El inodoro era maravilloso, pero había un problema

El comandante de la misión Artemis II de la NASA, el astronauta estadounidense Reid Wiseman, habló en profundidad sobre la experiencia con el baño de la nave Orion.
“Solo quiero decir, de forma 100% directa: era un inodoro maravilloso. El inodoro funcionó genial. Pero el problema —que realmente era un problema— fue en nuestra línea de ventilación primaria“, declaró Wiseman en una conferencia de prensa celebrada junto al resto de la tripulación el 16 de abril en Houston, Texas.
“El inodoro descargaba perfectamente, pero cuando el líquido (NdR: las aguas residuales) salía por la parte inferior, se quedaba atascado en nuestra línea de ventilación. Y el tanque solo podía contener, quizás, menos de 10 micciones”, agregó el comandante de la misión de cuatro tripulantes, que el 10 de abril volvió a la Tierra luego de haber orbitado la Luna.
El baño —representó una inversión de 23 millones de dólares para la NASA— fue uno de los protagonistas inesperados de Artemis II. Este sistema del inodoro, denominado Universal Waste Management System, comenzó a fallar poco después del lanzamiento.
Durante el transcurso de la misión, la agencia espacial estadounidense explicó que el inodoro tuvo dificultades con el sistema de evacuación de aguas residuales, en particular en la parte relacionada con la orina, y recomendó a los astronautas emplear métodos alternativos, similares a pañales para adultos.
“Es un problema de ingeniería bastante complejo. Cuando se expone un líquido al vacío, se crea un entorno bastante caótico. Existe mucha teoría y trabajo en manuales cuando se asume que se trata de agua pura. Pero cuando se introduce la variable de que sea agua residual, intervienen otros fenómenos complejos que aún no comprendemos del todo y que afectan a la línea de ventilación (NdR: se refiere al conducto por el cual se liberan desechos al exterior)”, informó la NASA en un video explicativo del 10 de abril.
Por su parte, Wiseman aseguró que le resultó llamativo observar cómo las aguas residuales se expulsaban hacia el espacio. “Fue divertido ver cómo se vaciaba aquello durante los dos primeros días. Son como mil millones de pequeños copos de hielo lanzados hacia el espacio profundo“, manifestó en la conferencia.
A su vez, el astronauta reiteró sus elogios al baño, a pesar del inconveniente principal. “Fue una pieza de equipo excelente. ¿Y qué aprendimos? Pues que siempre hay cosas que necesitamos mejorar“, reflexionó.
Por otro lado, Wiseman y el resto de la tripulación de Artemis II—Christina Koch, Victor Glover y Jeremy Hansen—, quienes se convirtieron en los primeros seres humanos en sobrevolar el satélite natural de la Tierra en medio siglo, recordaron a lo largo de la rueda de prensa su experiencia con el histórico viaje.
“Cuando volvimos a casa, nos quedamos impactados por la efusión global de apoyo, por ese sentimiento de orgullo y de pertenencia hacia esta misión. Creo que al principio eso era lo que los cuatro queríamos. Queríamos salir e intentar hacer algo que uniera al mundo“, aclaró el comandante de la misión rodeado por sus tres compañeros de viaje espacial.
Artemis II tuvo el objetivo de impulsar las próximas misiones del Programa Artemis, que busca alunizar dos veces en 2028, mientras la agencia espacial estadounidense avanza simultáneamente en los planes de construcción de una base en la Luna.



