Creó un proyecto para daltónicos y le dieron un premio en New York

“Tenés que ser muy curioso y muy observador para ser creativo”, dice Valentina Scheerle, ganadora del Gold Pencil en los Young Ones Student Awards 2026. “Las buenas ideas salen de encontrar eso que el resto no vio”, agrega.
Nacida en Berazategui y egresada del Colegio San Jorge de Quilmes, Valentina se mudó hace cuatro años junto a su familia a Estados Unidos. Actualmente estudia Advertising and Branding en Savannah College of Art and Design (SCAD), una universidad especializada en carreras artísticas, diseño e innovación.
The One Show es uno de los premios más prestigiosos del mundo de la publicidad, el diseño y las industrias creativas. Cada año, miles de agencias, marcas y creadores independientes presentan proyectos evaluados por un jurado integrado por más de 300 referentes internacionales.
La competencia cuenta con una categoría profesional y otra estudiantil, aunque el nivel de exigencia es el mismo para ambas. “El mismo criterio que usan para campañas reales lo usan para nosotros”, explica Valentina.
La joven participó en una instancia en la que grandes marcas como Google, Walmart y Best Buy presentan desafíos reales para que estudiantes de todo el mundo desarrollen campañas y soluciones innovadoras.
“Leí todos los briefs y el de Google tenía algo que me llamó la atención”, cuenta. El desafío proponía crear una solución vinculada a la educación mediante herramientas de inteligencia artificial y tecnologías del ecosistema Google.
Así nació Google Prism, un proyecto inspirado en una experiencia personal: la historia de su hermano con daltonismo. “Un día volvió del colegio llorando”, recuerda Valentina. “Había pintado una tortuga de amarillo cuando él la veía verde”. Fue entonces cuando su familia descubrió su condición.
“Los colores están en todos lados”, reflexiona. “Le costaba mucho el colegio porque todo son diagramas, mapas y elementos visuales”.
Esa experiencia cotidiana terminó convirtiéndose en el punto de partida de su propuesta. Valentina comenzó a explorar cómo la inteligencia artificial podría utilizarse para adaptar materiales educativos a distintas percepciones visuales y cognitivas.
La herramienta funciona a partir de información clínica y visual de cada usuario. La inteligencia artificial analiza esos datos y genera una percepción personalizada que permite adaptar automáticamente mapas, gráficos y diagramas. “Es como un traductor”, resume.
Además de la innovación tecnológica, Valentina destaca especialmente el proceso creativo detrás del proyecto. “Lo más difícil es llegar a una buena idea”, asegura. Según explica, en publicidad gran parte del trabajo no está en la ejecución, sino en desarrollar un concepto sólido.
El proyecto le llevó cerca de tres meses de trabajo: comenzó en diciembre y continuó durante enero, febrero y parte de marzo. Sin embargo, la ejecución final le demandó apenas unas semanas. “Cinco minutos hacés; el resto del tiempo pensás”, dice.
Valentina también remarca que la tecnología no reemplaza la creatividad humana. “La IA es una herramienta”, sostiene. “Las ideas siguen naciendo de las personas, de la sensibilidad y de entender necesidades reales”. Además, considera que estas tecnologías pueden tener un impacto positivo en términos de inclusión y accesibilidad.
Aunque la idea original fue suya, trabajó junto a Andrew Ordieres, un compañero especializado en motion media, quien colaboró en la animación, edición y producción visual del video de presentación.
Durante la entrevista, Valentina también destacó el acompañamiento de Javier Mentasti, publicista argentino radicado en Miami, a quien definió como una figura clave en esta etapa de su formación profesional. “En publicidad siempre está bueno tener un mentor”, señaló sobre quien hoy la guía en sus primeros pasos dentro de la industria creativa. Además, agradeció especialmente al Colegio San Jorge de Quilmes, donde realizó sus estudios secundarios y comenzó a desarrollar el perfil creativo que hoy la llevó a obtener un reconocimiento internacional.
Actualmente, la plataforma no se ecnuentra aún disponible, todavía se encuentra en etapa de desarrollo, pero Valentina espera continuar trabajando en Google Prism y ampliar sus posibilidades de uso. Mientras se prepara para dar el salto al mundo profesional, apuesta a seguir combinando creatividad, tecnología y accesibilidad para desarrollar soluciones con impacto real.



