COP31, Sudán, Ucrania y precios de los alimentos… las noticias del viernes

La COP31 arrancará con una brecha urbana de 4,5 billones anuales
La Conferencia sobre el Clima, la COP31, que se celebra la próxima semana en Antalya, Turquía, llega con una brecha enorme entre los compromisos climáticos de las ciudades y la inversión real.
Según un análisis de ONU-Hábitat, el 80 % de los 142 planes climáticos nacionales contienen componentes urbanos bien desarrollados, pero las ciudades necesitan unos 4,5 billones de dólares anuales hasta 2030 y solo reciben unos 831.000 millones, una quinta parte de lo necesario.
Para abordar esta brecha, la presidencia turca de la COP31 y ONU-Hábitat celebrarán el 12 de noviembre un diálogo de alto nivel sobre resiliencia urbana, adaptación y acción climática, que reunirá a jefes de Estado, líderes locales y financieros.
El encuentro buscará cómo traducir los planes nacionales de adaptación y las contribuciones determinadas a nivel nacional en inversiones prácticas en las ciudades, y cómo pasar de las ideas de proyectos a inversiones financiables.
La FAO advierte de que el azúcar encadena su cuarto mes de subida
El precio del azúcar encadena su cuarto mes de subida por las lluvias en Brasil.
El índice de precios de los alimentos de la FAO bajó un 1,2 % en octubre, hasta 133,9 puntos, por la débil demanda de importaciones, que arrastró a la baja los precios de los cereales, los lácteos y la carne.
El índice de cereales cayó un 4,5 %, con el trigo a la baja tras cuatro meses de subidas, mientras el maíz se moderó después de alcanzar un máximo de tres años en septiembre.
Sin embargo, el azúcar subió un 6,6 % y encadena su cuarto mes al alza, hasta su nivel más alto desde diciembre de 2024, por las lluvias en Brasil y las preocupaciones sobre la producción en India, la UE y Tailandia.
A pesar del descenso mensual, el índice sigue un 5,9 % por encima de su nivel de hace un año, aunque está un 16,4 % por debajo del pico de marzo de 2022. La FAO también advierte de que 41 países siguen necesitando ayuda alimentaria externa, 31 de ellos en África, una cifra que no ha cambiado y que refleja el impacto de los conflictos y del fuerte El Niño.
Sudán: la falta de fondos deja sin refugio a millones de desplazados
Una familia retornada se encuentra cerca de su nuevo hogar, un refugio resistente al cambio climático construido por ACNUR en Aweil, Sudán del Sur.
En Sudán, la falta de fondos está dejando sin refugio a millones de desplazados a medida que se acerca el invierno. ACNUR y la Organización Internacional para las Migraciones advierten de que 15,4 millones de personas necesitan refugio de emergencia, pero la respuesta colectiva requiere 179 millones de dólares este año y solo se ha financiado el 35 %.
“La diferencia entre dormir bajo un techo y dormir bajo el cielo abierto en invierno en Sudán no es una cuestión de tecnología. Es una cuestión de acceso y de recursos”, ha señalado el representante adjunto de ACNUR en Sudán, Abubakar Jallow.
La historia es de Amira, una mujer que huyó de Jartum con tres hijos y llegó a un campamento de desplazados. “Hemos estado durmiendo bajo el cielo. Esa noche, mis hijos finalmente tuvieron una habitación. No era poca cosa”, dijo Amira a un representante de ACNUR.
Jallow recuerda que, para una madre que ha huido de la violencia, “un techo significa seguridad, dignidad y la capacidad de dormir sin miedo”.
Pero, con los almacenes vacíos y los precios de los alimentos básicos subiendo hasta un 40 % en septiembre, muchas familias se enfrentan al invierno con refugios dañados o tiendas de plástico. Tres de cada cuatro desplazados en Sudán son mujeres y niños.
Ucrania: el agua escasea en Kiev por los ataques a la energía
Los ucranianos siguen realizando repetidos viajes de regreso a su país a través de los pasos fronterizos con Polonia, un importante nudo de comunicaciones.
En Ucrania, los ataques a la infraestructura energética están provocando una crisis de agua. Según UNICEF, en Kiev, una ciudad de tres millones de personas, los cortes de electricidad de esta semana han dejado sin agua a todos los distritos, afectando a hogares, hospitales, escuelas y guarderías.
“Cuando falla la electricidad, no solo se apagan las luces. El agua deja de fluir, la calefacción falla, los hospitales luchan por atender y las escuelas no pueden funcionar con normalidad”, ha explicado el portavoz de UNICEF, Ricardo Pires.
UNICEF ha proporcionado 47 generadores a la empresa de agua de la ciudad y ha mejorado las bombas en cuatro estaciones principales.
También está ayudando a establecer fuentes alternativas, como pozos y quioscos de agua públicos que pueden funcionar durante los apagones.
En toda Ucrania, la agencia ha ayudado a más de cinco millones de personas a acceder a agua potable y saneamiento. Pero, como recuerda UNICEF, “la asistencia humanitaria no puede sustituir la protección de la infraestructura civil”.



