La repavimentación de la Ruta 191: idas y vueltas de una obra abandonada en la mitad

El estado de la Ruta Provincial 191, en el tramo que une Pueblo Doyle con Arrecifes, continúa siendo motivo de fuertes cuestionamientos por parte de quienes la transitan a diario. Lejos de las mejoras prometidas, la calzada exhibe un marcado deterioro, con grietas profundas, baches y desniveles que configuran un escenario de riesgo constante.

La repavimentación debió haberse terminado en los primeros meses del 2023. Pero hubo, aún resta mucho por hacer.

El proyecto había sido anunciado en 2021 y contemplaba la intervención de 48,8 kilómetros, desde la Ruta Nacional 9 hasta la autopista de la Ruta 8, en Arrecifes. Posteriormente, se sumaron otros 7 kilómetros correspondientes al acceso a Santa Lucía.

La iniciativa incluía trabajos integrales: repavimentación, reconstrucción de banquinas, mantenimiento de puentes y alcantarillas, instalación de barandas de defensa y la construcción de dársenas y refugios para el transporte público.

Desde el Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos bonaerense, a través de la Dirección de Vialidad, se realizaron anuncios oficiales que daban cuenta del avance de la obra. Sin embargo, en la práctica, los trabajos nunca lograron completarse.

La licitación fue adjudicada a la empresa Eleprint S.A., que inició las tareas en febrero de 2022 con un plazo de ejecución de 12 meses. No obstante, en septiembre de ese mismo año, la firma decidió abandonar la obra tras no alcanzar un acuerdo con la Provincia por la redeterminación de precios en un contexto inflacionario creciente.

La obra, originalmente presupuestada en poco más de 1.094 millones de pesos, escaló en pocos meses a cerca de 2 mil millones.

Tras el retiro de Eleprint, que levantó su obrador en la zona y su personal canceló alquileres en San Pedro, Pueblo Doyle y Santa Lucía, el contrato fue cedido en 2025 a la empresa Ingeniero Alberto Reano S.A. (Iarsa), la misma que se ocupó de la Ruta 1001.

Esta retomó parcialmente los trabajos en julio de ese año, enfocándose en el acceso a Santa Lucía, tramo que logró finalizar el 14 de octubre. Días después, el 20, anunció la continuidad hacia Arrecifes e intervino en el sector comprendido entre las vías del Ferrocarril Belgrano y el acceso a Santa Lucía.

Sin embargo, la reactivación fue breve. A los pocos días, Iarsa también se fue, desmanteló su obrador —ubicado en la exferia ganadera de Veiga— y dejó nuevamente la obra inconclusa, sin precisiones oficiales sobre su continuidad.

Hoy, la realidad de la Ruta 191 dista de los anuncios iniciales. El deterioro de la traza no solo afecta la transitabilidad, sino que representa un peligro concreto: es habitual observar camiones y vehículos que, en su intento por esquivar los sectores más dañados, invaden el carril contrario, generando situaciones de alto riesgo.

A más de cuatro años del anuncio, la obra sigue sin finalizarse y los usuarios de la ruta continúan expuestos a una infraestructura vial deficiente, mientras se esperan definiciones que permitan retomar y concluir un proyecto clave para la conectividad de la región.

 

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