Cara a cara con Andrés Borenstein, economista: “El plan para bajar la inflación tuvo algo de innovador, pero sin una política de ingresos para frenar la inercia”

– En las últimas dos semanas el Banco Central pasó los US$ 10.000 millones de compras y el riesgo país siguió bajando, ¿dónde está parada hoy la economía?

– Primero, con un cambio positivo de la política cambiaria y monetaria del Banco Central, anunciado a fines de diciembre de 2025. Segundo, con resultados: no solo se trata de hacer anuncios sino que sucedan los hechos y la verdad es que pasaron los 10.0000 millones de dólares de compras en 100 días con lo cual si el mercado tenía dudas sobre la política monetaria cambiaria, aquel desarme de las Lefis, un segundo semestre del año pasado sumamente complicado con tasas de interés altas y volatilidad cambiaria, hoy uno puede decir que Argentina conserva el equilibrio fiscal, muestra crecimiento y con niveles de deuda bajos.

-¿Cuál es el punto más débil de la economía argentina hoy?

-No tiene reservas. Y precisamente las compras del BCRA vienen a atacar el punto más débil de la Argentina y que pedía el mercado animando a la Argentina a salir al mercado internacional de capitales.

-¿Cómo llega todo esto al público de a pie?

-No directamente. Pero sí indirectamente porque tener más reservas reduce mucho la vulnerabilidad de la economía y en definitiva ahí está la clave. Si uno mira la Argentina, la característica del país ha sido una enorme volatilidad en 80 de los últimos 100 años. Tener reservas es la razón por la cual uno tiene el seguro de un auto: siempre pueden pasar accidentes por más que uno maneje bien y las reservas son un seguro para la macroeconomía, el dólar y en definitiva la inflación. Obviamente el stock de reservas es bajo pero es mejor tener poco a nada.

"Los argentinos llegamos muchas veces a un punto donde decimos “esto es blanco o negro” y pasan todo a dólares. Pero mi escenario base en 2027 no es de megavolatilidad".

-¿Cuáles son esos shocks?

-Estamos atravesando un shock positivo, el precio de la soja está 10% arriba del año pasado, el del petróleo 40% arriba y somos exportadores de petróleo. Hay que ver qué pasa si la tasa del Tesoro de EE.UU. se moviera al alza. O las elecciones de 2027.

-¿Qué sucedería si los argentinos compramos más dólares para atesorar?

-Forma parte del efecto de la elección que menciono. Pero la respuesta es siempre la misma: cuantas más reservas acumule el Banco Central la probabilidad de que el dólar suba es más baja.

– Pero las reacciones de las personas a veces son viscerales y no racionales: no compran consultando un modelo…

-Es cierto. Los argentinos llegamos muchas veces a un punto donde decimos “esto es blanco o negro” y pasan todo a dólares. Y puede pasar, no lo descarto. De hecho, alguna volatilidad vamos a tener porque en general en todos los países donde hay elecciones uno espera ciertos movimientos y a veces en las elecciones hay sorpresas. Vamos a ver qué dicen los candidatos de la oposición, la credibilidad que muestran y las encuestas. Pero mi punto es otro: no estoy seguro de que el año que viene sea otro año megavolátil. No es mi escenario base, diría.

"Como en los 90: los salarios aumentarán por productividad.  Me da la impresión de que los ingresos solo crecerán de esa manera y entonces la pregunta es ¿la productividad está o no creciendo?"

-¿Si el Banco Central sigue comprando dólares, no hay riesgo de inyectar demasiados pesos a la economía, diría Javier Milei? El Gobierno habla de comprar unos US$ 17.000 millones en total en el año, unos US$ 7.000 millones más.

-Nosotros esperamos US$ 15.000 millones. Pero puede ser US$ 17.000 millones. La pregunta es si esta emisión de pesos adicionales será demandada por los argentinos y que es lo que usted señala. ¿Mi respuesta? Creo que sí será demandada esa emisión, que será parte de la remonetización de la economía porque la actividad se recuperará. Hasta hoy esos pesos de más se esterilizaron y no me parece se pague una tasa cara.

-Pero aumenta la deuda…

-Sí, y suben también los activos que son las reservas del Banco Central. No me parece mal esterilizar si la visión es que la demanda de dinero no está firme, esto es algo que se hace en todas partes del mundo. Pero dado que el tema de las reservas es el punto más débil de Argentina me parece una ecuación sencilla resolverlo de este modo. Si usted me dijera que somos un país con estabilidad desde hace 30 años y esterilizar mete ruido, de repente quizás es una decisión para pensar. En la Argentina comprar reservas es una buena política.

-¿Cuánto de la crítica a este modelo es ‘la política económica fue mal planteada de raíz’ y cuánto vemos de ‘ansiedad’, por no ver resultados más inmediatos?

