Lluvias desparejas y una nueva irrupción polar: el clima vuelve a poner a prueba a los cultivos

La transición entre temperaturas templadas, lluvias de distribución muy irregular y una nueva irrupción de aire polar marcará el escenario climático de los próximos días sobre gran parte del área agrícola argentina, según la última perspectiva agroclimática elaborada por la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.

El informe anticipa una semana caracterizada por fuertes contrastes regionales, tanto en materia térmica como de precipitaciones, en momentos en que los productores avanzan con la siembra de cultivos de invierno y monitorean las reservas de humedad para la campaña 2026/27.

Un comienzo con temperaturas en ascenso

Durante el inicio de la perspectiva, la rotación de los vientos desde el este hacia el norte favorecerá un ascenso térmico especialmente marcado sobre las regiones del norte del área agrícola.

Las temperaturas máximas más elevadas se concentrarán sobre el nordeste del NOA, gran parte del Paraguay, la Región del Chaco y el norte de la Mesopotamia, donde los registros superarán los 25°C y podrían alcanzar los 30°C en algunos sectores.

Más al sur, el este del NOA, el norte de Cuyo, buena parte de la Mesopotamia y el norte de la Región Pampeana presentarán máximas entre 20 y 25°C, mientras que el centro del país mostrará valores más moderados, de entre 15 y 20°C.

Las únicas zonas que permanecerán bajo condiciones más frías serán los sectores serranos y cordilleranos del oeste del NOA y de Cuyo, donde las máximas se mantendrán por debajo de los 15°C.

Lluvias concentradas y distribución desigual

Hacia mediados de la semana, el avance de un frente de tormenta modificará el escenario climático. Sin embargo, la Bolsa de Cereales advierte que la actividad del sistema será muy heterogénea.

Mientras amplias zonas agrícolas recibirán aportes escasos o incluso nulos, algunas regiones concentrarán acumulados significativos. Entre ellas se destacan gran parte del Paraguay, el norte de la Mesopotamia, sectores del sur de Cuyo y el oeste de la Región Pampeana, donde podrían registrarse precipitaciones superiores a los 25 milímetros, con focos de acumulados aún mayores.

En el resto del territorio agrícola se esperan lluvias moderadas, superiores a los 10 milímetros, aunque insuficientes para revertir las diferencias de humedad que persisten entre regiones.

Por su parte, la Cordillera Central y Sur volverá a ser escenario de tormentas acompañadas por lluvias y nevadas, un fenómeno típico de la época que contribuirá a reforzar las reservas níveas de alta montaña.

El regreso de las heladas

Tras el paso del frente llegará el cambio más relevante para la producción agropecuaria: una vigorosa irrupción de aire polar avanzará sobre gran parte del área agrícola sudamericana.

El ingreso de esta masa de aire frío provocará un marcado descenso térmico y favorecerá la ocurrencia de heladas de distinta intensidad. El oeste del área agrícola será la región más afectada, con heladas generalizadas, mientras que el centro y el este del país registrarán temperaturas bajas y heladas localizadas.

La Bolsa de Cereales identifica además un foco particular de riesgo sobre el centro de la provincia de Buenos Aires, donde podrían registrarse eventos de heladas que obligarán a extremar el monitoreo de los cultivos de invierno recientemente implantados.

Las temperaturas mínimas más bajas se ubicarán en el centro del NOA, el centro de Cuyo, las serranías bonaerenses y sectores del norte, nordeste, noroeste y sur de la Región Pampeana, donde los registros descenderán por debajo de 0°C, generando condiciones para heladas generales.

En las zonas serranas y cordilleranas del NOA y Cuyo, los valores mínimos podrían incluso perforar la barrera de los -5°C.

Impacto sobre la campaña

La combinación de lluvias desiguales y una nueva ola de aire frío vuelve a colocar al clima en el centro de las decisiones productivas. Para los cultivos de invierno, especialmente trigo y cebada, las precipitaciones previstas podrían aportar humedad valiosa en algunas regiones, aunque gran parte de la zona agrícola continuará dependiendo de futuras recargas.

Al mismo tiempo, las heladas previstas representan un factor de atención para los lotes implantados más tempranamente y para las actividades ganaderas de las regiones más expuestas.

Con el invierno acercándose a su etapa más rigurosa, el escenario climático continuará mostrando fuertes contrastes regionales, alternando períodos de temperaturas agradables con irrupciones polares capaces de modificar rápidamente las condiciones productivas en gran parte del país.

Mostrar más

Artículos relacionados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *