Estafas virtuales: alertan sobre una nueva modalidad con falsas intimaciones judiciales

Usuarios de correo electrónico comenzaron a recibir mensajes que simulan provenir de organismos judiciales laborales y que advierten sobre supuestos procesos de ejecución o reclamos salariales inexistentes.

Así llegó a algunos sampedrinos, sorprendidos por la intimación mediante un e-mail, que a su vez causó estupor ante lo que representa una instancia de estas características.

La tranquilidad la ganaron cuando recapacitaron que ellos también eran empleados y que no había que temer. La excepción estaba en haber respondido, porque para ello surgía un link que debía accionar para interiorizarse sobre la supuesta intimación.

Eso era suficiente para que los ciberdelincuentes se apoderen de un sinfín de datos.

Especialistas recomiendan no abrir enlaces ni brindar datos personales, ya que se trataría de una modalidad de estafa virtual orientada al robo de información.

Los correos utilizan nombres genéricos como “Derecho Laboral” y contienen mensajes intimidatorios con frases como “Intimación Procesal – Carácter Perentorio” o “Proceso de ejecución iniciado”, acompañados de números de legajo apócrifos y referencias aparentes a juzgados nacionales del trabajo.

Los mensajes enviados mantienen una estética diseñada para aparentar formalidad judicial, incluyendo menciones a un supuesto “Juzgado Nacional de Primera Instancia del Trabajo”, advertencias sobre consecuencias procesales y pedidos de “acreditación de identidad”.

El mensaje busca provocar temor mediante advertencias sobre “reconocimiento tácito de los hechos imputados” y posibles agravantes procesales si no se responde de inmediato. Pero los organismos judiciales no acostumbran intimar mediante correos genéricos, ni solicitan validaciones personales a través de enlaces (links).

Por lo tanto, se recomienda:

*No hacer click en enlaces sospechosos.

*No descargar archivos adjuntos.

*No responder el correo.

*Verificar cualquier causa judicial en canales oficiales.

*Consultar directamente con un abogado o con el Poder Judicial correspondiente.

*Denunciar el hecho ante organismos especializados en ciberdelitos.

*Realizar y conservar capturas de pantalla y datos del remitente para facilitar eventuales investigaciones.

 

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