-Ansiedad es una palabra clave. La ansiedad para que la economía sea más robusta, reactive más rápido, la gente demande más pesos. Yo también soy ansioso. Pero cuando uno se pone frío hay que tener en cuenta que esto se trata de un proceso, que venimos de una situación muy comprometida y estamos innovando con un plan de estabilización que puede salir mejor o peor, pero que tiene parámetros correctos. La credibilidad no se gana de un día para otro porque por más que uno diga un montón de cosas que tengan sentido, uno ve que cuando viaja a Perú o a Uruguay, dos ejemplos típicos de países que desdolarizaron, allí las personas continúan ahorrando un porción en dólares por más que la inflación sea baja. No se le puede pedir ya mismo al argentino que no ahorre en dólares.

-La industria y construcción tuvieron números feos esta semana ¿reactivarán?

-Abril dará probablemente negativo en términos de actividad económica general y mayo no sabemos bien todavía porque hay datos mixtos. La economía crecerá en el año arriba de 3%. Para que la economía crezca por abajo de 2% no debería reactivar el crédito y creo que se recuperará en los meses que vienen. Un sector que está golpeado y andará mejor es la construcción.

"Vemos que en el segundo semestre el tipo de cambio vaya en línea con la inflación"

-La construcción está cara.

-No espero ningún boom. Pero ahí hay dos cosas. Si la obra pública estaba en cero y las provincias están empezando a reactivar, las concesiones de rutas también, todo esto tendrá cierto dinamismo. La construcción residencial viene más lenta, es cierto, la gente dice está carísimo. La pregunta es si va a ser más barato mañana. Yo no tengo esa sensación. Claro, lo que tiene que pasar probablemente es que primero los precios de los inmuebles viejos suban, porque hoy comprar nuevo sale más caro que usado.

-¿Cómo sube el salario en este modelo?

-Como en los 90: los salarios aumentarán por productividad. Me da la impresión de que los ingresos solo crecerán de esa manera y entonces la pregunta es ¿la productividad está o no creciendo? Daría la impresión que sí porque no se generó empleo en estos años y tampoco hubo inversión. Entonces en los ocho trimestres del gobierno de Milei aumentó la productividad y no tengo dudas de que el salario recuperará hacia adelante. Pero aquel que espera que este año el salario suba 8% o recupere todo lo que perdió desde la devaluación le diría que eso no va a suceder. El salario perdió en 2024, recuperó en 2025 y en 2026 vamos a ver. Lo que también se ve es que el salario no vaya a generar un boom de consumo.

-Esta semana el riesgo país bajó un escalón con la recategorización de S&P ¿se viene una salida a los mercados?

-Es una posibilidad. El tema es si el Gobierno lo hacía con el riesgo país arriba de 500 puntos como pedían algunos o si lo hace con el riesgo abajo de 450 o 400. Si sale ahora la decisión del Gobierno habrá sido la correcta porque pagó menos. Si sigue comprando reservas, se retoma el crecimiento, mejoran las encuestas y hace que todo eso, el costo del financiamiento se abaratará todavía más.

-¿Cuál es el beneficio de salir al mercado?

-Quedarán más reservas en el BCRA y se generará menos incertidumbre sobre la probabilidad de incumplimiento del pago de la deuda, que yo creo no existe porque no veo riesgo de default a 2027, pero no importa lo que yo crea sino qué piensa todo el mercado. También hay una cuestión de credenciales de salir al mercado no solo en la plaza local sino también internacional.

-¿Cómo ve el dólar? ¿está barato como sostienen muchos perjudicando la industria y a la construcción?

-Tenemos un problema de esquizofrenia con el dólar: si baja decimos está atrasado, si sube se terminó la pax cambiaria. El tipo de cambio tiene sus restricciones pero hay un flujo: las personas compran y venden, las empresas pagan dividendos y el comercio exterior no tiene problemas. Hasta ahora el dólar en lo que va del año prácticamente no se movió.

-Por eso vemos que en el segundo semestre el tipo de cambio vaya en línea con la inflación. Y ahí están los números del REM que dicen que va a terminar en $ 1.600 y pico y que es 15% más respecto del precio actual y equivalente a la inflación de los próximos siete meses. También va a depender de qué pasará con los precios del petróleo, litio o la soja ¿Vamos a exportar US$ 93.000 millones o US$ 98.000 millones? Eso también hace la diferencia.

-¿Por qué dice que esta plan de estabilización innovó?

