Cambio de época: el petróleo le gana al maíz y la soja, y es el producto que más exporta la Argentina

El petróleo se convirtió en el producto de exportación más grande de la Argentina, según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), con base en los datos de mayo 2026.
Como bien individual, le ganó al maíz y a la soja -no así a la suma de sus derivados-, debido al incremento de las cantidades vendidas por el boom de Vaca Muerta y al aumento de precios de la energía, como consecuencia de la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán.
Las exportaciones el mes pasado treparon a un récord histórico en términos nominales -no ajustado por inflación en dólares- de US$ 9.537 millones, de los cuales US$ 1.172 millones, o el 12,3% del total, fueron de petróleo crudo.
En los primeros cinco meses del 2026, sobre un total de ventas al exterior por 40.359 millones de dólares, US$ 3.773 millones correspondieron al crudo, principalmente el no convencional de Neuquén con destino a Estados Unidos y Chile.
El cambio en la matriz energética se consolida en las cuentas externas
El superávit de mayo fue de US$ 3.504 millones, seis veces más que en mayo de 2025 (US$ 607 millones) superando en los primeros cinco meses el superávit de todo el año pasado. El saldo acumulado del año rozó… pic.twitter.com/4jp9FvN2CT
— equilibra (@_equilibra) June 18, 2026
La consultora Equilibra destacó que el superávit comercial de mayo fue de US$ 3.504 millones, y el acumulado en el año, de US$ 11.783 millones, ya supera el resultado de todo el 2025. “La energía explica casi la mitad de esa mejora: el superávit energético acumuló a mayo US$ 5.450 millones, cifra récord para el siglo XXI a dólares constantes“, señaló la firma que dirige Martín Rapetti.
Además, indicó que el incremento de las exportaciones en mayo “responde a mayores cantidades vendidas (+18% interanual), lideradas por la energía: los volúmenes exportados crecieron 78% frente al año anterior, traccionados por el alza de 165% del petróleo”.
Para Labour, Capital & Growth (LCG), la baja del precio internacional del crudo,” en el marco de posibles distensiones en Medio Oriente, reduciría la potencia de las exportaciones de combustibles” en adelante.
Así como la mejora comercial se debe en gran parte al salto en la producción de shale oil, que despuntó gracias a la estabilización de la economía y el despliegue de infraestructura de evacuación, también hubo un impacto sobre las cuentas públicas de las importaciones de energía, que vienen cayendo con fuerza desde el 2024.
En lo que va del 2026, las compras de Combustibles y Lubricantes sumaron apenas 779 millones de dólares, con una caída de 37,7% frente a los primeros cinco meses del año anterior.
Los principales productos de importación de energía fueron tradicionalmente el gas natural de Bolivia, el gas licuado, el gasoil y el fuel oil, pero se redujeron al mínimo por la mayor producción de gas, la infraestructura y el despliegue de las energías renovables.
Mientras tanto, otro sector que va ganando peso en la balanza comercial es el de la minería. El oro es el séptimo mayor producto de exportación, con 4,3% del total de mayo -US$ 410 millones-, con Santa Cruz como líder y el litio cobra relevancia en el Noroeste.
Se espera que la minería podría trepar desde los 6.000 millones de dólares de exportaciones del 2025 a unos US$ 9.000 millones al final de este año, con mayores precios de los metales.
Abeceb, la consultora fundada por Dante Sica, pronosticó que “el año cerraría con un superávit comercial en torno a los US$ 20.000 millones o incluso aún mayor, casi el doble de los US$ 11.320 millones del año pasado”. La cifra la adjudicó principalmente a los récords de energía y minería, y al tradicional aporte del campo.
“Esta magnitud de balance comercial hubiera parecido optimista a principio de año, pero cerrando el primer semestre parece incluso moderada”, concluyó.



