El ex cuidador del geriátrico de Mar del Plata dijo que no amenazó a nadie, pero se negó a declarar

Nicolás Cichero, el ex empleado de un geriátrico imputado por agredir a dos residentes, se negó a declarar ante el fiscal que investiga las agresiones a las que sometió a dos mujeres de 83 y 93 años, las que quedaron registradas en video por las cámaras de seguridad del lugar. Enfrenta ahora una grave imputación penal, con penas de hasta 16 años de prisión. Continuará detenido en la cárcel de Batán.

El hombre, de 37 años, solo habló en dos oportunidades ante el fiscal. La primera para negar haber amenazado a una empleada, ex compañera de trabajo, que lo denunció ante los propietarios del geriátrico, y luego para negarse “por el momento” a ser sometido a pericias psiquiátricas y psicológicas, como había dispuesto el fiscal.

La audiencia se concretó un día después de la detención de Cichero, en su casa y sin que impusiera resistencia, por orden del juez de Garantías N° 1, Daniel De Marco, a pedido del fiscal Carlos Russo.

Este sábado, el trámite en los Tribunales fue breve. Asistido por la defensoría oficial, el cuidador informó que no había amenazado “a nadie” y que no respondería preguntas sobre los episodios de violencia física y verbal contra las dos residentes.

Así, el acusado omitió dar explicaciones sobre las lesiones sufridas por una residente de 83 años y la coacción ejercida contra otra de 93. Familiares de ambas víctimas se presentaron formalmente en el expediente junto a su representante legal.

Con esta incorporación, las familias actuarán de forma activa en el reclamo judicial mediante pedidos de medidas de prueba y presentaciones para impulsar el proceso contra el imputado.

El fiscal Russo explicó tras la audiencia que la imputación provisoria contra Cichero comprende los delitos de lesiones graves, coacción y amenazas y que al tratarse de un concurso real (cuando una persona comete varios hechos independientes, en momentos o contextos distintos, y son juzgados en un mismo proceso judicial), los topes máximos de las penas se acumulan.

En este caso, explicó, la escala de la pena en expectativa es de entre 3 y 16 años de prisión efectiva.

La investigación penal se inició con la incorporación de las grabaciones de las cámaras de seguridad del geriátrico, tomadas el lunes pasado, en las que se observa al acusado golpear a una de las ancianas con una cuchara mientras le da de comer, con tanta violencia que le rompió dos dientes. Se ve además como traslada bruscamente a la otra residente desde una silla hacia la cama.

A la crudeza de las secuencias visuales se le sumaron los audios donde se escucha al imputado proferir frases como: “¿Por qué no te morís?”, “Ojito con pegarme porque te rompo la cabeza” y “Dejanos de molestar. Morite de una vez por todas”.

En cuanto al hecho de amenazas, la causa incorporó como elemento probatorio un mensaje de WhatsApp que Cichero le envió a su excompañera de trabajo, en el que le advertía que “le iba a pasar algo” y la lastimaría como represalia por haber informado los episodios de violencia a los propietarios del Hogar David, de Funes al 1700, sobre el que ahora pesa una clausura transitoria.

La medida la tomó el Ministerio de Salud bonaerense, que emitió un acta de clausura provisoria contra el geriátrico porque tenía la habilitación vencida. Desde el pasado jueves, “tienen 5 días hábiles para iniciar los trámites de regularización, de lo contrario se convierte en clausura definitiva con traslado de usuarios”.

Cichero, luego de ser formalmente notificado de las acusaciones en su contra, fue trasladado nuevamente a una celda de la Unidad Penal N° 44 de Batán. Mientras la defensa adelantó que solicitará la excarcelación ordinaria, el fiscal Russo dispone de un plazo de 15 días para recolectar nuevas medidas de prueba y definir si solicita la prisión preventiva del imputado.

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