Fiesta de la Ensaimada: una biblioteca ambulante llegó desde Bariloche con 5.000 libros
Hay viajes que se hacen para disfrutar de un destino y otros que que combinan el placer del destino y el de la pasión. Ricardo pertenece a este último grupo. Llegó desde Bariloche a San Pedro a bordo de su micro, que es una biblioteca ambulante, un vehículo cargado con alrededor de 5.000 libros que se transformó en uno de los atractivos de la Fiesta de la Ensaimada, que se desarrolla este fin de semana en el Paseo Público.
La propuesta de Ricardo nació de una combinación de dos grandes fanatismos: viajar y estar rodeado de libros. Ricardo le contó a Sin Galera y La Opinión que llegó a San Pedro “un poco de casualidad”, aunque su recorrido tiene una premisa muy concreta: conocer ciudades, encontrarse con sus habitantes y generar intercambios a partir de la lectura.
Cada vez que llega a un lugar, despliega parte de su enorme colección y espera. “La gente se acerca, mira, pregunta, hojea y conversa. Quienes tienen libros en sus casas pueden traerlos para intercambiarlos y quienes prefieren conservar sus ejemplares también tienen la posibilidad de comprar alguno a precios accesibles”, contó.
La idea, explica, es que el dinero no sea el protagonista. “La idea real es fomentar la lectura”, resume. Incluso tiene una particular manera de invitar al intercambio. “Muchas veces voy a pueblos y les digo, en broma y no tan en broma: si tenés gallina, traé huevos; si tenés huerta, traé tomate”, cuenta sonriendo.
La biblioteca ambulante funciona como una excusa para encontrarse. “La idea es convocar a las personas, que vengan, chusmeen libros, charlemos, nos conozcamos y, si algún libro les gusta, de alguna manera se lo puedan llevar”, resaltó.
Ricardo reconoce que no siempre puede llevar toda la colección consigo, pero ronda los 5.000 ejemplares. Novelas, literatura, libros de distintas épocas y temáticas forman parte de ese universo que viaja por las rutas argentinas.
Él mismo se define, con humor, como un “romantizador serial”, aunque podría decirse forma parte de una decisión de vida. Cuando se preguntó qué era lo que realmente amaba hacer, la respuesta fue contundente: “Viajar y estar entre libros”.
“Hay que hacer lo que uno ama en la vida”, sostiene. Para él, esa búsqueda terminó convirtiéndose en una biblioteca con cuatro ruedas que recorre el país y que, este fin de semana, hizo su parada en San Pedro. “Estamos para tratar de ser felices y mi felicidad radica en viajar y estar entre libros y poder fomentar la lectura”, expresó.
La biblioteca ambulante permanecerá en el Paseo Público hasta este lunes, acompañando la Fiesta de la Ensaimada y ofreciendo a los sampedrinos la posibilidad de acercarse, revolver entre miles de historias encuadernadas y, quizás, encontrar ese libro que estaba esperando un nuevo lector.
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