Alvaro y Celia, nómadas en altamar: “Nos preparamos para tener un bebé a bordo”

Álvaro y Celia dejaron atrás la vida en tierra firme para convertir un velero de 14 metros en su hogar. Hoy navegan por el Golfo de California, exploran islas remotas, pescan su propia comida y enfrentan averías mecánicas bajo el sol. Pero lo que transforma esta historia en algo extraordinario es que esperan un bebé llamado Matías y planean recibirlo a bordo.
La pareja española, que documenta su travesía bajo el nombre “Nómadas del Mar”, lleva meses navegando en las aguas de Baja California Sur junto a otros veleros amigos. Según contaron en un video publicado en su canal de YouTube, buscan recorrer la zona antes del nacimiento. “Queremos navegarlo antes de que llegue el bebé”, explicó Álvaro. La partera ya visitó el barco para controlar el embarazo y, según relataron, “todo está perfecto”.
Su rutina combina navegación, pesca, snorkel y reparaciones de emergencia, todo en un espacio que para la mayoría sería impensable como hogar, y mucho menos como lugar para recibir a un recién nacido. “No siempre esta vida es tan bonita como parece”, admitió Álvaro en el mismo video, mientras recordaba una noche en que una ola lateral sacudió el barco durante horas.
“Estuvimos con el bamboleo de un lado para otro, casi sin poder dormir”, describió, y agregó que Celia con su embarazo “lo pasó fatal”. La solución fue levantar las anclas al amanecer y navegar 50 millas hasta un fondeadero más protegido.
La vida en alta mar exige atención constante. Durante el recorrido, la potabilizadora de agua presentó una fuga que inundó parte del interior del barco. Álvaro pasó una mañana entera desmontando tuberías hasta restablecer el suministro. Además, se les partió la punta de una caña histórica traída desde España.
A pesar de los contratiempos, el Golfo de California los recompensa con experiencias que pocos pueden presenciar. En las playas de Caleta Partida encontraron decenas de calamares varados tras su proceso de reproducción. Más tarde pudieron ver móbulas, mantas, leones marinos y ballenas piloto que por un momento confundieron con orcas. Un tiburón zorro saltó fuera del agua junto al casco durante una de las travesías, según contaron en el video.
El verano en el Golfo de California es único, pero Celia encontró su forma de manejarlo. “Nosotros no utilizamos el aire acondicionado todo el rato porque no nos gusta depender de una máquina”, contó en el video del canal. Pero hizo su excepción: “Yo ahora con el embarazo, si me quedo a hacer una siesta me lo pongo un rato y duermo como una reina”, dijo entre risas. El toldo de sombra reduce hasta cuatro grados la temperatura interior, y las placas solares garantizan energía para el ventilador y las baterías.
En Agua Verde, un pueblo remoto de pescadores en Baja California Sur, compartieron con otros veleros lo que describieron como los tacos de camarón y pescado como la mejor comida del viaje.
La tarde la destinaron a una caminata de hora y media por cerros áridos hasta llegar a pinturas rupestres en una cueva. Así, sin un plan fijo pero con rumbo claro, esperan la llegada de Matías, el bebé que cambiará su vida para siempre.



