. Por un lado, Akiva (el parisino Michel Piccoli) es un judío soviético y comunista a ultranza, un Maestro que tiene su salud en declive, mientras que el joven Pavius (Alexandre Arbatt, ruso de verdad) desertó a Occidente para escapar precisamente del comunismo.
Sus diferencias se ponían a prueba cuando competían en el Campeonato Mundial de Ajedrez, con un enorme premio en juego.
Mucho de lo que contaba la opera prima del francés Richard Dembo, que luego dirigiría solo dos películas más, se basaba en el match entre Anatoli Karpov (prodigio soviético) y Viktor Korchnoi (el desertor ruso) en el verdadero Campeonato Mundial de Ajedrez en 1978.
En la película se enfrentaban un comunista acérrimo y un desertor soviético.Entre las acusaciones figuraban que el equipo de Karpov utilizaba a un “parapsicólogo” (Vladimir P. Zukhar) para sentarse en el público y tratar de poner nervioso a Korchnoi durante los partidos, y que Korchnoi utilizaba a dos miembros de la secta Ananda Marga que eran expertos en “meditación trascendental”.
Se llegó a decir que había dispositivos secretos escondidos en la silla de Korchnoi que usó durante los partidos, y que la entrega de yogur a Karpov durante los juegos era una forma de comunicación secreta.
Y aunque representó a Suiza, Juegos peligrosos fue rodada en Francia, en Asnières-sur-Oise, Val d’Oise, y era una coproducción entre ¡seis! países.
Susú Pecoraro en “Camila”, de María Luisa Bemberg, el filme que nos representó en Hollywood.Argentina vs. Suiza en los Oscar
Hay puntos en común, si se quiere ver, entre las películas que históricamente enviaron los helvéticos y nosotros a competir allí, por el Oscar.
Cinco veces una película presentada por Suiza llegó a ser candidata al Oscar, y dos veces se retiró ganadora. La primera fue Juegos peligrosos, en 1985, y la segunda fue por el drama sobre refugiados turcos Journey of Hope, de Xavier Koller -o Viaje a la esperanza en la Argentina-, en la ceremonia de los Premios de la Academia de 1991. Le ganó a dos favoritas, Cyrano de Bergerac, con Gérard Depardieu, y a Puertas abiertas, De Gianni Amelio, con Gian Maria Volontè.
Nosotros tuvimos 8 nominadas (3 más, comé chocolate suizo) y dos de ellas también resultaron ganadoras: La historia oficial, de Luis Puenzo, en 1986, y El secreto de sus ojos, de Juan José Campanella, en 2010.
María Luisa Bemberg y sus intérpretes de “Camila”, Imanol Arias y Susú Pecoraro.La única vez que compitieron una producción suiza con una nuestra fue ese 1985.
Otro punto en común es que descalificaron una película suiza. Fue cuando enviaron Tres colores: Rojo (1994), de Krzysztof Kieslowski, pero la Academia consideró en un fallo polémico que no era una producción mayoritariamente suiza.
“Juegos peligrosos” estrenó en la Argentina el 11 de julio de ese mismo 1985. No la vio casi nadie.Por este lado rioplatense, cuando Un lugar en el mundo, de Adolfo Aristarain, no quedó seleccionada para la Argentina, lo hizo representando a Uruguay. Fue nominada y luego descalificada, en 1992.
Camila no ganó, pero al año siguiente La historia oficial, sí.
La cuenta nos da dos Oscar para cada lado. Hoy, en otro ámbito, se dirime la disputa con Suiza.



