La recuperación del último monumento para los festejos de la Revolución de Mayo: cómo está ahora el Pabellón del Centenario

Se comienza a revelar la enorme obra de restauración y puesta en valor del Pabellón del Centenario. Se trata de la única construcción sobreviviente de lo que fueron los festejos que se llevaron a cabo por los cien años de la Revolución de Mayo. Un fallo de la Corte Suprema de Justicia lo salvó de la desaparición. Es propiedad del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas. Y planean abrirlo al público cuando vuelva a su dominio.

Ubicado en un predio del Regimiento de Infantería 1 Patricios -delimitado por las calles Cerviño, Dorrego, Luis María Campos, Santa Fe y Bullrich-, la obra fue proyectada por el arquitecto italiano Virginio Colombo. Su nombre original era “Pabellón de Fiestas, Correos y Telégrafos”.

Se estima que se construyeron otros 34 edificios de diferentes tamaños, morfología y destino. Obras de arquitectura efímera que representaban las fortalezas de aquella Argentina; la potencia de la industria, el campo, los ferrocarriles y las telecomunicaciones, bellas artes, entre otros temas.

Estaban pensadas para ser desmontadas una vez que concluyeran los festejos. No siempre sucedía y el ejemplo más destacado de la permanencia de este tipo de obras es la famosa Torre Eiffel. Fue construida para la Exposición Universal de París de 1889 y, luego de evaluar que no era una buena idea desarmarla, en 1909 el estado francés la adquirió.

Recuperación total del techo vidriado del Pabellón. Foto gentileza Pablo Fernández @pablofe70
Detalles de la puesta en valor, en el ingreso al Pabellón. Foto gentileza Pablo Fernández @pablofe70

Pese a su importancia -en 2010 además fue catalogado como Monumento Histórico Nacional– quedó totalmente abandonado. Pero no olvidado, porque siempre hubo grupos vecinales y patrimoniales advirtiendo no solo de la existencia del edificio, sino también del descuido al que era sometido. Además, Alejandro Machado (conocido en redes sociales como @cronistadetuciudad), experto y divulgador de la obra de Virginio Colombo, nunca abandonó el reclamo por su restauración.

Cientos de operarios, expertos en conservación, historiadores y artesanos especialistas en cada una de las ramas de la restauración -vidrios, metales, maderas, etc.- intervienen en esta obra, con la coordinación de constructora Grupo Rol, a cargo de los trabajos. Sobre todo la cubierta y toda la recuperación del conjunto escultórico, que se estima que había desaparecido en los años 60, es la parte más compleja de esta intervención.

Casi al borde de la desaparición

Una versión breve de cómo llegó casi al borde del colapso: luego de aquella gran feria internacional, el edificio quedó en tierras del Regimiento de Infantería 1 Patricios. Durante décadas fue utilizado para hacer la revisión médica del servicio militar. En 1994, el mismo año en que el servicio militar deja de ser obligatorio, el Estado Nacional entrega en concesión parte una franja de tierras del Regimiento a la empresa chilena Cencosud (propietaria de Jumbo, Easy, Disco y Vea), con una condición: el mantenimiento y la puesta en valor del Pabellón.

Cencosud no cumplió con el contrato; incluso puso en riesgo la estructura, porque camiones de gran porte se movían por el entorno del Pabellón. Las imágenes de algunos años atrás son más que elocuentes (se pueden ver algunas en esta nota).

Interior del Pabellón, en 2022. Foto gentileza Ministerio de Defensa.
El edificio, en 2022. Foto gentileza Ejercito Argentino

Con la estructura al borde del colapso, en 2022 intervino la Corte de Suprema de Justicia con un fallo inédito: obligó a Cencosud a que “procediera a la restauración del Gran Pabellón Central hasta lograr un grado de terminación similar al que poseía originalmente, incluyendo el mantenimiento de sus fachadas anteriores, ornamentos y dispositivos conexos, con costas”. La empresa había apelado incluso a la Cámara, por eso debió intervenir la Corte.

Con este fallo en contra, y con los caminos judiciales ya cerrados, la compañía chilena inició la restauración en 2023. Una vez concluida, entregarán la obra al Ejército, que tiene la potestad sobre su uso y futuro.

Casi al mismo tiempo, Consultatio podría poner en marcha su propio desarrollo urbano en estas tierras; se trata de una de las parcelas subastadas por el gobierno nacional, adquirida por la empresa de Eduardo Costantini a un valor de 127 millones de dólares. Es decir que el Pabellón quedará en una situación urbana, más integrada al tejido de la Ciudad.

Recuperación total del coronamiento. Foto gentileza Pablo Fernández @pablofe70

Coronamiento monumental

El proyecto de restauración incluyó la reposición de la mega escultura que alguna vez tuvo el Pabellón: cinco mujeres, representando a los continentes, que tomadas de las manos sostienen un globo terráqueo. Se estima que este conjunto fue removido de su lugar para 1967, cuando ya se encontraba en mal estado de conservación.

El artista plástico platense Julio Ricciardi estuvo al frente de esta etapa de la obra. Contó a Clarín en una entrevista que la idea fue “respetar la temática del conjunto que había diseñado Colombo en su origen, pero no se buscó hacer una réplica exacta”.

En temas patrimoniales, se busca no crear un “falso histórico”, es decir, que no se imite la ornamentación de manera burda; y tampoco hacer pasar lo nuevo como si fuera original de la época. En general es un principio de lo que se estableció en la Carta de Venecia de 1964; como la reversibilidad, o que haya diferencias cromáticas que permitan identificar lo que está reconstruida.

Para su escultura, Ricciardi propuso “que cada una tuviera los rasgos étnicos de cada uno de los continentes y que, como en el original, estuvieran vestidas con túnicas que dejaran al descubierto un pecho. Que se vean como las figuras de la República, liderando al pueblo”, contó.

Las esculturas del monumento, realizadas por Julio Ricciardi. Foto gentileza Pablo Fernández @pablofe70
Pabellón del Centenario, Palermo, en obra. Septiembre de 2026. Foto gentileza Pablo Fernández @pablofe70

Para entender la “planta” de este edificio, Alejandro Machado siempre explica que Colombo proyecta esta planta circular, un poco a contramano de las formas clásicas y como muestra de modernidad. En muchas de sus obras -motivo además por el que es tan reconocido en la Ciudad- el italiano incorpora elementos curvos, una gran profusión de ornamentos vegetales y naturales, y figuras femeninas. Parte de esto se puede ver ahora mismo en la reciente restauración de la fachada del edificio de la ex Sociedad Unión de Obreros Italianos, futuro templo de la Cienciología.

El Pabellón bañado en luz natural. Foto gentileza Pablo Fernández @pablofe70
Recuperación de los pisos y de toda la envolvente. Foto gentileza Pablo Fernández @pablofe70
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