Correr para llegar al último tren: menos servicios, colectivos llenos y la odisea de los que vuelven de noche al sur del GBA
Son las ocho de la noche y la estación Constitución cambia de ritmo. Frente a las pantallas que anuncian las próximas partidas, decenas de pasajeros frenan apenas unos segundos para confirmar el andén y aceleran el paso. Corren con mochilas al hombro, llevan bolsas del trabajo o empujan un cochecito. “Si nos apuramos, llegamos”, le dice casi corriendo una mujer a la nena que la acompaña antes de pasar los molinetes.
La prisa tiene un motivo. Desde la reprogramación de horarios implementada por Trenes Argentinos, las últimas formaciones de la línea Roca parten más temprano. El ramal Alejandro Korn —que pasa por Temperley, Adrogué, Burzaco, Longchamps y Glew— tiene su última salida completa desde Plaza Constitución a las 20.38, mientras que el último servicio hacia Ezeiza parte a las 20.50. Para quienes terminan de trabajar cerca de las ocho de la noche, perder ese tren implica reorganizar el regreso a sus casas y tardar mucho más tiempo para hacerlo.
Rosa María trabaja en Barracas y vive en Glew. Sale a las siete de la tarde y todos los días hace el mismo cálculo. “Casi corro hasta Constitución para llegar al tren. Vivo en Glew, imaginate. Si se me hace tarde y me quiero tomar un colectivo, a veces están tan llenos que ni paran. Casi que pasan saludando“, le cuenta a Clarín.
El movimiento en la estación se concentra especialmente entre las 18 y las 20. Después, la terminal cambia de aspecto. “Sé que fueron acotados los horarios, así que entre las seis y las siete acá hay mucho lío porque la gente se apura para llegar rápido. Más tarde la estación queda casi vacía”, dice Teresa Romero, que atiende un local gastronómico dentro de la estación.
La alternativa más común es combinar distintos medios de transporte, y la menos económica es recurrir a aplicaciones de viaje. Marina Pérez, vecina de Berazategui, conoce bien ese problema. “Desde hace unos años tengo que buscar cómo volverme para casa los días que salgo de trabajar a la noche. Si me quisiera tomar un Uber seguido, se me va todo el sueldo, no hay manera“, explica. Un viaje desde Constitución hasta Berazategui puede rondar los $ 38.000, según el horario y la demanda.
Ultimos trenes que salen de la estación Constitución hacia el sur por la noche: Foto: Martín BonettoLo mismo ocurre para muchos pasajeros al inicio de la jornada. Alicia tiene una hija pastelera y la ve irse a todos los días a la panadería en la que trabaja a primera hora de la mañana, pero no todos en el local tienen esta posibilidad. “Mi hija tiene un compañero de Berazategui que no puede llegar al turno de las 6 de la mañana porque no tiene tren”, contó.
Un pasajero frecuente de la línea Roca es Ángel Mansilla, que además trabaja en un kiosco de la estación. “Ya estoy acostumbrado a que haya demoras o que el tren vaya lleno. Sobre todo los fines de semana se complica, así que hay que buscarle la vuelta”, dice.
La odisea de viajar de noche
Ultimos trenes que salen de la estación Constitución hacia el sur por la noche: Foto: Martín BonettoEl último tren que llega hasta La Plata sale de Plaza Constitución a las 20.49. En el caso del servicio hacia Bosques vía Quilmes, la última formación completa parte a las 21.40.
La grilla nocturna tuvo modificaciones recientes. Según explicaron desde la operadora ferroviaria a Clarín, se incorporó justamente una formación de mayor recorrido a las 21.40, que llega hasta Bosques vía Quilmes, en reemplazo de un servicio corto que partía a las 22.03 y finalizaba en Berazategui.
Antes de ese cambio, después de las 21 quedaban servicios que cubrían apenas una parte del recorrido. Para quienes viven más allá del punto donde terminaban esas formaciones, el viaje debía continuar arriba de un colectivo u otro medio de transporte.
