Juan Minujín trabajó con Angelina Jolie, pero todavía sueña con volver al teatro y a la ficción diaria
Juan Minujín lleva años consolidado como uno de los actores más versátiles de la Argentina, pero en el último tiempo su carrera dio un nuevo salto con una creciente proyección internacional. Hace poco fue candidato al premio Goya como Mejor actor de reparto por Los domingos -la película española que llega el jueves 30 de julio a los cines argentinos-, trabajó bajo las órdenes de Angelina Jolie y se prepara para el estreno de la segunda temporada de Coppola, el representante, mientras avanza con nuevos proyectos sobre los que, por ahora, prefiere mantener el misterio.
Sin embargo, el reconocimiento internacional no modificó demasiado su manera de mirar el oficio. Aunque celebra el presente, asegura que sigue eligiendo los proyectos por las historias que cuentan y no por su escala. Tampoco oculta que extraña el teatro, un lenguaje que define como “el más hermoso de la actuación”, y que le gustaría volver a ver ficciones diarias en la televisión argentina, un formato que, cree, “nos identifica mucho”.
En diálogo con Clarín, Minujín habló del estreno local de Los domingos, la película de la directora española Alauda Ruiz de Azúa que explora los vínculos familiares, la fe y la dificultad de aceptar las decisiones de quienes más queremos. También recordó cómo terminó trabajando con Angelina Jolie y explicó por qué siente que, en tiempos de opiniones permanentes, “la gente tiene muchas más ganas de hablar y de opinar que de escuchar”.
-¿Por qué decidiste sumarte a Los domingos?
Juan Minujin estrena en la Argentina “Los domingos”, la película con la que fue candidato a un Goya.-Conocí a la directora en un festival en California hace unos años. Ella estaba presentando su opera prima y yo estaba presentando otra película. Tiempo después me llegó la idea de hacer una prueba para uno de sus proyectos. Me gustaba mucho la idea, porque ella había hecho Querer, una serie buenísima. Me entusiasmaba mucho y justo estaba en Madrid. Así que hice la prueba y, a partir de ahí, empezamos a construir la idea de poder armar esa complicidad de pareja y ese universo.
-Hoy que tenés la posibilidad de elegir lo que hacés y lo que no, ¿qué es lo que te lleva a aceptar un papel?
-Múltiples cosas. A veces es el hecho de si el guion me habla de alguna manera o me cuenta algo de lo que me interesa hablar. A veces es la directora, a veces es la actriz… La idea es contar historias en las que el espectador se pueda ver interpelado de alguna manera.
Juan Minujín contó que conoció a la directora de “Los domingos” en un festival de cine.-Esta es tu primera película 100% española. ¿Qué disfrutás de trabajar afuera?
-Me gusta conocer otros lugares, otras maneras de trabajar… Está bueno transitar un camino con otras experiencias y otras idiosincrasias. Eso siempre es algo muy rico.
-“Los domingos” pasó por muchos festivales y hasta fuiste candidato al Goya. ¿Qué significa ese reconocimiento para vos?
-Eso, justamente. Es un reconocimiento muy grande. La verdad es que la película tuvo muchos espectadores en España y conectó mucho con el público. Toca muchos temas y abre un interrogante muy fuerte. Entonces la gente sale y debate. Con eso vinieron los premios. Yo estoy súper agradecido.
Juan Minujín cuenta que “Los domingos” conectó mucho con el público. Y espera que aquí eso se repita.-¿Qué expectativas tenés de cara al estreno en la Argentina?
-Ojalá que encuentre su público. Creo que así va a ser. Tengo la idea de que va a conectar bien con el público.
-Esta película vuelve a tocar un tema que ya apareció en otros trabajos tuyos: la fe, en este caso desde el catolicismo. ¿Cuál es tu relación con la fe?
-Yo creo en el misterio y la magia de la vida, pero no tengo una relación con ninguna religión en particular. Ni con la católica, ni con la judía ni con la islámica. No tengo una formación ni una tradición familiar así. En mi casa no estaba presente. Todo lo que sé lo adquirí para los trabajos. Me interesó y me interesa muchísimo. Pero no me siento representado por una Iglesia en particular.
