Aumento en los colectivos del AMBA: cuánto sale el boleto y la brecha que se agranda con los de la Ciudad y la Provincia

Un nuevo aumento en la tarifa de los colectivos de jurisdicción nacional rige desde este miércoles. Representa el último tramo del aumento escalonado que había establecido el Gobierno nacional para las 104 líneas de colectivos que controla y operan en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA)
Se trata de un incremento del 2%, que lleva el boleto mínimo para quienes poseen la tarjeta SUBE registrada a $ 742,81, con lo que acumula una suba del 6% en el último trimestre.
De esta forma, el boleto para el tramo de 3 a 6 km cuesta $ 861,66; de 6 a 12 kilómetros $ 1.002,80; de 12 a 27 km, $ 1.151,36; y de más de 27 km $ 1.337,06.
Los incrementos rigen para las siguientes líneas nacionales: 1, 2, 8, 9, 10, 15, 17, 19, 20, 21, 22, 24, 28, 29, 31, 32, 33, 37, 41, 45, 46, 49, 51, 53, 55, 56, 57, 59, 60, 63, 67, 70, 71, 74, 75, 78, 79, 80, 85, 86, 87, 88, 91, 92, 93, 95, 96, 97, 98, 100, 101, 103, 105, 110, 111, 113, 114, 117, 119, 123, 124, 126, 127, 128, 129, 130, 133, 134, 135, 136, 140, 143, 145, 146, 148, 150, 152, 153, 154, 158, 159, 160, 161, 163, 164, 166, 168, 169, 172, 174, 176, 177, 178, 179, 180, 181, 182, 184, 185, 188, 193, 194 y 195.
Y aunque el aumento reduce la brecha con Ciudad y Provincia, no resuelve la diferencia que se agranda respecto de las 28 líneas que controla la Ciudad de Buenos Aires y las empresas provinciales, que tienen otro patrón de aumento.
Es que ambos distritos vienen aplicando, desde al año pasado, aumentos mensuales del 2% más la inflación que estiraron las diferencias que a principios de julio llevaron los mínimos a $ 820,99 en la Ciudad y a $ 1.063,98 en la Provincia.
Esta diferencia se traduce en una presión desigual sobre el bolsillo de los pasajeros dependiendo de qué línea aborden para realizar un trayecto de similar distancia (0 a 3 km). Las tarifas de la Ciudad y Provincia ya habían sido ajustadas a principios de mes con subas de entre el 4,1% y el 4,3%.
Debido a la brecha que se viene extendiendo desde el año pasado, viajar en una de las 28 líneas que controla el Gobierno porteño es un 10,52% más caro que hacerlo en una línea de jurisdicción nacional. Si la comparación es con el subte, que también controla el Gobierno porteño, la diferencia se agranda a 118% respecto de los colectivos del AMBA, y es del 97,6% en comparación con el costo del boleto de los colectivos porteños.
En cuanto a los colectivos de la provincia de Buenos Aires, la brecha es más pronunciada si se los compara con los colectivos de jurisdicción nacional. Así, el boleto mínimo de los colectivos provinciales es un 43,24% más costoso que el servicio nacional recién aumentado. También hay diferencia entre los servicios de provincia y Capital: el primero es un 29,60% más caro que el segundo distrito.
Esta brecha deja en evidencia la falta de coordinación entre los distritos, sobre todo a partir de que cada jurisdicción comenzó a hacerse cargo de los costos y los subsidios de sus propias líneas. Aunque hubo intentos fallidos en las últimas décadas, y hasta se creó por ley un organismo para gestionar el transporte del Area Metropolitana, aún es una deuda de la política.
Respecto de los trenes, cuya política tarifaria está a cargo del Gobierno nacional, desde el 1° de julio los servicios metropolitanos (líneas Sarmiento, Roca, Mitre, San Martín, Belgrano Sur, Belgrano Norte y Urquiza) subieron $ 380 (incremento del 9%) para los viajes más baratos. Para quienes no tengan la tarjeta SUBE registrada la tarifa es el doble ($ 760), mientras que el boleto abonado en efectivo cuesta $ 1.400 en cualquier tramo. Para quienes viajen dos secciones el boleto sale $ 530 y los trayectos más largos $ 660.
La tarifa volverá a aumentar, según está previsto, en agosto, cuando el mínimo se irá a $ 480, y habrá otro incremento en septiembre, que llevará los viajes más cortos y con SUBE registrada a $ 530.



