Es el mercado más antiguo de la Ciudad y quieren que haya una estación del nuevo subte F: el conflicto detrás de la expropiación
El histórico Mercado San Cristóbal -el más antiguo de la Ciudad, fundado en 1882- es una de las doce propiedades que el gobierno porteño pretende expropiar para la construcción de las estaciones de la futura Línea F de subtes.
El proyecto de ley ya se encuentra ingresado en la Legislatura porteña y busca declarar al mercado de “utilidad pública y sujeto a expropiación”, en su totalidad. El sujeto expropiante será el Ministerio de Movilidad e Infraestructura y el precio de la propiedad lo determinará el Banco Ciudad, como ocurre siempre en este tipo de intervenciones.
Uno de los artículos más importantes del proyecto aclara que el remanente de la superficie -es decir, lo que quede sin usar luego de realizar las obras de la estación- será destinado a obras de “infraestructura social, educativa, deportiva, cultural, ambiental, administrativa, de salud, esparcimiento, seguridad, movilidad, o cualquier otro fin orientado al bien común”. Es decir, podría ser destinado a usos múltiples, pero públicos.
Como ocurre con algunas estaciones de la Línea H -por ejemplo la estación Santa Fe / Carlos Jáuregui, ubicada en las avenidas Santa Fe y Pueyrredón- se proyecta que las escaleras se ubiquen de la línea municipal hacia el interior de las parcelas; evitando que el ingreso esté sobre las veredas, con los accesos a a las líneas más antiguas del subte porteño.
Ingreso lateral, por Independencia. Se usaba para carga y descarga. Foto Guillermo Rodriguez AdamiLa noticia de la expropiación viene agitando las aguas en el Mercado San Cristóbal, un mercado privado, que tiene muchos propietarios y que funciona como un consorcio. Representa a un barrio, pero se encuentra ubicado en otro, Monserrat: en el cruce de las avenidas Independencia y Entre Ríos. Aquí se construiría la estación Chile.
El Gobierno porteño ya inició conversaciones en el mercado y se encontró con un panorama complejo. Por un lado, feriantes de toda la vida y, por el otro, supuestos propietarios que no poseen títulos y un conflicto grave con una administración que muchos feriantes no reconocen como legal. Así lo informaron a Clarín fuentes de la Ciudad.
Efectivamente, autoridades de la Comuna 3 vienen monitoreando el conflicto, que ya llegó a la Justicia nacional, al Ministerio Público Fiscal porteño y a la Defensoría del Pueblo local. Esta conflictividad tiene en jaque al mercado, con un funcionamiento muy limitado; solo se encuentran operando a pleno los locales periféricos, sobre las avenidas.
Por dentro, semi vacío. Una de las pocos fotos que se pudieron tomar. Foto: Guillermo Rodríguez Adami
El ingreso principal, por Entre Ríos, muchas veces se encuentra cerrado. Foto Guillermo Rodríguez AdamiIncluso su puerta principal -sobre Entre Ríos- está tapiada y la puerta lateral, sobre Independencia y originalmente para carga y descarga, se abre después del mediodía.
Sin un funcionamiento pleno, con propietarios añosos y cansados de una confrontación muchas veces violenta, la mayoría ve la expropiación como una forma de cerrar un ciclo.
“La AGC (Agencia Gubernamental de Control) clausuró el mercado en 2024, recién hace pocas semanas volvió a habilitarlo para que opere. No tiene venta de frutas, verduras, ni carnes. Dejó de ser lo que era en su origen. Cuando se construyó el mercado “moderno”, inaugurado en 1945, llegó a haber 140 puesteros”, explicó Julieta Pérez, miembro de la junta comunal. Confirmó que la administración tiene vencido su certificado para operar desde 2024.
El Mercado abre después del mediodía. Ya no hay verdulerías ni carnicerías. Foto Guillermo Rodríguez AdamiComo funcionaria pública, Julieta es la única persona que habló para esta nota revelando su identidad; el resto de los comerciantes consultados lo harán en off the récord. Clarín comprobó el nivel de violencia que se ejerce en el mercado, donde cronista y fotógrafo fueron amenazados por gente de la administración.
