En California: crece la disputa por el agua y los condados exigen garantías para el suministro futuro

Distritos de agua del área de Sacramento mantienen una disputa por el acceso a agua superficial previa a 1914, uno de los recursos más valiosos del sistema hídrico de California.
El conflicto enfrenta a San Juan Water District, Citrus Heights Water District y Sacramento Suburban Water District, y combina preocupación por abastecimiento, sequías, transferencias de agua y revisión ambiental.
Según The Sacramento Bee, Citrus Heights demandó a San Juan en abril por aprobar acuerdos anuales de venta de agua a Sacramento Suburban sin un análisis ambiental más amplio bajo la Ley de Calidad Ambiental de California, conocida como CEQA.
La disputa comenzó por acuerdos mediante los cuales San Juan vendió agua superficial previa a 1914 a Sacramento Suburban. Este tipo de agua tiene menos restricciones que otros suministros y puede ser especialmente importante en años de sequía, cuando otras fuentes se vuelven menos confiables.
Citrus Heights sostiene que esas transferencias no deben tratarse como operaciones aisladas, sino como un proyecto repetido que exige una evaluación acumulativa.
Sacramento Suburban depende históricamente del agua subterránea, pero su gerente general, Dan York, explicó que antes de los años 90 los niveles bajaban unos dos pies por año. Por eso, el distrito buscó diversificar su portafolio con fuentes de agua superficial, incluida agua de Placer County Water Agency y acuerdos temporales con San Juan.
El problema, según Citrus Heights, es que los acuerdos se aprobaron en 2022, 2023, 2025 y 2026 como acciones separadas. Para ese distrito, la repetición obliga a analizar efectos de largo plazo sobre temperatura del agua, hábitats acuáticos, vida silvestre y disponibilidad regional.
San Juan rechaza que las ventas generen impactos ambientales significativos. Su gerente general, Adam Larsen, sostuvo que las transferencias promediaron unos 400 acre-pies mensuales, alrededor de 130 millones de galones, y que no afectan la operación de Folsom Dam ni Folsom Reservoir.
Citrus Heights, en cambio, pide garantías de planificación regional. Su presidenta, Caryl Sheehan, afirmó que el distrito quiere que San Juan maneje su portafolio con una mirada de largo plazo, especialmente porque el agua previa a 1914 es considerada “la más valiosa” por su flexibilidad durante sequías.
El caso también escaló a un cruce institucional. Directores de San Juan evaluaron pedir registros públicos a Citrus Heights, después de haber respondido solicitudes previas con miles de páginas de documentos. Las tres agencias esperaban reunirse para discutir un posible acuerdo.
La pelea no es solo por una venta puntual de agua. Es una discusión sobre cómo California administra recursos escasos, cómo protege el ambiente y qué garantías deben existir para evitar que una solución de corto plazo termine afectando el abastecimiento futuro de agua limpia.