Ultimos trenes que salen de la estación Constitución hacia el sur por la noche. Foto: Martín Bonetto“Desde abril del año pasado empezaron a recortar los servicios nocturnos. En un principio decían que era por las obras y, cuando terminaron, los servicios nunca fueron restituidos. Ahora ya ni dan una explicación. Lo único que hicieron estos últimos días fue agregar algunos servicios cortos”, le había dicho a Clarín César Gómez, vecino de Villa España y usuario habitual del Roca.
Desde Trenes Argentinos explicaron que las modificaciones responden al plan de obras que se está ejecutando sobre la línea. “Estamos llevando a cabo una emergencia ferroviaria” destinada a mejorar la confiabilidad del servicio, señalaron. El programa incluye renovación de rieles, trabajos sobre las vías e intervenciones a lo largo de toda la traza.
Uno de los trabajos más complejos es la renovación de 17 kilómetros de catenaria. La intervención requiere cambiar el tendido eléctrico de poste a poste y utilizar maquinaria especializada durante la noche. Por las características de esas tareas, desde la empresa afirman que las ventanas nocturnas permiten avanzar sobre la infraestructura sin afectar de manera significativa los horarios de mayor demanda.
“Hacemos la mayoría de las obras en ventanas nocturnas para afectar al menor número de gente“, explicaron a Clarín. Admitieron que hay pasajeros del conurbano que quedan sin servicio durante esas franjas, pero es para avanzar de manera segura con las obras.
Ultimos trenes que salen de la estación Constitución hacia el sur por la noche. La opción es el 148, que volvió a funcionar pero con menos ramales y frecuencias, según dicen los pasajeros Foto: Martín BonettoSegún la empresa, los cambios tuvieron poca incidencia en las horas pico y se concentraron principalmente en las horas valle, cuando baja la cantidad de pasajeros. “Lo tenemos que hacer sí o sí para poder trabajar bien y desarrollar las obras de manera más eficiente y poder terminarlas en la menor cantidad de tiempo”, dijeron.
También aclararon que no todos los días tienen la misma programación. Hay jornadas en las que los servicios se acortan y otras en las que comienzan más tarde, de acuerdo con el cronograma de trabajos previsto para esa noche.
Desde SOFSE aseguraron a este diario que la intención es recuperar los horarios anteriores una vez que finalicen las obras y no descartaron que puedan incorporarse nuevas frecuencias. “Seguramente se volverá a los horarios anteriores, quizás se agreguen nuevos“, indicaron.
El regreso del 148
Luego de unos tres meses sin prestar servicio, volvió a funcionar la línea 148. Conocida durante años como “El Halcón”, cerró en marzo tras un conflicto salarial de la empresa operadora. Después de la quiebra de El Nuevo Halcón S.A., el servicio volvió el 1° de mayo de este año bajo la empresa Misión Buenos Aires.
Desde Plaza Constitución conecta distintos puntos de Quilmes, Florencio Varela y zonas cercanas mediante varios ramales. Funciona aproximadamente entre las 4 y las 22, con frecuencias que oscilan entre 15 y 30 minutos, según el recorrido.
Para muchos vecinos del sur del conurbano volvió a convertirse en la alternativa cuando el último tren ya salió. “Todo varelense está contento con la vuelta del 148″, afirma Magalí Amarilla a Clarín.
Antonia Noemí coincide, aunque marca una dificultad. “Es hermoso que haya vuelto el 148. Lástima que los ramales B Jalón y B Acceso los eliminaron, nos dejaron tirados“, dice a Clarín mientras espera el colectivo.
La demanda también se hace sentir en las paradas. “Está el 148, pero en hora pico hay veces que no frenan y nos dejan esperando. Si no, tenés que esperar más tiempo porque pasan con menos frecuencia. Entonces, con tal de subir, viajamos todos apretados, pero es lo que hay”, agrega Norma, de Florencio Varela.
Las corridas para alcanzar el último tren y los colectivos que llegan completos convierten el regreso a casa en una planificación casi a contrarreloj para muchos pasajeros del sur del Área Metropolitana de Buenos Aires. Las obras tienen un objetivo ferroviario concreto, pero durante su ejecución obligan a reorganizar el viaje o gastar más para llegar al mismo destino.