A este combo de violencia, vacío administrativo y los cambios del consumo que impactan en la mayoría de los mercados de la Ciudad, se suman temas de titularidad, por herencias vacantes, por desinterés o desconocimiento de hijos o nietos en realizar la sucesión.
En la Ciudad de Buenos Aires llegaron a funcionar más de 200 mercados de abasto. El de San Telmo es quizá uno de los ejemplos más fuertes de la transformación a la que asistieron en los últimos años; quedan solo un puñado de puestos originales, la enorme mayoría son locales gastronómicos. Pero a diferencia del de San Cristóbal, el de San Telmo tiene solo una familia propietaria, todos los puestos son arrendatarios.
Callao 373, Zivals. Otra de las propiedades que la Ciudad busca expropiar para la construcción de las estaciones. Foto Guillermo Rodríguez AdamiEl mercado moderno
Un dato importante sobre el mercado: se encuentra dentro del Catálogo de Edificios Protegidos, con nivel “estructural. Por sus características arquitectónicas y los valores históricos, culturales y urbanos”, se lo considera un inmueble de carácter singular.
La normativa es clara: “El sentido principal de la protección se enfoca en el resguardo de la tipología arquitectónica y sus características materiales y ornamentales de mayor valor”.
No admite la ampliación del volumen y se pueden realizar obras funcionales en las áreas de menor jerarquía para modernizar y adaptar los usos a las normativas actuales.
El mercado que se ve actualmente fue diseñado por un estudio icónico, SEPRA: los apellidos de los arquitectos Santiago Sánchez Elías, Federico Peralta Ramos y Alfredo Agostini. Formaron parte de la renovación de la arquitectura local y produjeron cientos de obras, muchas de ellas dentro del Movimiento Moderno.
El edificio del mercado fue inaugurado en 1945 y enseguida se transformó en una de las obras más reconocidas de SEPRA, debido al diseño de su estructura, con bóvedas de hormigón armado y el revestimiento en ladrillo visto.
Corte del Mercado, del estudio SEPRA. Imagen del Instituto de Arte Americano FADU – UBA (Federico F. Ortiz, 1964)
Planta y foto del mercado, estudio SEPRA. Imagen del Instituto de Arte Americano FADU – UBA (Federico F. Ortiz, 1964)Sobre la obra del subte
Además del proceso de expropiación del Mercado San Cristóbal y otras 11 propiedades, una de las tantas etapas que tiene por delante esta mega obra se llevará a cabo el próximo 2 de octubre; será la apertura de sobres de la licitación de la etapa de “ingeniería, construcción y equipamiento” de la línea.
Ya en julio la Legislatura porteña aprobó el endeudamiento para financiar las obras. Básicamente, se autorizó a la Ciudad a tomar deuda para iniciar la construcción de esta línea que unirá Barracas con Palermo.
A través del Ministerio de Hacienda y Finanzas —con distintos organismos multilaterales o regionales de crédito—, la Ciudad podrá tomar préstamos con un monto máximo total de USD 1.350 millones. El proyecto de infraestructura contempla la ingeniería y construcción de esta nueva línea transversal que unirá a las restantes y tendrá un recorrido de 9,8 kilómetros.
Se estima que para los últimos días de diciembre se celebrará la adjudicación a la obra ganadora y en enero comenzarían los trabajos. El recorrido de la Línea F unirá Barracas con Palermo y atravesará Constitución, San Cristóbal, Monserrat, San Nicolás, Recoleta y Palermo.
Tras la aprobación de la licitación, se construirán 12 estaciones: Brandsen, Constitución, Cochabamba, Chile, Congreso, Corrientes, Pizzurno, Recoleta, Pueyrredón, Coronel Díaz, Ecoparque y Pacífico.



