Godzilla tiene otro monstruo que lo enfrente en el tanque cinematográfico para este finde XL

Es, a todas luces, el tanque cinematográfico previsto para este fin de semana extra large por la visita del Papa. No, no proviene de Hollywood, sino del Japón. Algo debe tener Godzilla Minus Zero para que haya sido seleccionada y proyectada en la reciente edición del prestigioso Festival de Cine de Nueva York reciente, junto a películas como Naza, You Can See Everything, Amarga Navidad de Almodóvar o Biografía de Jorge Luis Borges, de Mariano Llinás.
¿Será porque trata sobre la suerte de un pueblo, el japonés, vulnerado y que lucha por sobrevivir, o al menos mantener cierto equilibrio después de ser derrotado en la Segunda Guerra Mundial (la acción transcurre en 1949, dos años después del filme anterior)? ¿O porque la película predecesora Godzilla Minus One ganó un Oscar a los mejores efectos visuales, triunfando inesperadamente sobre la última de Guardianes de la galaxia y la anteúltima de Misión: Imposible? ¿Será que las películas sobre los kaijus, esas bestias gigantes y extrañas que pululan en el cine de acción japonés, se volvieron más y más reconocidas? ¿Acaso no tiene un valor propio, en sí misma, la nueva película de Takashi Yamazaki?
Para los que se quedaron con la -mala, errónea- idea de que Godzilla había terminado, muerto y sepultado en el fondo del océano en la película anterior de 2023, el filme les abofeteará el rostro cuando el Rey de los monstruos irrumpa de nuevo.
Bah, no deberían sorprenderse mucho porque Godzilla aparece en el título. Pero en una pantalla tamaño la del IMAX, una de las salas donde estrena este jueves, sí tiene valor el término sorprenderse, por la imagen y por el estruendo del coloso y bestial personaje.
No, antes de que pregunten no hace falta haber visto Godzilla Minus One para comprender lo que sucede en Godzilla Minus Zero. Pero ayuda. Hay personajes que regresan -humanos que no habían muerto, como Shikishima, otra con un parche en el ojo, y más-, pero que están curtidos tras haber pasado lo que pasaron en la película anterior. Y un personaje nuevo, un monstruo de tres cabezas.
Es King Ghidorah, otro monstruo grande que pisa fuerte, y que aparece allí en Matsumoto.
Y sí, va a tener que llegar un momento en el que King Ghidorah, que no es King Kong, que en su versión hollywoodense reciente ya sabemos que enfrentó a Godzilla, deba medir fuerzas con Godzilla.
Pero en el medio están los humanos, que tardan en aprender que no hay armas que puedan combatir o frenar a estos kaijus.
El único -gran- problema que tiene Godzilla Minus Zero son, paradójicamente, algunos efectos visuales. Por momentos algunas explosiones parecen de una animación de la prehistoria de los CGI.
Hablar de las actuaciones sería hacerle una zancadilla a la película, porque los gestos de asombro o de incredulidad de los intérpretes, sí, hacen recordar a algunas actuaciones que ni Ed Wood hubiera tolerado.
Con todo, Godzilla Minus Zero es un entretenimiento eficaz. ¿Que Godzilla tarda en salir a escena, y tampoco es tanto lo que se queda en la pantalla? Y, sí. Pero Hannibal Lecter tampoco estaba tanto en El silencio de los inocentes y era más que protagónico.
“Godzilla Minus Zero”
Acción. Japón, 2026. 135′ De: Takashi Yamazaki. Con: Hidetaka Yoshoka, Minami Hamabe, Jun Kunimura. Salas: IMAX, Cinemark Abasto, Palermo, Unicenter y Dot, Cinépolis Recoleta, Avellaneda, Houssay y Pilar, Showcase Belgrano, Norcenter y Rosario.



