Alemania armó una fiesta con 7 goles para vapulear al debutante Curazao y mostró su chapa de candidato

Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete… Sí, otra vez Alemania hizo siete goles, en esta oportunidad en el Mundial 2026. No tuvo piedad contra el debutante Curazao, al que aplastó con un resultado que hizo recordar a la histórica goleada en la semifinal de Brasil 2014, cuando vapuleó a la Verdeamarela: 7-1.
La selección alemana se despertó. Tras un letargo de casi 12 años, que incluyó dos eliminaciones en primera ronda en Rusia 2018 y Qatar 2022, tras ser campeón del mundo en Brasil 2014, en su inicio en el Grupo E del Mundial de Estados Unidos, México y Canadá 2026. Fue una máquina de hacer goles, una topadora.
Y lo llamativo es que los goles fueron de todos los colores, para exhibir una gama de recursos en la acuarela de Julian Nagelsmann, el técnico que hizo la renovación, ya que más de la mitad del plantel es diferente al de hace cuatro años.
Felix Nmecha, a los 6 minutos, marcó un golazo, con toque, devolución, recepción y remate. Un gol de baby fútbol. Nico Schlotterbeck convirtió de cabeza tras un corner. Kai Havertz fue el único que repitió al marcar de penal (el tercero) y cerrar la goleada con una gran definición.
Jamal Musiala hizo su primer gol en un Mundial con una definición cruzada. Nathaniel Brown marcó con un remate potente y también asistió. Deniz Undav, que entró en el segundo tiempo, también anotó (dio el pase a la red tras una gran jugada) y asistió en su primer partido mundialista.
Y otro que si bien no anotó pero también se destacó fue el capitán Joshua Kimmich, al firmar un doblete de asistencias.
No es lo mismo golear 7 a 1 a una selección poderosa como Brasil, en su casa y en una semifinal, que hacerlo en la primera jornada de un Mundial, ante un rival menor, que hizo su estreno en la máxima cita futbolística del planeta como Curazao. Está claro.
De todos modos, empezar esta competencia con una goleada de este estilo, tan preponderante, le da a Alemania un plus de cara a lo que viene. Es más: si hubiese podido, metía más goles. La estadística lo marca: pateó 26 veces al arco, de los cuales 12 fueron a los tres palos. Y 7 de ellos entraron. Es decir, el conjunto de Nagelsmann no solo fue contundente, sino también muy efectivo. El 58% de los remates que fue bien direccionado, tocó la red.
Hubo un lapso, de todos modos, en el conjunto europeo tuvo zozobras, después del primero gol, el de Nmecha. Fue en el momento en el que el cuadro caribeño emocionó a todo el planeta, con el zurdazo de Livano Comenencia para poner el empate parcial.
Curazao tuvo su momento de gloria en ese instante, y sus hinchas se sumaron a la efervescencia. Incluso, el neerlandés Dick Advocaat, el seleccionador más veterano en dirigir en un Mundial, se emocionó en el banco de suplentes. Incluso, hasta se le había destacado su osadía por plantar un 4-3-1-2, con enganche, y en ir al frente, y hacerlo correr a los alemanes, con un equipo que salvo Tahith Chong, el único nativo en la isla caribeña, el resto son de Países Bajos.
Pero el gol de Comenencia no hizo más que encender al equipo de Nagelsmann (el DT más joven del torneo) que por momentos transformó el partido en un amistoso y la fiesta, tal y como se esperaba, terminó siendo de Alemania, que no paró hasta armar una fiesta de goles. Siete para una goleada histórica.



