Guterres: el viejo orden mundial debe cambiar ante el avance de las economías emergentes

El Secretario General de la ONU, António Guterres, señaló este domingo en Nueva Delhi a los líderes de un grupo de importantes economías emergentes que un orden mundial más equilibrado requiere reformar las instituciones creadas después de la Segunda Guerra Mundial, incluido el Consejo de Seguridad.
El grupo BRICS, integrado por Brasil, Rusia, India, China, Sudáfrica y varias otras naciones que se han sumado posteriormente, fue creado para dar una mayor voz a las principales economías en desarrollo en un sistema mundial dominado durante mucho tiempo por las potencias occidentales.
La cumbre de este año, organizada por India, reúne a jefes de Estado y de Gobierno, así como a los dirigentes de la Organización Mundial de la Salud y la Organización Mundial del Comercio.
Reflejar la realidad
“Las realidades económicas, demográficas y geopolíticas de hoy no son las de 1945”, dijo Guterres. “Nuestras estructuras institucionales deben reflejarlo”.
El Secretario General dijo a los líderes reunidos que ellos mismos encarnan el cambio al que se refiere. “Los países representados en esta Cumbre reflejan esa realidad cambiante”, afirmó, y añadió que “avanzamos cada vez más hacia un mundo multipolar”.
Guterres sostuvo que ese cambio debe acogerse, y no resistirse. “La multipolaridad ayuda a aportar equilibrio y equidad a los sistemas e instituciones mundiales“, afirmó, pero solo si va acompañada de una reforma de organismos como el Consejo de Seguridad y del sistema de Bretton Woods “para que reflejen el mundo de hoy”.
Los líderes de los países miembros y socios de los BRICS, así como los responsables de organizaciones internacionales, posan para una foto de grupo en la 18ª Cumbre de los BRICS en Nueva Delhi.
Apostar por el crecimiento
Guterres planteó cuatro prioridades para lo que denominó “crecimiento mundial inclusivo”: financiación, tecnología, justicia climática y paz.
En materia de financiación, afirmó que los países en desarrollo “necesitan un apoyo internacional masivo” para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible, y pidió que los bancos multilaterales de desarrollo sean “más grandes, mejores y más ambiciosos”.
Sobre la inteligencia artificial, advirtió que sus beneficios siguen concentrados. “Su poder está en manos de unas pocas empresas, en unos pocos países”, afirmó. “Si no se controla, la brecha de la IA ampliará todas las demás brechas: de ingresos, de oportunidades, de seguridad y de soberanía”.
Un clima peligroso
Guterres empleó su lenguaje más contundente al hablar del clima. “El calor abrasador, el deshielo de los glaciares, los incendios forestales descontrolados y las inundaciones devastadoras son solo un anticipo”, afirmó, y advirtió que “un El Niño de proporciones extraordinarias solo empeorará las cosas” a medida que el mundo se acerca al límite de 1,5 grados por encima de los niveles preindustriales.
Instó a los países ricos a cumplir sus compromisos existentes: 300.000 millones de dólares al año, triplicar la financiación para la adaptación y aumentar los fondos destinados a pérdidas y daños. También criticó la gestión de los minerales críticos: “Basta ya de saqueo”.
En materia de paz y seguridad, se refirió a Gaza, al conjunto de Oriente Medio, Ucrania y Sudán, y pidió a los Estados que respeten la Carta de las Naciones Unidas, incluida la “igualdad soberana”, la integridad territorial y el “arreglo pacífico de controversias”.
Responsabilidad colectiva
Guterres concluyó presentando la agenda de reformas como un proyecto compartido, y no como una concesión.
“A medida que avanzamos de manera irreversible hacia un mundo multipolar, todos los países deben trabajar para fortalecer y proteger un sistema multilateral que funcione para todos, con las Naciones Unidas en el centro”, afirmó.



