La pareja de Vicente López que deslumbró en la final del Mundial de Tango

Los bailarines de Villa Adelina, Guadalupe Ponzelli y Lisandro Eberle, alcanzaron el octavo puesto entre veinte finalistas en el mundial de Tango que se celebra anualmente en Buenos Aires. Durante el evento celebrado el Martes 1 de septiembre en el Teatro Gran Rex alcanzaron el octavo puesto entre veinte finalistas en la categoría Tango Escenario
Ponzelli nacida en Santa Fe, se formó en el ballet de Mora Godoy, mientras que la formación y trayectoria profesional de su actual pareja Eberle estuvo siempre atravesada por instituciones públicas. Pasó por el ballet de folklore Municipal de San Isidro y la Universidad Nacional de Artes, donde hoy es docente.
-¿Cómo fue su formación y qué espacios colaboraron en su desarrollo como bailarines?
-Lisandro Eberle: En mi desarrollo los espacios públicos gratuitos fueron fundamentales. El ballet de folklore y tango Municipal acá en zona norte, no existen más. Tuvo mucho, muchísimo desarrollo pero Lamentablemente se desarticuló. el ámbito público en la universidad que me dio muchísimas herramientas. Yo tenía siete hermanos y no había un peso en mi casa para que yo hiciera una actividad extracurricular. Un vecino que había empezado en el taller de folklore me lo mencionó y me copó.
-Guadalupe Ponzelli: En zona norte hay muy buen tango. Hay que apoyarlos, acompañarlos y descubrirlos. Tendría que existir una compañía de danza o un encuentro de tango en zona norte.
-¿Qué es lo que más los convoca de participar de este tipo de competencias?
-GP: Nos resistimos bastante a participar de los mundiales porque no estamos tan de acuerdo con esto de puntuar el arte. Pero hoy en día, el mundial se transformó en una gran vidriera. Estaría bueno que hubiera otros espacios donde los artistas podamos mostrar lo que hacemos, pero hoy tiene una gran convocatoria y es muy difícil que un espacio que le compita a esa asistencia de público. Entonces, decidimos flexibilizar nuestra mirada.
-LE: El tránsito hasta llegar es muy arduo, es mucho tiempo de ensayo. Este año decidimos crear un equipo porque el año pasado fuimos muy solos y sentimos que necesitábamos tener miradas de otros profesionales que nos aportaran su opinión respecto a la coreografía, el vestuario, la música, etcétera. Entonces no fue solo una inversión de tiempo, sino también de dinero que es exclusivamente nuestra, no tenemos un sponsor. En la danza se trabaja de manera muy autogestiva.
-¿Por qué creen que Buenos Aires es la sede del mundial de tango?
-LE: En Buenos Aires conoces la cultura tanguera en profundidad. Por eso yo creo que tiene tanta fuerza la competencia y el mundial de tango acá en Buenos Aires. Si bien se hacen otras subsedes, esta es la más fuerte y es a la que todos quieren venir. Aprovechan para tomar clases con todos los maestros y bailarines que son muchos y muy buenos. Es un poco el faro tanguero del mundo. Entrás en en algunos lugares de la ciudad y te estás zambullendo, de golpe empezás a ver bailarinas que brotan de un lugarsuchos que no te imaginás. Entras en ese sótano y ves un mundo de mesas, gente bailando, música, colores, ropa.
-¿Por qué eligieron competir exclusivamente en la categoría Tango Escenario?
-LE: Habíamos pensado competir en ambas categorías, Escenario y Pista, pero decidimos no hacerlo porque era muchísimo para nosotros. Iba a ser poco sano para la dinámica familiar. Tenemos un hijo de nueve años.
-GP: Nosotros bailamos, sabemos improvisar y conocemos el lenguaje del tango, pero somos bichos de escenario. Hicimos mucho show, nuestra carrera va más desde ese lado: el espectáculo y subirnos a un escenario.
-¿Cómo fueron cambiando con el tiempo las dinámicas a la hora de elegir pareja de baile?
-GP: En una época las parejas eran muy fijas y no no se solía trabajar con varias parejas a la vez. Y ahora es bastante dinámico, hay quienes eligen tener una sola pareja y quienes eligen trabajar con varias parejas.
-LE: Fue cambiando cómo surgen las parejas. En una época eran muy fijas y no se solía cambiar o trabajar con varias a la vez. Y ahora es bastante dinámico, hay quienes eligen tener una sola pareja y quienes eligen trabajar con varias. Hay parejas de dos chicas, de dos chicos, eso fue mutando mucho y me parece sumamente saludable. El tango es una danza popular, por eso acompaña lo que sucede socialmente. La transformación enriquece muchísimo.