-¿Te llevaste algún aprendizaje personal después de hacer esta película?
-Sí, un montón. Pero lo central es preguntarse cómo se acompaña la decisión de alguien muy cercano de la familia que a uno no le parece buena. Y eso atraviesa mucho a mi personaje. A mí nunca me pasó algo así, pero la película permite abrir un diálogo sin bajarle línea a alguien. Eso es algo que cuesta mucho en este momento de la vida. La gente tiene muchas más ganas de hablar y de opinar que de escuchar.
Juan Minujín en una escena de “Los domingos”.Triunfar sin quedarse en lo cómodo
-Estás en un momento en el que estás haciendo proyectos muy diversos, uno tras otro. ¿Te divierte cambiar de registro?
-Me gusta mucho eso. Siempre el eje es contar historias, a través de diferentes personajes. Pero sí, me gusta cambiar de registro. Son canales de comunicación distintos. Una comedia llega de una manera, un policial de otra, una película de acción de otra. Siempre que sea ficción me encanta.
-Hace tiempo que no hacés teatro. ¿Tenés ganas de volver?
-Sí… Después de la pandemia me enfoqué mucho en los proyectos audiovisuales. Muchos requieren viajes y eso te impide hacer otra cosa. El teatro me parece el lenguaje más hermoso de toda la actuación. Como espectador amo el teatro. Muchas veces me entusiasma más ir a ver una obra de teatro que ir a ver una película. Pero eso te ancla mucho a Buenos Aires. Es una cosa u otra.
-¿Extrañás la ficción diaria?
-Un montón. Me parece un lenguaje hermoso. Me parece un motor de la industria muy importante. No solo es una fuente de trabajo sino de charla. Genera que estemos todos atravesados por dos o tres tiras. Ojalá exista la posibilidad de que algo de eso, de alguna manera, vuelva, porque creo que nos identifica mucho a los argentinos.
Juan Minujín tiene ganas de volver al teatro, pero poco tiempo en agenda para hacerlo realidad.-¿Creés que todavía podría tener lugar en una época dominada por las plataformas?
-Creo que sí. La gente lo que quiere es ver ese tipo de contenidos en los que no había que elegir tanto. Te ibas enganchando con lo que estaba. Es muy rico tener amplios catálogos en las plataformas, pero una cosa no anula a la otra. Sí pienso que lo que nunca va a volver es el horario fijo. Ahora se usa más que el contenido sea on demand, que cada uno lo vea cuando quiere. Las tiras diarias de larga duración, sin embargo, son muy importantes y en muchos países siguen funcionando muy bien.
Ser convocado por una primera figura internacional
-Hace relativamente poco trabajaste en una película dirigida por Angelina Jolie. ¿Cómo fue esa experiencia?
-Es bárbara. Muy inteligente. Es una artista que tiene un concepto del cine muy interesante. Al tener un background importante como actriz, la comunicación con los actores es muy rica, muy fluida y muy precisa.
-¿Cómo terminaste formando parte de ese proyecto?
-Se hizo un casting. Estaban buscando un personaje y abrieron convocatoria en Colombia y en México. Como no encontraron a nadie, empezaron a buscar en la Argentina con castings cerrados. Cuando me llamaron yo estaba filmando una película. Me mandaron un texto con tres páginas en inglés. Como no sabía para qué era, dije que no, porque estaba rodando 12 horas por día. Y después, cuando me filtraron de qué se trataba el proyecto de Without Blood, me di cuenta de que valía la pena el esfuerzo.
-Parece que no parás un segundo. ¿Qué proyectos se vienen?
-Estoy trabajando en varias cosas de las cuales no puedo decir nada. Lo único que te puedo adelantar es que tengo el estreno de Los domingos por delante y el estreno de la segunda temporada de Coppola, que se estrena este año.



