Licencia de conducir profesional en la Provincia de Buenos Aires: quejas por un trámite que pasó de $ 20.000 a $ 250.000

La entrada en vigencia de un cambio en el régimen de licencias de conducir profesionales (para transporte de pasajeros y de cagas) comenzó a generar controversias entre los trabajadores del sector. Ocurre que los cambios provocarían trámites más prolongados y sobre todo, más caros.
La modificación impacta sobre más de 680 mil choferes que -según los datos oficiales- tienen registro en la provincia de Buenos Aires. Y las nuevas normativas se aplican desde principios de este mes. Aunque las quejas y los reclamos llevarían a una prórroga en la implementación.
Las innovaciones surgen de una decisión del Gobierno Nacional (el decreto 196 de marzo de 2025) que delegó a las Provincias la emisión de licencias para el transporte interjurisdiccional. Es decir, para aquellos que hacen traslados -de personas o mercaderías- entre dos o más estados provinciales. Son los carnets que se identifican con la categoría C, D, y E.
Ocurre que el gobierno de Javier Milei dio de baja la llamada LINTI (Licencia Nacional de Transporte Interjurisdiccional) y a partir del vencimiento de ese documento hay que comenzar a sacar otro con las nuevas normativas. Los trabajadores “del volante” advierten que ahora es más “lento y burocrático”.
Pero hacen foco en los costos: la obligatoriedad de las pruebas (psicofísico y el teorico-práctico) elevan el costo del trámite hasta casi $ 250.000 según pudo constatar Clarín en las empresas que están habilitadas para hacerlo.
Es que el nuevo procedimiento para obtener las licencias profesionales interjurisdiccionales, después de un acuerdo firmado con la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) contempla que los trabajadores que deseen obtener o renovar su matrículas deberán realizar las evaluaciones psicofísicas y las capacitaciones en las sedes de “prestadores externos” habilitados por la ANSV, y luego el trámite finalizará en los Centros de Emisión de Licencias Municipales.
Entonces: los aspirantes deben pagar entre $ 20.000 y $ 39.000 en las dependencias municipales (que son los que entregan los plásticos) y de $ 150.000 a $180.000 por los exámenes obligatorios.
El mecanismo invita a las suspicacias. Y en el plano político le pusieron nombre y apellido. El diputado provincial Manuel Passaglia (Hechos) advirtió que el nuevo sistema implica un fuerte aumento de costos y mayores. “Se trata de otro curro de (el gobernador Axel) Kicillof y (el líder del sindicato de Camioneros Hugo) Moyano con el aval de Milei”, escribió Passaglia en una red social.
En Buenos Aires, algunas de las empresas autorizadas para realizar la verificación que exige la licencia están vinculadas con ese gremio, según el legislador provincial.
“Las licencias de conducir profesionales, que antes se hacían en el Municipio, ahora se harán únicamente en sedes dispuestas por la ANSV, que depende de Milei. ¿Sabés cuáles son esas sedes? Las del sindicato de Camioneros”, es la sospecha del diputado a la que también adhirió su hermano, el intendente de San Nicolás, Santiago Passaglia.
El nuevo esquema derivado de la decisión del Gobierno alcanza colectiveros, transportistas, ambulancias, choferes de apps (autorizadas), taxis y remises.
El decreto dice que será exigencia “realizar un examen psicofísico y un curso teórico-práctico con una carga mínima de 20 horas, sumado a lo que corresponda a cada clase de licencia y porte del vehículo, con posterior evaluación (anteriormente la exigencia era de 16 horas). Al obtenerla, inicialmente tendrán carácter de aprendiz. En el caso de la renovación, también será necesario realizar un examen psicofísico y un curso de actualización en la clase y subclase respectiva, con una carga mínima de 20 horas (este proceso antes requería de una exigencia de 3 horas)”.
Hasta la entrada en vigencia de la normativa, se tramitaba en cada Municipalidad. Ahora tendrán que viajar hasta los lugares habilitados.
Según el nuevo acuerdo comunicado por la Provincia de Buenos Aires, el procedimiento alcanza a las licencias profesionales interjurisdiccionales de las clases C, D y E, cuyos aspirantes deberán aprobar las evaluaciones psicofísicas y capacitaciones ante prestadores registrados por la ANSV antes de completar la emisión de la licencia en el municipio correspondiente.
“¿A quién le conviene esto? Al laburante seguro que no. El carnet profesional no es un trámite más, es la herramienta de trabajo de miles de bonaerenses”, dicen los choferes.
En el ministerio de Transporte de la Provincia -autoridad de aplicación- se informó que entraría en vigencia el 6 de julio. Pero por inconvenientes administrativos y de funcionamiento (más algunas quejas que se han detectado) estarían a punto de postergar por 60 días la implementación.



