El fan de Jodie Foster que intentó matar al presidente de EE.UU. para impresionarla se sigue acordando de la actriz, 45 años después: “Quería vivir el resto de mi vida con ella”

Más de cuatro décadas después del intento de asesinato del entonces presidente de Estados Unidos Ronald Reagan, John Hinckley Jr., quien le disparó en 1981, volvió a referirse públicamente a Jodie Foster, la actriz con la que había desarrollado una obsesión y a quien intentó impresionar con el ataque.
El acusado, de 71 años, habló en una entrevista para el podcast El show de Mark Joseph, que se conocerá completa este miércoles. En un adelanto difundido por Entertainment Weekly, dejó un breve mensaje dirigido a la actriz: “Solo le deseo lo mejor a Jodie Foster”. Y agregó: “No veo realmente sus películas, pero le deseo lo mejor y sé que le está yendo muy bien. Eso es todo lo que puedo decir. Le deseo lo mejor a Jodie y espero que tenga una buena vida”.
El nombre de Foster quedó ligado a uno de los episodios más impactantes de la historia política estadounidense. El 30 de marzo de 1981, mientras en Argentina Roberto Eduardo Viola asumía como presidente de facto en reemplazo de Jorge Rafael Videla, Hinckley disparó contra Reagan cuando el presidente salía de un hotel en Washington. El mandatario resultó herido, al igual que otras tres personas, entre ellas el secretario de prensa de la Casa Blanca, James Brady, quien quedó con una discapacidad permanente y murió en 2014 a causa de las lesiones sufridas en el ataque.
La obsesión de Hinckley había comenzado después de ver a Foster en Taxi Driver, la película de Martin Scorsese de 1976 en la que la actriz interpretaba a Iris, una adolescente de 12 años. Cuando ocurrió el atentado, Foster tenía 18 años y estudiaba en la Universidad de Yale. Hinckley la había seguido, le había enviado cartas y mensajes y llegó a viajar para intentar acercarse a ella.
Antes del ataque, Hinckley escribió una carta que dejó en su habitación de hotel. Allí explicaba que estaba dispuesto a atentar contra Reagan para llamar la atención de Foster y conseguir su amor y respeto. La misiva se convirtió en una de las principales pruebas para establecer el motivo del atentado.
En la nueva entrevista, Hinckley también habló de lo que pensaba que podía ocurrir después del ataque. Según explicó, en aquel momento creía, de manera delirante, que terminaría formando una pareja con Foster sin importar si el episodio lo llevaba a la cárcel o a una institución psiquiátrica. “Quería tener una unión con Jodie Foster y vivir el resto de mi vida con ella”, recordó.
“Pensé que, una vez que las cosas se calmaran, ella se uniría a mí dondequiera que estuviera”, añadió Hinckley. “No sabía si terminaría en la cárcel, en el hospital o qué, después de que todo se calmara. Tenía la idea de que ella se uniría a mí dondequiera que estuviera”.
Hinckley fue declarado no culpable por razón de demencia en 1982 y pasó más de tres décadas internado en una institución psiquiátrica. En 2016 obtuvo el permiso para vivir fuera del hospital y en 2022 quedó completamente liberado de la supervisión judicial. En el mismo año intentó dedicarse a la música. “Soy una persona totalmente diferente”, declaró en conversación con AFP.
Foster, por su parte, habló en distintas oportunidades sobre las consecuencias que aquel episodio tuvo en su vida. En una entrevista de 2024 contó que el acoso y la atención mediática que recibió después del atentado contribuyeron a que durante años sintiera temor de regresar a los escenarios teatrales.