-El plan de estabilización tuvo su cuota de innovación o, de algún modo, fue sui generis. Fue un plan basado en el tipo de cambio, hasta aquí, ninguna novedad. Pero tuvo tasas de interés negativas para licuar los pasivos remunerados del Banco Central. No tuvo una política de ingresos que muchos gobiernos han utilizado para reducir la inercia. En cierta forma, el gobierno anterior había “quemado” ese instrumento al prometer un acuerdo de precios y salarios cada 3 meses. La primera parte fue muy exitosa en materia de reducir la inflación. Pero en la siguiente fase, luego de quitar el cepo a las personas, se dejó de fijar una tasa de interés y se empezaron a usar agregados monetarios. Esto no funcionó como ancla y provocó una volatilidad muy alta en la tasa de interés, exacerbada por el ruido de las elecciones de medio tiempo. En la fase actual, el Banco Central corrigió la volatilidad de las tasas y compró reservas, lo cual es positivo para mejorar los resultados. Hasta ahora no ha logrado un aumento fuerte en la demanda de dinero. Esto tiene que ver con un ancla que el mercado no termina de aceptar. El Banco Central usa un mecanismo que el mercado no sigue y con un objetivo no explícito. Esto hace que la función de reacción del Banco Central no sea conocida. Esto probablemente hace que la inercia inflacionaria desempeñe un papel más relevante. Si se miran los típicos fundamentos, como el tipo de cambio, los salarios y la cantidad de dinero en sus diferentes versiones, no hay razones para que la inflación sea mayor al 2% mensual.

-¿Cómo ve la inflación?

-Vamos a terminar el año con una inflación mensual abajo de 2% aclarando que dependerá también de qué pasa en Medio Oriente. Pero la inflación puede dar abajo de 2% en junio, julio o agosto. Luego creo se quedará en 1% pero muy cerca de 2% por un tiempo largo. La inflación no se va a pulverizar. Veo una tasa anualizada del último trimestre que va a estar en 20% o 21%.

¿La economía en tres minutos o en tres horas? Divulgación y ciencia

Andrés Borenstein, economista del banco brasileño BTG Pactual, es autor de uno de los podcast económicos obligados de la semana: La economía en tres minutos. Todos los domingos a la noche publica un resumen de lo que pasó y lo que vendrá antes de arrancar la jornada de la semana con un lenguaje ameno y música de fondo. Borenstein no solo tiene la gimnasia y la disciplina de publicar: sabe de qué se trata. Trabajó como periodista en El Economista y en Clarín antes de dedicarse hoy full time a la economía. Además de trabajar en finanzas es docente en las universidades Torcuato Di Tella y la UBA. Borenstein es autor del libro Puede fallar: Economía y comunicación en 40 años de democracia, un ensayo de divulgación escrito con el periodista Gabriel Llorens Rocha, donde analizan y cuentan las políticas de comunicación de los principales ministros de Economía.

-Usted hace un podcast de tres minutos en tiempos que vemos a veces entrevistas a economistas de una hora, dos horas o mismo funcionarios que hablan a veces más tiempo. ¿Qué es mejor, lo corto o lo largo?

-Creo que hay espacio para todo. Porque a mí también me gusta sentarme a charlar de economía en una clase con alumnos o un almuerzo con colegas. Lo que pasa es que en esas charlas de café o un almuerzo uno no se prepara. En tres minutos son seis párrafos que escribo y son siempre seis párrafos, nunca cinco ni siete: seis. Me siento a pensar qué es lo más importante para contar lo más importante que pasó en economía en la última semana. Hay semanas donde no me alcanza el tiempo y hay otras que no tengo tema lo cual es bueno porque quiere decir que hay cosas de la economía que se están normalizando. Venimos de situaciones de economía muy bizarras donde un jugador de Boca se lastimaba y no había clavos para su cirugía.

-¿Cómo ve el hecho de que las dos principales figuras políticas de cara a la competencia electoral de 2027 sean economistas? ¿cómo impacta eso en la conversación de la economía y política?

-Bueno, Milei ha sido un gran divulgador porque le permitió llegar a la presidencia…

-Aún cuando hay veces es muy técnico ¿verdad?

-Demasiado a veces. De repente va a un colegio y se para delante de los alumnos a hablar de política monetaria. Pero lo cierto es que el gran problema de 2022 en la Argentina era un tema de economía y no de derechos humanos. Y de repente llegó alguien que de economía sabe y por más que a uno le puede parecer mejor o peor economista, le guste más o menos qué dice o sus ideas, cada uno habla de lo que sabe y bueno, Milei tuvo esa intuición. Axel últimamente no lo veo hablar tanto de economía. Quizás porque en su rol de gobernador de la provincia de Buenos Aires no tiene temas que estén bajo su responsabilidad como puede ser la política macroeconómica del país, ya sea la fiscal o la monetaria.

Al toque

Un proyecto: seguir aprendiendo y enseñando en un mundo que cambia a toda velocidad.

Un sueño: ver a mis hijos construir sus proyectos de vida en paz. Pasar tiempo de calidad con mi esposa e hijos.

Un recuerdo: El nacimiento de mis hijos

Un prócer: Sarmiento o Roca

Un libro: Patria, de Fernando Aramburu

Una película : Pulp fiction

Persona que admira: mi viejo que murió hace 30 años

Un placer: vacaciones en familia y tenis con amigos

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