Taxis eléctricos: el modelo que llega de Europa, crece en Latinoamérica y qué pasa en Buenos Aires

El conflicto bélico entre Estados Unidos e Irán, que paralizó el estrecho de Ormuz y subió el precio del barril de petróleo, es un tema de conversación inevitable en Leipzig, la ciudad del centro-este de Alemania que hace 20 años funciona como sede del Foro Internacional de Transporte (ITF, de acuerdo a la sigla en inglés). Hasta aquí llegaron, como cada mayo desde hace dos décadas, entre el miércoles y este viernes, ministros, funcionarios y expertos en movilidad, pertenecientes a los 69 países que integran el organismo, que depende la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

“Funding Transport Resilience”, que traducido quiere decir inversión para el transporte resiliente, es el título del encuentro de 2026, con menos presencia latinoamericana que en otras oportunidades, y sin funcionarios argentinos, aunque el país es uno de los que integra el foro. Las conferencias, los encuentros plenarios y todas la actividades cuentan con la participación de más de 1.200 acreditados, entre los que se destacan 115 expositores y más de 39 ministros de todo el mundo.

Todo comenzó mientras la ciudad intentaba dejar atrás el tremendo ataque del lunes por la tarde, cuando un conductor ingresó con su auto a una de las más importantes calles peatonales y comerciales del centro de Leipzig y arrolló a al menos dos decenas de personas. Dos murieron y, según la investigación, el agresor fue un hombre alemán, de 33 años, que padecería problemas mentales.

En el lanzamiento del foro, el alcalde local, Burkhard Jung, recordó a las víctimas y pidió un minto de silencio. Fue durante el concierto por los 20 años de la creación del ITF, a cargo del Coro de niños de la Iglesia de Santo Tomás, en el templo donde descansan los restos de Johan Sebastian Bach, referente de la historia musical de una ciudad que se destaca también por su actividad artística y su legado musical. Bach murió aquí en 1750.

Transporte resiliente y la transformación en América latina

Cómo hacer al transporte resiliente es la pregunta que se repite y aborda la gran mayoría de los encuentros. “Junto con los sistemas de energía y la infraestructura, el transporte tiene que ir de la mano. Es también un factor clave para la seguridad”, dijo en la conferencia de prensa de apertura del foro el Secretario General del ITF, Young Tae Kim. Y agregó: “El objetivo es darle a los países nuevas herramientas y demostrarles que la inversión en transporte resiliente tiene beneficios”.

 Young Tae Kim, Secretario General del ITF, Rashad Nabiyev, ministro de   Desarrollo Digital y Transporte de Azerbaijan, país a cargo de la presidencia; y el ministro federal de Transporte de Alemania, Patrick Schnieder, durante su exposición en la apertura de la cumbre del Foro Internacional de Transporte.

“Lo que está pasando en Ormuz tiene un impacto en todo el mundo. También en Alemania. Por eso necesitamos que el transporte sea resiliente y encontrar una solución internacional”, afirmó el Ministro Federal de Transporte de Alemania, Patrick Schnieder.

Para América latina, como para el resto del mundo, la resiliencia parece estar en la transformación de los distintos sistemas de transporte, con el desafío de que comiencen a abandonar los combustibles fósiles para utilizar energías renovables. Y en ese sentido, por recursos y políticas de avanzada, Europa está varios pasos adelante, con más de un millón de taxis elétricos y planes para el desarrollo de vehículos autónomos en las apps de movilidad.

Con el conflicto bélico de por medio, y el impacto en el transporte del aumento del precio del petróleo, hace años que se viene hablando de la transformación de las redes de colectivos y autobuses, que tiene intentos que por ahora son incipientes en toda la región. Buenos Aires exhibe el E-Bus, la incorporación de GNC en las unidades de algunas de las 28 líneas locales y el proyecto en marcha del Trambus, que sumará un recorrido completamente eléctrico entre Pompeya y el Aeroparque Jorge Newbery.

En la Ciudad se avanzó con la regulación para la creación de al menos 400 puestos de carga para vehículos eléctricos.

