Mundial 2026, los compositores clásicos y el fútbol: la sinfonía por los 100 años del Galatasaray
“‘Necesitamos unos colores, un nombre / Competiremos con Europa y venceremos a los equipos que no sean turcos’ /Oímos tu voz/ La oímos y fuimos fieles a tus palabras/Seguimos tu senda sin apartarnos de ella./Ganamos la copa más importante./¡Lo conseguimos!”. El texto de İzzeddin Çalışlar integra el segundo movimiento de la Sinfonía n.º 5 Galatasaray (2005), del compositor turco Kamran İnce, dedicada precisamente al equipo turco donde el argentino Mauro Icardi se convirtió en ídolo.
Cuando İnce estrenó su sinfonía en 2005, era imposible imaginar que dos décadas después muchos argentinos seguirían la actualidad del club a través de Icardi. Sin embargo, la obra ya mostraba hasta qué punto Galatasaray ocupaba un lugar singular en la imaginación cultural turca.
“Necesitamos un color y un nombre. Debemos jugar como los ingleses y vencer a los equipos que no sean turcos” fue la frase que pronunció en 1905 al fundador del club Ali Sami Yen y se convirtió en una especie de manifiesto identitario del Club. İnce y el poeta Çalışlar la incorporaron ligeramente reelaborada al libreto de la sinfonía y uno de los documentos fundacionales del club termina transformado en texto cantado por coro y acompañado por una orquesta.
“Ganamos la copa más importante./¡Lo conseguimos!” está aludiendo a la conquista de la Copa UEFA 2000, cuando Galatasaray derrotó al Arsenal en la final y se convirtió en el primer club turco en ganar un campeonato europeo importante. Para muchos hinchas, ese logro representó el cumplimiento literal del sueño de Ali Sami Yen de competir y triunfar en Europa.
La sinfonía es el resultado de un encargo para celebrar los cien años del club Galatasaray. Escrita para solistas, coro y gran orquesta, la elección revela desde el inicio la intención del compositor de otorgarle una dimensión épica y ceremonial a la Sinfonía, más cercana al oratorio que a una pieza deportiva ocasional.
Lo que fascinó a İnce no fue el deporte en sí mismo, sino la capacidad del fútbol para generar mitologías modernas. La Sinfonía n.º 5 retrata a Galatasaray como una comunidad de pertenencia comparable a una nación, una religión o una tradición familiar transmitida de generación en generación.
Sinfonía n° 5, es un sentimiento
La China Suárez y Mauro Icardi, en los festejos post triunfo del Galatasaray. Foto: Instagram.A diferencia de los himnos deportivos o las canciones de tribuna, la obra del compositor turco pertenece al ámbito de la música sinfónica contemporánea. Con casi una hora de duración, la obra se inscribe en una tradición más asociada a Beethoven, Mahler o Shostakovich antes que al espectáculo futbolístico. Son muy pocas las instituciones deportivas que han inspirado una obra de estas dimensiones.
Como se explica en las notas del registro discográfico del catálogo de Naxos, más que describir partidos o episodios deportivos concretos, la obra se centra en la construcción de una identidad compartida, como lo reflejan los textos de cada uno de los cuatro movimientos, todos escritos por İzzeddin Çalışlar: la transmisión de valores entre generaciones (Primer movimiento: “Fundación y nacimiento del mito”), la memoria institucional y la figura fundacional de Ali Sami Yen (Segundo movimiento: “Comunidad y pertenencia”), “Prueba, lucha y perseverancia” (Tercer movimiento) y el sentimiento de pertenencia a una comunidad (Cuarto movimiento: “El mito continúa”).
La sinfonía proyecta al club de fútbol como un símbolo cultural y casi mítico. Los textos se refieren a “convertirse en un león”, de unirse a una memoria común y de continuar un legado colectivo:
“¡Dos colores, rojo y amarillo, viven en ti! / Re re re ra ra ra / En este camino… / Cuando tú, al crecer, te unas a nosotros… / El coro se hará más grande, el león rugirá con más fuerza / Una vez fuimos una bola de nieve; nos convertimos en una avalancha /Esta es la respuesta: Diste un paso hacia nuestra memoria compartida; un gran paso / Te has convertido en un verdadero león”.
El afiche de la Sinfonía n° 5 ” Galatasaray”.Para toda la afición
La Sinfonía fue concebida como una especie de “Sinfonía pop”, una obra de lenguaje más directo e inmediato, destinada a conectar con un público amplio sin renunciar a la escala monumental del género sinfónico.
Kamran İnce nació en 1960, de padre turco y madre estadounidense, creció en Ankara. Su lenguaje musical tiende puentes entre Oriente y Occidente: combina la energía rítmica y el carácter áspero de las tradiciones populares de Anatolia y los Balcanes, la espiritualidad de la herencia bizantina y otomana, la tradición de la música académica europea y la vitalidad expansiva de la cultura estadounidense.
Con reconocimientos internacionales, como el Prix de Rome, la Beca Guggenheim y el Premio Lili Boulanger, su catálogo abarca obras sinfónicas, de cámara, vocales y escénicas, y fueron interpretadas por importantes orquestas y festivales de Europa, América y Turquía. Entre sus creaciones más destacadas, además de la Sinfonía n.º 5 Galatasaray, se puede mencionar la ópera El juicio de Midas y el Concierto para orquesta, instrumentos turcos y voces.
Ali Sami Yen, fundador del Galatasaray. Sus palabras sirvieron de manifiesto para la Sinfonía n° 5 dedicada al club.“La historia registró así la fundación en 1905, cuando no había nadie alrededor / Cim Bom, mi Cim Bom, mi vida, dime qué deseas / Haré cualquier cosa por ti / No fue una coincidencia./ Lo conquistamos./ Tu amor no puede compararse con ninguna otra cosa en esta tierra / Eres el único rey del universo./ Hay muchas canciones que aún deben cantarse para ti / Hay tanto espacio en nuestros corazones para el amor que te tenemos Galatasaray”.
El último movimiento es el núcleo ideológico de la obra. “Cim Bom, mi Cim Bom” forma parte de los cánticos tradicionales de sus hinchas. El texto afirma que cada nueva generación fortalece la comunidad y prolonga una tradición que no se extingue. El paso del tiempo no debilita el mito, sino que lo amplifica. Las imágenes de ríos inagotables, pasos gigantes y un futuro siempre abierto convierten a Galatasaray en símbolo de permanencia histórica.
El cierre tiene un tono afirmativo y casi ceremonial, celebrando la continuidad de una identidad colectiva que se proyecta más allá de un siglo de existencia. El Galatasaray no es sólo un club de fútbol; es un proyecto identitario turco moderno.
Ali Sami Yen, la foto de un viejo equipo del Galatasaray y el compositor Kamran İnce.¿Se animará algún compositor local a imaginar una sinfonía dedicada a River Plate, Boca Juniors, Huracán… tomando como inspiración al compositor turco Kamran İnce?



