El viaducto del tren Belgrano Sur y la obra que nunca termina: qué falta para que las vías lleguen a Constitución

Una escalera mecánica que se frenó de golpe y provocó la caída de 11 pasajeros en la estación Sáenz del tren Belgrano Sur volvió a poner en el centro de la escena una obra que quedó paralizada desde hace años. El episodio ocurrió hace dos semanas y dejó seis personas atendidas en el lugar y otras cinco trasladadas a distintos hospitales. La baranda se desprendió y un blindex terminó roto por el impacto.

Pero en Sáenz hay algo que va mucho más allá de una escalera que falla. Al salir de la estación, el paisaje permite ver una de las obras ferroviarias más ambiciosas que quedaron a mitad de camino en el sur de la Ciudad: el viaducto del Belgrano sur. Una estructura pensada para sacar al tren de la superficie, eliminar pasos a nivel y hacer que una línea pueda conectar distintos puntos del oeste del Conurbano para poder llegar directamente hasta Constitución.

La obra comenzó en 2017, al mismo tiempo que la elevación de los ramales Mitre y San Martín, que se terminaron a tiempo. Pero en este caso, nueve años después, todavía no se sabe cuándo va a terminar. El proyecto había sido anunciado durante el gobierno de Mauricio Macri y tenía como objetivo modernizar y potenciar la conectividad del ferrocarril Belgrano Sur y fortalecer la conexión con el sur de la Ciudad y La Matanza. La obra, además, pretendía sumar una alternativa de transporte para miles de pasajeros.

Desde Sáenz, la obra se vuelve visible como una promesa que todavía no logró completarse. El viaducto construido se extiende hasta la avenida Ramón Carrillo, pero debería conectarse con la estación Constitución. Desde ahí, la línea permitiría conectar con González Catán, en La Matanza, a través de su ramal G, y con Marinos del Crucero General Belgrano, en Merlo, mediante el ramal M. De hecho hay una estación, Buenos Aires, que era la cabecera de la línea, que cerró cuando comenzó a hacerse el viaducto y nunca volvió a funcionar.

Según estimaciones de especialistas, cuando se concrete, el número de usuarios podría crecer hasta 100.000. Sin embargo, el avance quedó frenado en distintos momentos.

Uno de los principales obstáculos apareció en el sector de la cancha auxiliar del Club Barracas Central, ubicada entre Olavarría y Luna, cerca de la Villa Zavaleta.

Inicialmente, el proyecto contemplaba rodear el predio del club con la estructura ferroviaria. Pero, por consideraciones de ingeniería, se determinó que el viaducto debía pasar por encima de los terrenos del club. Eso generó la necesidad de compensar a la entidad deportiva, que solicitó terrenos de características similares. La obra quedó entonces pausada en ese sector hasta encontrar una solución adecuada.

Mientras tanto, los trabajos continuaron en otras áreas, como las zonas adyacentes a las vías de la línea Roca. La reactivación de la obra tuvo lugar en noviembre de 2023.

Después cambió la administración y volvió la incertidumbre. El último avance quedó en Brandsen al 2100. “Es nuestro elefante blanco. Nadie más se hizo cargo. Tanta plata que se destinó y que lo dejen así nomás es una vergüenza”, dijo a Clarín una comerciante de la zona.

La declaración de la “Emergencia Ferroviaria”, que permitió la reactivación de algunas obras paralizadas y el inicio de otras demoradas, no tuvo efecto sobre el proyecto, porque no fue incluido dentro de las prioridades al considerarse que la obra no tenía impacto alguno sobre la seguridad operacional.

Para quienes utilizan el Belgrano Sur, la obra inconclusa no es solamente una cuestión de infraestructura. También representa una conexión que todavía no existe. “La verdad que es una ayuda para todos. Siempre que bajan en esta estación de Sáenz nadie sabe cómo hacer para llegar hasta Constitución. La gente quiere seguir hasta su destino. Muchos salen de acá y vienen a preguntar qué me acerca a Constitución, por ejemplo”, contó Marta Méndez dueña de un kiosco cercano a la estación Sáenz.

Según su relato, quienes llegan hasta la estación Sáenz tienen que dispersarse y combinar con otros medios de transporte para continuar el viaje. “Muchos llegan acá y se dispersan y se tienen que tomar muchos más transportes. Vienen acá a preguntar que se pueden tomar para llegar a Constitución”, explicó.

Roberto Suárez, otro vecino de la zona, resume el malestar de otra manera. “¿Mirá si a alguien le va a importar que la gente del Sur viaje mejor?”, dice, con indignación. La obra, por ahora, continúa parada porque no fue contemplada dentro de la emergencia ferroviaria.

Desde la Secretaría de Transporte aseguraron que se están estudiando nuevas variantes para continuar el proyecto, aunque no especificaron cuáles serían. “En los próximos días habrá novedades”, adelantaron a Clarín.

También se supo del interés del Gobierno porteño de lograr un acuerdo con el Gobierno nacional para finalizar con el proyecto. Es que el viaducto en sí está construido en gran parte de su traza. Según la información oficial, tiene un 85% de avance. Resta resolver el ingreso del trazado a Constitución, en donde habría que hacer una obra importante en la zona del andén 1; y la colocación de vías y el sistema de señalamiento.

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