Pero más allá de los medios de transporte de gran porte, la mirada también está puesta en los traslados en taxi. En Leipzig, Laura Malagigi Gómez, miembro del ministerio de Transporte de Colombia, expuso la iniciativa del gobierno nacional que comenzó a aplicarse en Bogotá, una ciudad de más de 10 millones de habitantes en la que el tránsito es caótico y los viajes prolongados.

Es la ciudad del Transmilenio, el sistema de transporte en el que se inspiró el Metrobus porteño. Ahora, Bogotá promueve que los taxis y que los vehículos actuales, con motores a combustión, sean reemplazados por unidades con impulsores eléctricos. Para lograrlo, crearon un plan de subsidios a los propietarios que estén dispuestos a cambiar sus autos.

Así, se les otorgan hasta el equivalente us$ 16.000 a quienes compren vehículos eléctricos. El monto incluye beneficios para quienes cambien rodados de más de 20 años de antigüedad y también para quienes instalen los cargadores en sus hogares. Esto se debe a un problema común en distintas ciudades de la región, que tiene que ver con la falta de infraestructura de carga. Ya se entregaron los primeros 2 taxis eléctricos de una meta de 320; actualmente hay 48 aprobados y 223 postulados.

En Buenos Aires la situación es similar. En septiembre del año pasado se avanzó con las regulaciones para la instalación de 400 puestos de carga. Y más allá de que se espera un crecimiento del parque automotor eléctrico entre los particulares, debido a la baja de los aranceles de importación para que este tipo de vehículos sean competitivos en el mercado, también se están dando los primeros pasos para que haya taxis impulsados por energías limpias.

Gerardo Trillin se convirtió en el primer taxista en adquirir un taxi híbrido enchufable a través del programa de movilidad eléctrica del Gobierno de la Ciudad.

Los diferentes especialistas que participan del ITF coinciden en que las decisiones políticas de los estados, acompañadas en ocasiones por inversiones privadas, son “cruciales” para construir la infraestructura necesaria. En el caso de los taxis, con espacios de carga, pero también contemplan al transporte logístico, a traves de camiones, con la creación de circuitos pensados para camiones eléctricos.

La Ciudad tiene unos 18.000 taxis funcionando, según las cifras oficiales. y en los últimos días se entregó el primero de los vehículos surgidos del plan de electromovilidad, que se apoya en créditos que otorga el Banco Ciudad. Los préstamos brindan un financiamiento de hasta $ 28 millones por unidad, que cubre hasta el 70% del valor del vehículo. Tienen un plazo de 48 meses con una tasa fija subsidiada del 20% anual, la más baja del mercado para este fin.

Las unidades habilitadas deben ser 100% eléctricas o híbridas enchufables, que permiten recorrer entre 380 y 400 kilómetros con una sola carga, según le vehículo. Según las cifras oficiales, un taxi recorre, en promedio, 220 km por día. El primer vehículo entregado es un modelo BYD Yuan Pro, un SUV de la marca china totalmente eléctrico que cumple con los requisitos impuestos para acceder a los créditos.

En Leipzig, Alemania, se lleva a cabo la cumbre del Foro Internacional de Transporte.

El transporte público representa el 31% de las emisiones totales de gases de efecto invernadero de la Ciudad. Por eso, también está vigente una ley que dispone que, desde enero, las 28 líneas de colectivos porteñas que reemplacen alguna de sus unidades deberán hacerlo por otra impulsada a GNC o electricidad.

Del otro lado de la Cordillera, Chile, al igual que ocurre con la flota de colectivos, compuesta por más de 2.000 unidades, está un paso adelante y ya tiene decenas de taxis eléctricos circulando en las calles de Santiago, gracias a un convenio con la automotriz Byd, que en Argentina ya tiene 6 modelos, aunque no todos cumplen los requisitos para acceder al beneficio para los taxistas.

El Gobierno lanzó beneficios de financiamiento para la compra de vehículos eléctricos y cargadores residenciales, incluida su instalación, con subsidios estatales para los conductores y propietarios.

También hay proyectos similares en países como México, Uruguay y Ecuador, con planes que en algunas ciudades incluyen a los vehículos que funcionan para las apps de movilidad como Uber, Didi o Cabify. En Argentina aún no se conocen iniciativas al respecto, aunque son cada vez más los taxis que también trabajan con las apps.

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